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¿Cómo evitar la cuarta ola?

Los expertos piden al Consell que se mantengan el cierre perimetral, el toque de queda y las restricciones en los interiores de la hostelería al menos dos meses - Los sindicatos reclaman el doble de plantilla para Salud Pública

Control de tráfico por el cierre 
perimetral y consumo en 
terrazas. alex domínguez/pilar cortés

Control de tráfico por el cierre perimetral y consumo en terrazas. alex domínguez/pilar cortés

Poca población vacunada frente al coronavirus, nuevas cepas en circulación y un alivio en las restricciones con la Semana Santa a la vuelta de la esquina. Después de un año de pandemia y tres olas, se dan los suficientes elementos para que pueda azotarnos una cuarta embestida de la enfermedad. De ahí que los expertos en Salud Pública y Medicina Preventiva pidan la máxima prudencia a la Generalitat Valenciana a la hora de afrontar la desescalada.

Tanto Ildefonso Hernández, catedrático de Salud Pública del UMH, como Juan Francisco Navarro, presidente de la Sociedad Valenciana de Medicina Preventiva, coinciden en señalar la importancia de que se mantengan durante los meses de marzo y abril el cierre perimetral de la Comunidad Valenciana, el toque de queda nocturno y el cierre del interior de bares y restaurantes. «Entiendo la preocupación de los hosteleros, pero deben comprender que mantener esta medida es una ganancia para el futuro», destaca Hernández. Se trata, sobre todo, de que la vacunación coja ritmo. «Cada mes que pasa es más fácil y si en abril o mayo empezamos a vacunar masivamente, las perspectivas son muy buenas», destaca el catedrático de la UMH. Una vez que se haya conseguido proteger a todos los mayores de 50 años, «y si no ocurre nada con las cepas», la capacidad de mejoría será notable, augura Ildefonso Hernández. Pero para que esto ocurra, hay que hacer más sacrificios en los próximos dos meses. «Hemos de conseguir incidencias de casos muy bajas, cercanas a cero, y poderlas mantener en el tiempo mientras da tiempo a que se vacune a la población frente a la enfermedad».

Para Juan Francisco Navarro una cuarta ola de coronavirus es inevitable, «sólo queda por saber si será a finales de marzo o a comienzos de abril».

Sin embargo, el presidente de la Sociedad Valenciana de Medicina Preventiva no duda en que será mucho más suave que la tercera ola que comenzamos a dejar atrás y que ha sido demoledora para el sistema sanitario. «Hay que tener en cuenta que ya se ha vacunado a los ancianos de geriátricos y a los trabajadores, también al personal sanitario y se está inmunizando ya a los mayores de 80 años y al personal esencial».

Evitar reuniones de jóvenes

Para este profesional es fundamental que se mantenga el toque de queda, «porque evita que muchos jóvenes se reúnan, se contagien y hagan cadenas de transmisión». También el cierre perimetral y las restricciones al interior de los locales de hostelería. «Los ayuntamientos pueden fomentar una mayor ocupación de la vía pública por parte de las terrazas para que el consumo se haga en la vía pública».

Después de un año de pandemia, para este profesional por fin se ha dado en el clavo de las medidas. «Hemos conseguido bajar la incidencia de una manera muy rápida sin necesidad de cerrarlo todo» como ocurrió en el mes de marzo.

Junto a las medidas restrictivas, el refuerzo en el área de Salud Pública es esencial para controlar los contagios que surjan, aislar rápidamente a los contactos y evitar que el virus se descontrole. Para ello es necesario incrementar las plantillas de rastreadores, por lo menos, cree Ildefonso Hernández, en un 50%. En los siete centros de Salud Pública de la provincia trabajan unas 300 personas, que han sido reforzadas por el covid con medio centenar de profesionales, entre rastreadores, médicos y enfermeros. Además, cuentan con el apoyo de la Unidad Militar de Emergencia y con técnicos documentalistas. Sin embargo, estos refuerzos no han sido suficientes para contener la pandemia en la tercera ola y, si se quiere atender a ese aumento del 50%, harían falta 150 profesionales más.

Si la pandemia llegara a golpear con intensidad los hospitales, como ha ocurrido con la tercera ola, los sindicatos piden a la Conselleria de Sanidad que busque la fórmula para garantizar que los centros sanitarios cuenten con todo el personal posible. «Los contratos que se han hecho de refuerzo durante la pandemia deben mantenerse por lo menos todo este año y distribuir a los trabajadores en función de las necesidades de cada servicio para que éstos cuenten con personal cualificado», explica Rosa Atiénzar, responsable de Sanidad en CC OO.

Pruebas PCR

Atienzar también apuesta por un refuerzo en Salud Pública, «por lo menos con el doble de personal del que hay ahora para que no ocurra como lo de este invierno que las personas tardaban una semana en recibir los resultados de la PCR». Así, cree la responsable de CC OO, «se puede descargar a la Atención Primaria de las labores de rastreo y que médicos y enfermeros de Atención Primaria se centren en el seguimiento de sus pacientes».

Las Unidades de Cuidados Intensivos son las que más han sufrido en la última ola de la pandemia. El vocal de la Sociedad Valenciana de Medicina Intensiva, José María Núñez, asegura que en la ola que dejamos atrás «hemos demostrado que tenemos capacidad de responder muy rápidamente». Sin embargo, advierte que el hecho de que las UCI se llenen es la consecuencia de un problema que no se ha resuelto antes. «Las medidas que se puedan adoptar para mitigar una cuarta ola no deben empezar por nosotros».

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