«Está sobre la mesa» o «se está valorando» son algunas de las respuestas que dan desde la conselleria de Sanidad ante la pregunta de si se va a adoptar una medida preventiva que lleva meses reclamando el sector de las residencias, la realización de pruebas periódicas para detectar la covid-19 en todos los centros de personas mayores de la Comunidad Valenciana

Aunque fuentes del departamento que dirige Ana Barceló aseguran que todavía no hay una decisión tomada al respecto y mucho menos una fecha para su implantación, este periódico ha podido saber que la idea está bastante avanzada y que incluso se ha concretado que sean pruebas de antígenos que se realizarán de forma periódica solo al personal de las residencias, no a los residentes, indistintamente de si ya ha habido brotes o es un centro que ha tenido cero casos positivos a lo largo de la pandemia.

Hasta el momento desde la Administración valenciana en materia de Sanidad se mostraban reacios a considerar las pruebas periódicas en residencias como una medida efectiva que evitara la propagación de los contagios dentro de este tipo de centros sociosanitarios. 

Por un lado, porque advierten que ello no te garantiza al 100% que la persona que ha dado negativo y no presenta síntomas no tiene el virus, y, por el otro, por la sensación de falsa seguridad que puede llegar a generar en las residencias, donde cabría el peligro de que se relajaran en la aplicación de otras medidas de prevención con sus residentes.

Sin embargo, expertos que asesoran a la Conselleria de Sanidad han aconsejado la implantación de pruebas periódicas de antígenos a los trabajadores de residencias, al ser el principal punto de entrada del virus en los centros, con el fin de evitar brotes masivos como los ocurridos en las últimas semanas en la residencia de Llíria, con 116 positivos - el 95% de ellos asintomáticos - y en la Pobla de Vallbona, con 63 residentes y diez trabajadores contagiados, la mayoría de ellos también sin síntomas del virus.

Cuatro meses tarde

Tanto la Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunitat Valenciana (Aerte) como Lares, organización que agrupa a las entidades sin ánimo de lucro, coinciden en la necesidad de implantar esta medida de prevención cuanto antes para favorecer la detección precoz del virus en los centros. «Cada vez hay más voces a favor de la realización de pruebas periódicas en las residencias», destaca José María Toro, presidente de la patronal Aerte, aunque manifiesta que la medida llegaría «cuatro meses tarde».

«No entendemos esa desconfianza con el sector y por qué no se han escuchado nuestras propuestas antes», sostiene Toro. En la última reunión que mantuvieron la semana pasada las principales gestoras de residencias de la Comunidad y la patronal con responsables de las consellerias de Sanidad y Políticas Inclusivas; en la que estuvieron presentes la secretaria autonómica de Salud Pública, Isaura Navarro y el director general de infraestructuras de Servicios Sociales, Enric Juan, se abordó precisamente esta cuestión de las pruebas periódicas.

«Nos dijeron que lo estaban mirando, al menos valorando, pero no salimos con la idea de que lo fueran a implantar», reconocen fuentes de Aerte, aunque ven positivo que por lo menos ahora sí que se lo planteen y no lo descarten por completo. Además, aclaran que esta medida sería complementaría a todas las demás que ya se están llevando a cabo, y que por las cifras de contagios y gravedad de los mismos, parece que están funcionando. «En ningún momento supondría que las residencias bajaran la guardia, pero si con esta medida se evita una sola muerte más habrá valido la pena», insisten.

El Consejo Interterritorial de Salud del Ministerio de Sanidad ya aconsejaba en agosto la realización de pruebas PCR a los trabajadores de las residencias. Del mismo modo, la consellera de Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, también se pronunció a favor de hacer pruebas al personal de los centros, al considerar que hacerlas a todos los residentes sería una medida demasiado «invasiva».