Mientras la portavoz del Gobierno de la Región de Murcia, de Ciudadanos, provocaba ayer la dimisión del consejero de Sanidad de su mismo gobierno -del PP- por vacunarse él y todo su equipo saltándose el protocolo, la formación naranja ha demostrado que tiene otra vara de medir en la Diputación de Alicante.

El alcalde de la Nucía y diputado provincial del PP, Bernabé Cano, se ha vacunado cuando no le tocaba, en un centro de mayores al que no debía haber accedido y, además, alegando que se está dedicando a la medicina privada sin que la oposición tenga constancia de que esta situación haya sido debidamente aprobada. Así lo han confirmado las consellerias de Sanidad e Igualdad, que han abierto sendas investigaciones para depurar responsabilidades al dejar claro que el dirigente popular no tenía autorización para ello. Los de Inés Arrimadas mantuvieron ayer un relato tibio en lo referente a este caso y, aunque dijeron que pedirán responsabilidades, no quisieron ir más allá y evitaron pronunciarse sobre la solicitud de la dimisión como sí hicieron en Murcia. Fuentes del partido indicaron que «aquí hay que actuar con más empatía». Y eso pese a que el propio líder autonómico, Toni Cantó, aseguró en redes sociales que «los cargos políticos se vacunan cuando toca» para tildar esta práctica como «una forma de corrupción intolerable». Ayer, el diputado provincial del PP Bernabé Cano no acudió a la comisión de Deportes de la Diputación, la primera en la que participaba tras conocerse que había recibido la inyección.

El escándalo que ha provocado su vacunación y entrada en un centro para personas mayores ha abierto un nuevo enfrentamiento en la Diputación. PSPV y Compromís coincidieron en sus críticas a Ciudadanos por no forzar la dimisión. Los socialistas, a través de su portavoz, Toni Francés, acusaron a la formación naranja, que lidera el portavoz Javier Gutiérrez, de ser un grupo «sumiso» al PP provincial y de actuar «a merced de los intereses de Mazón». Desde el PSPV hicieron referencia a esta polémica, pero también a otros asuntos como las declaraciones «xenófobas» realizadas por el diputado del PP Alejandro Morant; las facturas del acto del PP organizado por Mazón en IFA con «simpa» incluido o la contabilidad del grupo popular en la Diputación. Toni Francés denunció que, en todos estos temas, el presidente de la institución provincial, Carlos Mazón, «contó con la cobertura de los dos diputados de Ciudadanos». Además, Compromís instó a la formación naranja a exigir al presidente que retire al alcalde de La Nucía sus poderes en la institución después de saltarse el protocolo. Los valencianistas han emplazado a Toni Cantó a que reaccione como sus compañeros en el Gobierno de Murcia, los cuales fueron más allá y exigieron al PP la dimisión del consejero de Sanidad popular por circunstancias parecidas.