La intención del Gobierno de prolongar el estado de alarma hasta mayo de 2021 amenaza con paralizar la entrada de reservas de turistas en los hoteles de la Costa Blanca para la próxima primavera, que, aunque lenta, estaba funcionando hasta ahora. Muchas son reservas del verano pasado que se habían trasladado a la primavera y el verano de 2021, y el resto nuevas. El anuncio del presidente Pedro Sánchez ya se notó ayer en el mercado, y se produjeron las primeras cancelaciones en los hoteles de Benidorm y el resto de la Costa Blanca, tanto en los abiertos como en los cerrados, pero que mantienen operativos sus departamentos comerciales. Un nuevo contratiempo que, según apuntaron desde la patronal Hosbec y la Asociación Provincial de Hoteles de Alicante, puede tener también unos efectos catastróficos si se reduce la movilidad entre la comunidades autónomas españolas. «Desde luego, no es la mejor estrategia para el turismo lanzar el mensaje a Europa de que en España hay un estado de alarma hasta el 9 de mayo de 2021, porque eso genera inquietud e inseguridad. Está claro que la evolución del covid se ha descontrolado, y nadie pueda asegurar que acaben decretándose restricciones a la movilidad entre las autonomías, pero existen otras fórmulas de control», subrayó Nuria Montes, secretaria general de Hosbec.

Victoria Puche, presidenta de la Asociación Provincial de Hoteles de Alicante denunció que «pretender decretar de golpe un estado de alarma de seis meses es insólito cuando, encima, permites que en Canarias entren los turistas sin hacerse test. No sé lo que pretende el Gobierno. ¿Quién va venir a un país en estado de alarma?».

José María Caballé, presidente de Servigroup, cadena que mantiene dos hoteles abiertos en Benidorm en plena crisis de la pandemia, acoge con resignación el anuncio del estado de alarma. «Por supuesto que hay que tener prevención con el covid, pero no se puede estar cambiando el paso a cada minuto. Parece que hay una mano negra sobre el turismo y los hoteleros, y la verdad es que ya no sé cómo va acabar todo esto, pero no auguro nada bueno porque tampoco nadie nos traslada seguridad y garantías para cuando finalice la vigencia de los ERTE a finales de año».

Benidorm es uno de los destinos turísticos que más sufrió la crisis durante la pasada temporada alta, con una caída de la actividad hotelera del 80,7% con respecto a 2019, ya que solo se registraron 730.643 pernoctaciones, frente a los cerca de 3,8 millones del tercer trimestre de 2019, según los datos de un informe hecho público ayer por la patronal Hosbec. El turismo extranjero cayó un 86,8% y las pernoctaciones un 91,4%. La consecuencia directa fue un descenso del 64% en el empleo, según reveló Hosbec con dato del INE. En Benidorm hubo 71 hoteles abiertos. Solo se ocuparon el 45,3% de las habitaciones frente al 91% de julio, agosto y septiembre de 2019.

La declaración del estado de alarma hasta mayo, sin al final no hay vuelta atrás en el Congreso dentro de dos semanas, también coge a contrapié al Consell, que no hace ni tres días mantuvo una reunión con la Secretaría General de Turismo para sentar bases y poder abrir corredores aéreos seguros entre la Comunidad Valenciana y Gran Bretaña. Y también torpedea la alianza de las diputaciones de Alicante y Málaga.

Corredores aéreos

La Comunidad Valenciana es la primera autonomía peninsular que trabaja con el Ministerio de Turismo para la elaboración de un protocolo que permita la apertura de un corredor seguro con destinos europeos. En líneas generales, el objetivo es controlar la situación en los países de aquellos turistas que vayan a venir, en términos sanitarios, y la adaptación a la Comunidad. La idea es que el Gobierno adopte el protocolo que se marcó en la iniciativa «Benidorm Island», que pasa por un seguimiento de los turistas desde su llegada al aeropuerto y hasta el regreso a su país para no perder su trazabilidad y control en ningún momento, garantizando su seguridad y la de los residentes. «Estamos trabajando en establecer corredores turísticos con garantías sanitarias con nuestros principales mercados emisores que nos permita recuperar flujos turísticos internacionales y generar confianza como destino seguro», subraya Frances Colomer.

CIUDADANOS PIDE AYUDAS PARA ATRAER TURISTAS QUE «TELETRABAJEN»


El coordinador autonómico de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana, Toni Cantó, reclamó ayer en Benidorm más medidas de apoyo para el sector turístico y presentó, para ello, un plan «para afianzar el turismo permanente». La propuesta de Cs tiene como objetivo consolidar otro modelo de turismo, que consiste en situar a la Comunidad en destino prioritario para que los ciudadanos europeos se trasladen a teletrabajar y residir en cualquiera de las tres provincias valencianas, con ventajas como incentivos fiscales. «Es necesario cuidar del turismo, que recibe ahora un nuevo golpe, aunque sabemos que ni el Gobierno central ni el tripartito dan la importancia».