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Los recortes presupuestarios del covid dilatarán diez años el enlace en tren con el aeropuerto

El Gobierno solo tiene consignados 10 millones de euros para las conexiones con Alicante y la estación del AVE de Elche, mientras que el coste del proyecto alcanza los 85 millones

Un tren de cercanías y el aeropuerto al fondo.

Un tren de cercanías y el aeropuerto al fondo.

El Gobierno ha incluido una partida de 10 millones de euros en los presupuestos de este año para empezar a trabajar en la futura conexión ferroviaria del aeropuerto con Alicante y con la estación de alta velocidad en Elche, pero, teniendo en cuenta que el coste final del proyecto es de 85 millones de euros, el enlace, salvo giro económico de 180 grados, no será una realidad hasta dentro de diez años pues es complicado que la emergencia económica que sufre España por el covid permita disponer de fondos suficientes a medio plazo. La línea ferroviaria Alicante-Murcia discurre por las inmediaciones del aeropuerto de Alicante-Elche, pero la parada más cercana (Torrellano), se encuentra a más de dos kilómetros de la terminal, por lo que no proporciona un servicio adecuado al aeropuerto que, sin embargo, tiene desde hace diez años el espacio reservado para una parada subterránea.

El Ministerio de Fomento, hoy Transportes, aprobó en noviembre de 2019 el expediente de información del «Estudio informativo del ramal de conexión entre la línea actual Alicante-Murcia y la variante de acceso al aeropuerto de Alicante-Elche». Finalmente, el aeropuerto quedará conectado con la estación del AVE de Alicante y con Elche a través de un ramal de 1,2 kilómetros que partirá de la actual línea de cercanías a la altura de la zona de las Casas de Bonmatí, en el entorno de la Institución Ferial Alicantina. Dos años después, la pandemia del covid lo ha solapado todo y el proyecto sigue sin licitarse y en un limbo económico porque en los propios presupuestos del Gobierno figura en una partida global para toda la Comunidad Valenciana.

El Plan de Cercanías de la Comunidad Valenciana, presentado en diciembre de 2017, contempló la ejecución de la fase 1 de la denominada variante de Torrellano, un tramo de unos siete kilómetros que conecta la línea ferroviaria existente con el aeropuerto. El presupuesto estimado total de esta fase 1, es de unos 85 millones de euros, por lo que por el parón que ha sufrido la ejecución de infraestructuras por la falta de liquidez del Ejecutivo y las restricciones del covid, la conexión del aeropuerto con Alicante y Elche, entendiendo como esta el enlace con la estación del AVE ilicitana, no será una realidad hasta dentro de unos diez años.

«La modernización de la línea con Murcia, que no está electrificada, permitirá liberar el litoral sur»

NATXO BELLIDO - PORTAVOZ DE COMPROMÍS EN ALICANTE

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El Ministerio de Transportes tiene asignada, según una respuesta al senador de Compromís, Carles Mulet, una partida de 83 millones de euros hasta 2024 y otros 115 millones de euros pendientes de asignar para toda la red de Cercanías de la Comunidad Valenciana, pero el esfuerzo de inversor se centra en los accesos a València.

Además y con la marcha al ralentí del proceso para mejorar las Cercanías, la inauguración de la línea del AVE entre Madrid, Elche y Orihuela se abre otra incógnita de cara al futuro,y es el hecho de que el Gobierno se inclina por aprovechar al máximo este nuevo corredor y, de hecho, tiene decidido ya que los trenes de Cercanías circulen desde San Isidro por las vías de alta velocidad.

El enlace con el aeropuerto sigue a falta de la redacción del proyecto, que se incorporará a la ejecución de la primera fase de la Variante de Torrellano. De momento, queda también fuera de la actuación en una primera fase la retirada de las vías en San Gabriel.

La primitiva variante ferroviaria de Torrellano, que reclaman vecinos y fuerzas políticas como Compromís, consistía en la construcción de una plataforma en doble vía electrificada en ancho internacional para conectar la estación con el aeropuerto donde habría una terminal para lanzaderas ferroviarias. Esta infraestructura se ubica debajo del aparcamiento público, en el que Aena y tiene acceso directo con la terminal de pasajeros

La variante incluía la eliminación de la inversión de la marcha en San Gabriel. El trazado alicantino arrancaba en la estación de Alicante y seguía por el trazado soterrado hasta bifurcarse apenas unos metros después de acabado el mismo, poco antes del cementerio. Desde aquí las vías seguían por el polígono industrial de la Florida superando mediante viaductos el Barranco de las Ovejas, el viario de acceso a Mercalicante y la carretera N-330, para adentrarse en Bacarot. Allí salvaba con otro viaducto la Vía Parque a Elche y por las proximidades de las fincas La Parra y Els Reiets alcanzaba la sierra de Colmenares. En este punto se construía un túnel para superar este obstáculo con una longitud de 560 metros. La carretera de Elche se salvaba mediante un paso inferior. Bordeando el saladar el trazado iba hacia el aeropuerto.

Compromís exige recuperar la variante original de Torrellano

Natxo Bellido, portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de Alicante, subraya que «siempre hemos entendido que la mejora, modernización y ampliación de la red de Cercanías es la inversión más eficiente, frente un modelo de despilfarro de determinadas actuaciones ferroviarias en los últimos años en España. Es el transporte mayoritario que utilizan los ciudadanos para ir a trabajar, estudiar o volver a su casa». Bellido recuerda que «la línea de conexión con Murcia no está electrificada y discurre por la fachada marítima de la ciudad. Por eso, la modernización de la conexión con Murcia debe ir aparejada de la recuperación de la variante de Torrellano y que nos permita, más allá de la conexión con el aeropuerto, liberar el litoral sur de la ciudad».

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