La Conselleria de Sanidad ya tiene perfilado el plan para vacunar a los grandes dependientes que no están en residencias y que es uno de los grupos prioritarios para vacunar antes de que termine el mes de marzo.

Según la Conselleria de Sanidad se comenzará a proteger a los dependientes que acudan a los centros de día. Después se continuará con los que estén en casa, administrando la dosis en sus domicilios. Se despeja de esta manera una de las incógnitas que rodeaban la vacunación de este colectivo, la de si tendrían que acudir a los centros de salud o se les inmunizaría en sus domicilios.

De momento los médicos de Atención Primaria aún no han recibido ninguna instrucción, ni Sanidad les ha requerido para que entreguen listados de pacientes que se encuentran en situación de gran dependencia.

Todo pese a que este colectivo es uno de los cuatro grupos prioritarios a proteger en el primer trimestre del año, junto a los ancianos y trabajadores de residencias geriátricas y el personal sanitario de primera y segunda línea.

Respecto a la vacunación en aquellas residencias donde aún no se ha puesto la primera dosis, desde la conselleria señalan que en los próximos días «se administrará la primera dosis en las residencias que queden y que, por su situación, se les pueda poner». Según la conselleria falta por recibir esta primera dosis en torno a medio centenar de centros, cifra que la patronal Aerte eleva y señala que por lo menos la mitad están aún en esta situación.

Tampoco se sabe nada aún de la llegada de las vacunas del laboratorio Moderna, previstas para esta semana. Desde el Ministerio de Sanidad no han querido concretar la fecha de recepción de las nuevas dosis, mientras que desde la Conselleria de Sanidad incidieron en la dificultad logística de administrarlas esta semana si el envío se retrasa más allá de hoy miércoles. Este laboratorio, al contrario que Pfizer, envía las dosis de manera centralizada a Madrid y desde allí se distribuyen por toda España.

Por otra parte, ayer también se conoció la queja de familiares de usuarios de la residencia Virgen del Rosario de Crevillent para personas con discapacidad psíquica, que denuncian que firmaron el consentimiento para que recibieran la primera dosis de la vacuna contra el covid-19 los días 28 y 29 de diciembre y, un mes después y a punto de finalizar enero, la vacunación no ha llegado al centro.

«Nos dijeron que antes de que acabara enero se vacunaría en todos los centros y no es así», lamenta el hermano de uno de los usuarios de Virgen del Rosario. Otro problema que han tenido en este centro es que se han encontrado con un brote de covid-19 que ha afectado a unos cinco trabajadores. «Sanidad también prometió que se vacunaría en los centros en los que los brotes no superaran el 20% entre ingresados y profesionales y aquí no se da el caso. Se contagiaron unos cinco empleados cuando estamos hablando, en total, de más de 50 personas», añade el familiar.

Retraso de Pfizer y cambio del protocolo de vacunación

Desde la Conselleria de Sanidad justifican el retraso en la llegada de la vacuna en casos como el de la residencia Virgen del Rosario de Crevillent en que el calendario de vacunación se ha modificado, al aplicarse el nuevo criterio en el que se da prioridad a la segunda dosis pese a que hay residencias que no han recibido todavía la primera, y al retraso que se ha producido con las remesas de Pfizer.

Sobre la cuestión de que se iba a vacunar antes de que finalizara enero en las residencias con brotes activos que afecten a menos del 20% entre usuarios y trabajadores, desde la conselleria apuntan que las valoraciones sobre si es conveniente vacunar o no las realiza Salud Pública, independientemente de las cifras.

«Ahora Pfizer está volviendo a enviar y se retomará la campaña, no tardarán en recibir la vacuna. Si no hubiera sido por el recorte, ya la tendrían puesta», explican fuentes de Sanidad.