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Médico de familia. Psiquiatra

Félix Crespo Ramos: «Con el covid es más difícil detectar en los adolescentes situaciones traumáticas»

Médico especializado en Psiquiatría, Félix Crespo analiza la situación de los adolescentes en una etapa clave en su formación, que lleva ya sacudida un año por una pandemia que nos ha afectado a todos, marcada por las restricciones y sin que se vea una salida clara.

Félix Crespo, psiquiatra y psicoterapeuta, no quiere pensar en generaciones perdidas.

Félix Crespo, psiquiatra y psicoterapeuta, no quiere pensar en generaciones perdidas. INFORMACIÓN

Félix Crespo Ramos es médico de Familia, psiquiatra y psicoterapeuta. Trabaja en el Programa de Adultos de Salud Mental del Mar Menor como psiquiatra de referencia para la zona de San Javier, en Murcia. En una conferencia organizada por el grupo Infancias, Crespo advierte de que los adolescentes también son los grandes damnificados por la crisis provocada por el covid, aunque se niega a pensar en otra generación perdida.

Su conferencia se tituló «La adolescencia en estos difíciles momentos». ¿De qué hablamos en concreto?

De un grupo de población que es vulnerable y que tiene necesidades específicas que están encontrando muchos obstáculos para ser cubiertas. También de la dificultad para atravesar una etapa vital con una dificultad propia, a la que se añaden los problemas de la etapa pandémica en la que se produce.

¿La crisis sanitaria y social provocada por el covid afecta también a los adolescentes o estos no son conscientes?

La crisis sanitaria nos afecta a todos, también a los adolescentes. A los adolescentes más, en el sentido de que tienen menos herramientas propias y dependen de un entorno que también está afectado por la crisis sanitaria y socioeconómica. Y sobre los factores de la crisis hay que añadir los vinculados a las restricciones, que en los adolescentes tienen un significado y una importancia distinta a la que tienen en personas de otros grupos de edad.

Los botellones de los fines de semana parece que demuestran lo contrario.

Creo que las transgresiones a las restricciones no son la norma general entre los adolescentes. Como noticia sirven para que quienes estamos fuera de este grupo podamos construir una historia sobre el «otro» que incumple, que es el «irresponsable», una característica que todas las generaciones han achacado a los adolescentes de su tiempo, y que nos permite estar en el grupo contrario, en el de quienes sí que son responsables. Anteayer mismo, el escritor Sergio del Molino -autor entre otros de la España Vacía- publicó una columna titulada «Juventud», en la que ponía en valor las actitudes mayoritariamente cívicas de los adolescentes y el gran coste que supone esto para ellos.

No hay muy buenos augurios para ellos, pensando en la crisis que les está tocando vivir y en las que, probablemente, están por llegar

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¿Es posible que muchos adolescentes empiecen a pensar que van a formar parte de una generación perdida?

Creo que este pensamiento es más propio de quienes tenemos más edad y hacemos un pronóstico sobre ellos teniendo en cuenta las diferencias que percibimos entre los adolescentes actuales y nosotros. No hay muy buenos augurios para ellos, por múltiples motivos, pensando en la crisis que les está tocando vivir y en las que, probablemente, están por llegar. Pero creo que la famosa frase de Keynes, «Lo inevitable rara vez sucede, es lo inesperado lo que suele ocurrir», nos tiene que hacer pensar que, ojalá, nos equivocaremos en esta previsión.

Primero fue el confinamiento en casa y ahora las restricciones a la movilidad, que prácticamente te dejan entre cuatro paredes los fines semana. Mucha tele y mucha Play. ¿Esto perjudica?

En una etapa en la que lo corporal y lo social están en primer plano parece que las restricciones no deben estar ayudando mucho. Mi impresión es que los adolescentes encuentran las formas de socializar y de conectar entre sí. Y algunas de las soluciones que encuentran nos pueden parecer muy precarias o inadecuadas por distintos motivos, pero son las suyas y, de momento, no parece haber una alternativa clara.

Las transgresiones a las restricciones no son la norma general en los adolescentes, tienen una actitud cívica pese al coste que supone esto para ellos

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¿Las clases online limitan la sociabilidad de los adolescentes?

Si hacemos caso a Nuccio Ordine, las clases online son un mal menor pero un mal, y sin la presencialidad física hay un elemento en la educación que se pierde irremediablemente. En mi opinión, el contacto que se establece vía online puede ser muy profundo y suplir en gran parte esa presencialidad. En cuanto al papel de socialización del grupo físico de iguales, los encuentros online no son asimilables con estos. Sin embargo, hace ya muchos años que gran parte de la población socializa a través de las pantallas. Ahora los adolescentes lo hacen más y, probablemente, mejor.

¿Ha detectado algún problema concreto provocado por el covid en los chicos y chicas que están a caballo entre las etapas infantil y universitaria?

El mayor problema, creo, es que las circunstancias hacen más difícil el acceso a ellos por parte de los adultos. Nosotros en los servicios de Salud Mental, pero también ocurre en otros ámbitos, y que un menor contacto puede significar menor conflicto sin que esto signifique que no hay problemas o malestar. Creo que el mayor problema puede estar en que las circunstancias actuales hacen que nos resulte más difícil detectar situaciones de malestar o incluso traumáticas que están sufriendo los adolescentes.

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