La Policía Local de Alicante desalojó la medianoche de ayer a un hombre que se negaba a marcharse de una casa de apuestas sita en el centro de la ciudad pese a que el establecimiento tenía que cerrar con motivo de la aplicación del toque de queda, informó la concejalía de Seguridad. Los hechos ocurrieron al filo de la medianoche después de que el cliente se negara a marcharse al llegar la hora del cierre, motivo por el que se tuvo que llamar a la Policía. Los agentes fueron alertados de que el hombre estaba alterando el orden público y procedieron al desalojo.

Ésta fue una de las incidencias dentro del dispositivo policial por el cumplimiento del toque de queda en la ciudad, donde se han empezado a montar controles de tráfico en los principales accesos y salidas del casco urbano que se saldaron con una docena de denuncias durante su primera noche.