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Solo 2.000 edificios de los 135.000 que tienen más de 50 años han pasado la inspección obligatoria

Los propietarios de inmuebles en la provincia construidos antes de 1901 que no cuenten con el informe de evaluación se enfrentan a partir de enero a sanciones de la Conselleria

Edificio del casco antiguo de Alcoy que se derrumbó a principios de año.

Edificio del casco antiguo de Alcoy que se derrumbó a principios de año.

Alerta roja para los edificios antiguos de la provincia. En apenas un mes y medio, a partir del 1 de enero, la Conselleria de Vivienda tendrá luz verde para sancionar a los propietarios de inmuebles construidos antes del año 1901 y que no hayan presentado el obligatorio Informe de Evaluación de Edificios (IEE). Y cada año que pase, la amenaza se cierne sobre los edificados hace ya más de cincuenta años (ver cuadro).

¿Y qué es el IEE o también llamada «ITV de los inmuebles»? El procedimiento consiste en evaluar tres aspectos fundamentales: uno, el estado de conservación del inmueble en cuanto a su estructura, sus cubiertas y fachadas, y sus instalaciones, detectando posibles daños que puedan afectar a la seguridad de sus ocupantes y de los viandantes que transiten en la vía pública, y exigiendo las reparaciones y mejoras necesarias y el grado de urgencia para su cumplimiento.

Dos, el grado de cumplimiento de las actuales normativas de accesibilidad y las posibles mejoras que pudieran hacerse para su cumplimiento. Y tres, la certificación energética del edificio y las posibles reformas a realizar para obtener una mejora en la calificación.

En la provincia, poco más de 2.000 edificios de los 134.810 que están obligados a presentar el informe lo han hecho, según fuentes de la Conselleria de Vivienda. En Castellón, unos 1.000 de un total de 79.142 edificios; mientras, en la provincia de Valencia han registrado el documento alrededor de 5.000 inmuebles de 209.151.

Los profesionales cualificados en realizar el IEE son los arquitectos y los aparejadores.

Los ayuntamientos, responsables

El propietario o la comunidad es quien debe dirigirse y contratar al técnico competente para la realización del Informe de Evaluación de Edificios de su inmueble, si bien los ayuntamientos «deben velar porque todos los edificios de más de 50 años hayan cumplido con la obligación legal de haber realizado correctamente el IEE», explican fuentes del Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante.

La potestad de iniciar, instruir y resolver los procedimientos sancionadores por no llevar a cabo el obligatorio informe corresponde a la Conselleria de Vivienda.

La administración autonómica incide en que la apertura de expedientes sancionadores todavía no se ha iniciado por no haberse cumplido los plazos máximos señalados en la ley. Pero la espada de Damocles está a punto de caer: el 31 de diciembre finaliza el plazo para la presentación del informe de aquellos edificios cuyo año de construcción sea anterior a 1901. Son los más amenazados, pero el resto no se puede dormir en los laureles, ya que el último día del año que viene se acaba el tiempo para los edificados entre 1901 y 1950.

No haber registrado el IEE supone no haber realizado la inspección técnica al edificio, es decir, no tener conocimiento del estado actual en que se encuentra una vivienda a nivel de la evaluación del estado de conservación y de la eficiencia energética. «En el caso más desfavorable podríamos encontrarnos con edificios con lesiones importantes a nivel estructural que pudieran poner en peligro la seguridad de las personas o cosas y ser desconocida dicha situación por parte de la propiedad del mismo», recuerdan fuentes de la Conselleria.

Un expediente con tres fases y una semana para hacerlo

1. Visita in situ al edificio con la inspección visual de las zonas comunes y de las viviendas; el estudio y análisis de las características constructivas de su estructura, fachadas, cubiertas e instalaciones; y detectar las deficiencias o daños en dichos elementos constructivos.

2. Evaluar el grado de gravedad de los diferentes daños identificados y establecer la urgencia de las reparaciones o medidas de mejora a realizar, así como evaluar posibles mejoras en materia de accesibilidad y calcular la calificación energética del edificio.

3. Redactar el informe conforme al modelo.

Todo ello podría suponer aproximadamente una semana de trabajo, explica el Colegio de Arquitectos, dependiendo del tamaño del inmueble, la facilidad de acceso a las diferentes zonas y elementos constructivos, y la documentación disponible.

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