El coronavirus sigue golpeando a las residencias de ancianos de la provincia de Alicante. En estos momentos hay 93 personas afectadas en cuatro brotes de centros geriátricos de Sant Joan, El Campello y Alcoy.

El foco más importante se ha detectado en la residencia Mariola, de Alcoy, donde hay 38 casos positivos y 7 hospitalizados. En la residencia Cap Blau, de Sant Joan, hay otro brote que según fuentes de la Generalitat ha contagiado a 26 ancianos y 9 trabajadores. En la residencia Pintor Sala de Alcoy hay 14 personas contagiadas y una de ellas hospitalizada. Por último, sigue activo el brote que desde principios de noviembre afecta a la residencia Orpea de El Campello. El brote, del que ya informó este diario en su momento, ha llegado a afectar a 82 residentes y 27 trabajadores y ha causado 22 muertes. A día de hoy, según confirman desde la residencia, quedan seis casos positivos entre los residentes y ninguno entre los trabajadores.

De acuerdo con los datos actualizados por la Conselleria de Sanidad, en estos momentos hay algún caso positivo en 104 residencias de mayores, de ellas 36 en la provincia de Alicante. También en 20 centros de diversidad funcional, de ellos siete en la provincia de Alicante y 6 centros de menores, uno de ellos en la provincia.

En las últimas horas han muerto 17 ancianos en estos centros y han dado positivo al covid 45 residentes y 60 trabajadores de estos centros. Actualmente, se encuentran bajo vigilancia activa de control sanitario 27 residencias en la Comunidad Valenciana, 12 de ellas en la provincia de Alicante.

Por otro lado, más del 90% de los trabajadores y ancianos de las residencias están aceptando vacunarse frente al coronavirus, según han precisado fuentes de la Conselleria de Sanidad. La aceptación de la vacuna es inmensamente mayoritaria entre los ancianos y hay algo más de reticencias entre los trabajadores.

Cabe recordar que vacunarse es voluntario. Desde hace semanas, los responsables de las residencias están pidiendo el consentimiento tanto a los ancianos como a sus familiares en el caso de que estos no puedan valerse por sí mismos para que decidan si quieren que sea vacunado.

Registro

El Ministerio de Sanidad ya ha señalado que las negativas hacia la vacuna quedarán registradas para conocer los motivos del rechazo a la inmunización. Cabe recordar que para alcanzar una inmunidad colectiva es necesario que al menos se proteja el 60% de la población. El 40,5% de los españoles estaría dispuesto a vacunarse inmediatamente contra la COVID-19, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas publicado días atrás. Esta cifra supone ocho puntos más que en el último estudio. Según los resultados del CIS, elaborado del 1 al 9 de diciembre, el 28% de los españoles encuestados se niega en rotundo a vacunarse inmediatamente, mientras que un 16,2% ha dicho que lo haría si la vacuna «está probada, si tiene garantías o es fiable».

Un 0,6% también se vacunaría de inmediato pero «según el origen de la vacuna», un 3,2% se pondría la vacuna «si hay información suficiente» y un 3,6% lo haría «por consejo de autoridades, científicos o sanitarios».