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La caída de la presión por el covid permite retomar el 70% de operaciones quirúrgicas

Los hospitales empiezan a reducir listas de espera en las patologías con mayor demora en Cirugía General, Oftalmología y Traumatología - Los centros sanitarios mantienen quirófanos en reserva para abordar un posible repunte de la pandemia

Las consultas a mayores exigen seguir siendo presenciales por la brecha digital |

Las consultas a mayores exigen seguir siendo presenciales por la brecha digital | ÁXEL ÁLVAREZ

Estabilizada la Comunidad en un riesgo bajo de pandemia, con menos de 50 casos por 100.000 habitantes las últimas semanas, la situación sanitaria se ha ido liberando progresivamente de la excesiva presión sufrida en los peores meses del coronavirus en esta tercera ola, entre enero y febrero, y ha retomado buena parte de la actividad que se había mantenido paralizada y exclusivamente centrada en el covid, como destacan profesionales de los hospitales Sant Joan y General de Alicante, así como de centros de salud de toda la provincia.

En concreto, las operaciones quirúrgicas que se habían visto limitadas a lo «urgentísimo», como precisa el doctor José Juan Mondéjar desde el Hospital General de Alicante, se han retomado en más de un 70%, según las especialidades y disponibilidad de profesionales, preferentemente en áreas como las de Oftalmología, Traumatología y las cirugías General, Plástica y Vascular.

En el centro de Sant Joan confirman que incluso se roza el 100% de intervenciones «casi a pleno rendimiento, mañana y tarde», como abundan sus responsables. Y en ambos casos se hace hincapié, precisamente, en aquellas especialidades donde se acumula el grueso de las listas de espera con pacientes pendientes de una intervención y que, a consecuencia de la pandemia, han pasado de tener tres meses de demora a más de un año.

Acceso a los quirófanos en el Hospital General de Alicante. | ÁXEL ÁLVAREZ

«La demora de atención quirúrgica ha ido a más, pero ahora estamos en condiciones de ir paliándolo», precisa el doctor Mondéjar. «Si no se llega al 100% de la capacidad es por precaución» puntualiza. De esta manera, siguen quedando reservados recursos sanitarios en los hospitales, aunque se mantengan puntualmente sin uso, para poder hacer uso inmediato de ellos en el caso de que recrudezca de nuevo la pandemia y abordar con garantías un posible repunte de casos.

En el Hospital de Sant Joan han podido desplazar mayor volumen de operaciones también por la tarde, a partir del modelo que denominan de «deslizamiento de jornada», de forma que parte de los cirujanos y anestesistas, en lugar de trabajar por la mañana lo hacen por la tarde y esto permite al centro cubrir la demanda quirúrgica en los diez quirófanos en jornada de mañana y en seis de ellos por la tarde.

Francisco Tevar, representante sanitario provincial en el sindicato de CC OO, destaca por su parte que «las medidas restrictivas han sido eficaces», y que al haber mantenido una situación pandémica valle, de riesgo bajo, la presión asistencial se empieza a acercar a la normalidad. «Los hospitales estamos cogiendo el ritmo previo a la pandemia en cuestión de pruebas diagnósticas e ingresos programados», recalca, especialmente en cuestión de cirugía mayor ambulatoria.

Añade que para mantener esta estabilidad de «riesgo bajo», los parámetros que arroja la pandemia no deberían subir de 100 contagios, 300 pacientes hospitalizados, 60 en las UCI y no más de una decena de defunciones.

Autoconcierto

La progresiva recuperación de la normalidad hospitalaria lleva aparejada, asimismo, la vuelta al sistema de autoconcierto o abono de horas extra, con los propios recursos humanos disponibles en cada centro, con el objetivo de tratar de abarcar sobre todo la realización de pruebas diagnósticas, técnicas y determinadas intervenciones. Cada departamento de salud lo adapta a sus propias necesidades y situación. «El covid ha puesto en evidencia debilidades como el gran déficit de recursos humanos, pero al mismo tiempo ha destacado también fortalezas como el compromiso de los profesionales» abunda Tevar.

De hecho, el doctor Mondéjar asegura que la mayoría de los casos en que se están llevando a cabo estas horas extras remuneradas, no responden a una cuestión económica que pueda aumentar la nómina, sino más bien a un «interés por colaborar», dada la actual situación, especialmente en aquellas patologías con mayor demanda.

El secretario general del sindicato médico CESM, Víctor Pedrera, abunda que «hasta hace poco no había hueco para nada más que el covid, pero la actual situación epidemiológica y las patologías crónicas exigen recuperar el ritmo y volver a la normalidad», ya que la salud de la población se resiente tras tanto tiempo en situación de excepcionalidad.

Colonoscopias, pruebas de rayos para afecciones de cadera y cataratas, o tumores que exigen un diagnóstico, figuran mayoritariamente entre el cupo de labores hospitalarias extra en este sentido, aunque la recuperación del volumen prepandémico al respecto no llega todavía ni al 50%, según concretan en Sant Joan, porque los profesionales anestesistas, entre otros, «necesitan sus correspondientes libranzas, están agotados», puntualizan. Este extremo lo confirman igualmente en el Hospital General, los anestesistas son pocos y no se dispone todavía de todos los recursos.

En Sant Joan calculan que solo después de la próxima semana, una vez pasada la festividad de Santa Faz, y siempre que la evolución de la pandemia lo permita, podría incrementarse el citado volumen en la gestión de pacientes críticos por las tardes también.

Por otra parte, la rebaja de la presión del coronavirus también ha permitido reiniciar el plan de choque o desvío de pacientes a centros sanitarios privados mediante concierto, medida externa que sigue siendo necesaria por la debilidad del sistema sanitario público tanto en medios materiales como humanos, y con el principal objetivo también de reducir las abultadas listas de espera. «Las plantillas son muy limitadas, hay que seguir derivando a la privada después de tanto tiempo sin la actividad habitual», confirma el doctor Mondéjar. En el peor momento de la pandemia incluso se derivaban las operaciones más urgentes a centros privados para primar la resolución del covid en la sanidad pública.

Aumenta un 30% la atención presencial en las consultas

Aunque la mayor parte de las consultas médicas se siguen realizando por vía telefónica, de forma progresiva se está ampliando el número diario de visitas presenciales, siempre a juicio del facultativo. Actualmente rondan ya un 30% del total de las citas previstas. Esto evita que se concentren pacientes en la sala de espera, situación que la totalidad de los profesionales consultados afirma que no va a volver a producirse, entre lo poco positivo que a nivel sanitario ha traído el covid. «La consulta telefónica ha venido para quedarse en todo lo que no exige una exploración, pero que conste que el médico siempre prefiere ver», afirman. Mientras en plena tercera ola el 99% de las consultas seguían siendo covid, «ahora el 99,9% son patologías crónicas y agudas, no covid», precisa la doctora María José Gimeno.

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