Tras rechazar con rotundidad su retirada y asegurar que "cuanto antes entre en vigor, mejor", el bipartito de Alicante ha cambiado el discurso respecto a la polémica Ordenanza de Mendicidad y Prostitución. Lo ha hecho, en concreto, el alcalde de Alicante, Luis Barcala, que se ha abierto hoy, por primera vez, a negociar el documento con la izquierda, que desde el primer momento ha mostrado su rechazo frontal a la ordenanza, al igual que el tejido social.

El cambio de postura del gobierno municipal coincide con la fase final de las conversaciones sobre los Presupuestos de 2021 entre el gobierno municipal y la oposición, tras anunciar tanto el PSOE como Unidas Podemos que la retirada de la actual redacción del documento era una "línea roja" para negociar con el gobierno. Barcala se ha mostrado hoy abierto a "retocar y pulir" el documento, que está en fase de tramitación municipal. En concreto, se encuentra a la espera de abordar las enmiendas de la oposición en una comisión previa al pleno. De hecho, el alcalde ha reconocido este martes que la ahora conocida como Ordenanza de Convivencia Cívica no fue al pasado pleno de noviembre por decisión del gobierno municipal y no por la falta de informes técnicos como habían asegurado hasta la fecha para justificar el retraso. "Vamos a hablar, abrirla la ordenanza a las inquietudes de los grupos políticos. ¿Retocarla? Por supuesto", ha señalado Barcala, quien ha intentado desligar la ordenanza de los Presupuestos, a lo que se niega la izquierda municipal.

Entre las cuestiones polémicas que Barcala se ha abierto a estudiar se encuentran "el tema de las sanciones o detallar los supuestos" incluidos en el documento en fase de tramitación. La izquierda municipal, además, ha criticado desde el primer día también la falta de medidas de intervención social incluidas en la ordenanza.