Talleres de inserción laboral para aprender a hacer un currículo, cartas de presentación, de lectura y escritura, aprendizaje del español, pero sobre todas las cosas «para escucharles. Los talleres son una excusa para que las personas sin hogar nos cuenten su vida, que se abran y relaten lo que han pasado, por qué se ven así». Melisa Albadalejo tiene 20 años y estudia tercero de Psicología en la Universidad Miguel Hernández de Elche. Con otra veintena de alumnos, también de la Universidad de Alicante, todos ellos voluntarios que se conocieron a través de la ONG Conciénciate, han logrado con su proyecto el segundo puesto nacional de la Fundación Mutua Madrileña entre 75 candidaturas. Son 5.000 euros que van a destinar a fomentar el empleo de personas sin techo en Elche.

«Durante el confinamiento nos surgió la necesidad de hacer algo por los demás. Siempre hay tiempo para otras actividades y a pesar de las restricciones que vivimos por el covid se debe ayudar siempre al que lo necesita». Elena Rodríguez estudia Derecho en la Universidad de Alicante y cuando le propusieron participar en un taller con las personas sin hogar, a las que el Ayuntamiento ilicitano había recogido en un polideportivo, no se lo pensó dos veces. El premio que acaban de obtener por aquello dice que les ha sorprendido, porque a su 19 años asegura que la que se ha llevado un aprendizaje es ella misma. «Conocer a estas personas, comprender que todos somos iguales y que quizá les ha faltado la oportunidad de estudiar y poder llevar una vida sencilla, me da una visión más amplia y me ayuda a valorar lo que tengo alrededor», asegura.

No se limitaron a aquel proyecto. Han querido seguir la trayectoria de las personas a las que conocieron y Melisa comenta satisfecha que alguno de ellos ha logrado un empleo y que otros se han ido juntos a vivir y han salido de la calle. Ahora se han planteado reproducir el proyecto y están en conversaciones con Cáritas porque saben que es donde acuden los que no tienen hogar «y los voluntarios queremos ayudar, la experiencia ha sido increíble».

En ambos casos comenzaron a colaborar con los demás de forma activa cuando tenían 16 años, y les preocupa que haya gente que lo pase tan mal pudiendo hacer algo por ellos.

El presidente de Conciénciate, Gorka Chazarra, confirma que «vamos a trasladar los talleres premiados al centro de día de Cáritas. Aportamos nuestro granito de arena con las personas sin hogar y también estamos gestionado el Banco de Alimentos desde octubre con 260 voluntarios».

Los estudiantes han organizado talleres de escritura, lectura y aprendizaje del español. | INFORMACIÓN