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Jefe del servicio de Microbiología del Hospital General de Alicante

Juan Carlos Rodríguez: «Los confinamientos pueden ser válidos en ciertas situaciones, pero son medidas muy drásticas»

Desde el inicio de la pandemia, este departamento del Hospital General de Alicante ha realizado más de 100.000 test de covid-19

El jefe de Microbiología del Hospital General de Alicante, Juan Carlos Rodríguez.

El jefe de Microbiología del Hospital General de Alicante, Juan Carlos Rodríguez. INFORMACIÓN

¿Cómo estamos en cuanto a la segunda oleada de covid?

Estamos aumentando dentro de una situación estable. No sabemos qué pasará cuando llegue el frío y la gente deje de estar en espacios abiertos. Es conocido que las infecciones respiratorias se transmiten en invierno porque la gente está más tiempo en sitios cerrados en contacto y eso lo favorece. Estamos en la segunda oleada dado que el aumento de casos parece progresivo.

¿Qué cree que ha fallado para este aumento del virus?

No ha fallado nada en concreto. El control de una enfermedad de transmisión respiratoria es muy difícil porque depende de las costumbres y las formas de actuar de miles de personas. Todos sabemos lo que tenemos que hacer, pero hay gente que lo cumple mejor y otra no tan bien.

¿Qué llegará antes, la vacuna o la inmunidad de rebaño?

Están a punto de sacar una o varias vacunas, de las cuales se está estudiando la utilidad clínica y el grado de protección que confieren. No hay datos publicados al respecto y habrá que esperar. Mientras tanto, la vacuna más importante la tenemos con nosotros, y son las mascarillas, la higiene de manos y el alejamiento social. ¿La inmunidad de rebaño? Evidentemente, la gente que se infecta de SARS-CoV-2 está a la vez protegida en parte o en todo de la reinfección. Poco a poco la sociedad se irá haciendo más inmune al virus.

¿Considera que se están haciendo suficientes PCR o se deberían hacer masivamente?

Hacer muchos PCR supone un coste económico, social y organizativo importante. No consiste en hacer muchas pruebas sino en hacerlas bien, organizadamente, con sentido y para que lo resultados sean aplicables y tengan utilidad clínica. Hacer test masivos tiene muy poca utilidad salvo en situaciones concretas y específicas, y puede dar una falsa sensación de seguridad. Es importante aplicar los test con sentido común y eficiencia. Esos cribados masivos en general no son recomendables salvo situaciones especiales, que hay que valorar una a una.

¿Cuántos test se realizan en su departamento?

Estamos haciendo ahora aproximadamente 1.500 test diarios. Desde el inicio de la pandemia, hemos hecho más de 100.000.

¿Qué opina de los confinamientos y otras medidas?

Toda medida que afecta a mucha población y obliga a que se cumplan las normas contra la enfermedad es útil, aunque conviene valorar el coste social, económico y personal de esos confinamientos versus la utilidad que tienen. Los confinamientos selectivos pueden ser válidos en determinadas situaciones atendiendo a la epidemiología pero son medidas muy drásticas que tienen muchas repercusiones. Es necesario hacer estudios científicos que demuestren cómo y cuándo hay que hacer esto, analizar lo que se está haciendo para ver la repercusión que está teniendo, y si es una cosa que tiene sentido hacer porque mejora la situación, o no. Mucho más fácil es favorecer, mediante campañas educativas, que la gente cumpla las normas.

El Hospital de Alicante era de los pocos que hacía test pero ya hacen otros centros...

Es muy positivo que se haga en todos los centros. Aunque el Hospital General de Alicante actúe como centro de referencia en situación de desbordamiento, lo lógico es que todos los hospitales hagan sus propios test y nosotros apoyemos cuando sea necesario. Actualmente estamos respondiendo con los resultados en menos de 24 horas porque hemos conseguido introducir varios robots de alta capacidad que son capaces de procesar muchas muestras cada día.

¿Cómo va el estudio pionero en el que trabajan para predecir la gravedad de los casos?

Se trata de un estudio financiado por el Instituto Carlos III en el que investigamos si la composición del microbioma respiratorio tiene influencia en la gravedad de los casos. Ha de estar acabado en junio de 2021. Es totalmente experimental y no sabemos si tendrá consecuencias prácticas en el día a día de manejo de pacientes. Pero se sabe que hay muchos factores que se asocian a la gravedad del proceso, como la edad y la enfermedad de base.

¿Qué supone el estudio del microbioma?

El microbioma son las bacterias que conviven con nosotros en las mucosas respiratorias de forma habitual. Son bacterias buenas para el organismo y nos protegen de muchas enfermedades. Si este microbioma se altera puede favorecer la aparición de determinadas patologías. El objetivo es que haya un patrón de alteración del microbioma que se asocie a una mayor gravedad de la enfermedad. Si eso se consigue demostrar, podría ser un factor pronóstico que predijera si el paciente va a ir bien o va a ir mal.

¿Cree que el SARS-CoV-2 mutará de nuevo?

Los virus RNA mutan constantemente y tenemos muchas cepas de SARS-CoV-2 ahora mismo en el ambiente. No existe un solo virus SARS-CoV-2, hay muchos, lo que no significa que se comporten de forma distinta. Esas mutaciones en la mayoría de casos no alteran la forma de funcionamiento del virus, pero todos los virus van mutando constantemente y éste no es una excepción. Hay muchas cepas. Existe un estudio en el que participamos a nivel nacional secuenciando miles de virus aislados en todas las comunidades autónomas y se están viendo diferencias.

¿Cuánto tiempo cree que estará el virus entre nosotros?

Probablemente se mantenga toda la vida. A menor nivel pero durante muchísimo tiempo irán apareciendo casos. Poco a poco la enfermedad irá a menos porque la gente irá cogiendo inmunidad pero no es razonable que desaparezca totalmente, por lo menos en un tiempo próximo.

¿Cuál cree que fue el origen de la pandemia?

Los virus humanos y los animales intercambian material genético, generan virus nuevos patógenos para el hombre, como se ha visto claramente con la gripe. En la epidemia de 2009 pasó eso. Virus humanos y animales intercambiaron material genético y generaron un nuevo virus que originó la famosa gripe A. Es razonable que esto haya sido igual. Virus animales, probablemente de murciélago, interaccionan, intercambian genoma, y aparecen otros que son susceptibles de infectar a humanos y que producen enfermedades nuevas. La diferencia está en que esto habrá pasado miles de veces a lo largo de la historia pero, cómo no había globalización, los virus no eran capaces de transmitir fuera de entornos muy cerrados. Hoy en día, con el intercambio de personas, los viajes, el turismo, y el intercambio de mercancías, se favorece también el intercambio de los virus. Probablemente es una situación que pasa frecuentemente pero raramente llega a producir una pandemia. ¿Una mano negra? La gente habla pero no se puede demostrar, o no se ha demostrado.

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