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El Gobierno se apoya en datos de caudales de la última gran sequía para justificar el recorte del Tajo-Segura

El Ministerio para la Transición Ecológica no ha contemplado en su informe las cifras a partir de 2018, cuando las reservas han crecido un 30%

Canal de distribución del agua del Tajo en el Campo de Elche

Canal de distribución del agua del Tajo en el Campo de Elche

El Ministerio para la Transición Ecológica trata de contrarrestar ahora el malestar y rechazo total que existe en la provincia de Alicante contra la decisión de recortar el trasvase Tajo-Segura con unos datos que, siendo ciertos, son parciales, al haberse obtenido de los últimos años de la gran sequía en la cabecera del río (2013-2018), en la que los aportes de agua se redujeron un 30%, algo que cambió a partir de octubre de 2018. Los técnicos del Cedex no se equivocan, pero utilizaron datos parciales y nada acordes con la realidad hidrológica actual. El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, se escuda en una realidad, que no es la de cuenca cedente en los últimos tres años. Ha habido agua de sobra, pero, incluso, cuando los técnicos aconsejaban mandar hasta 20 hm³ (nivel 3), mensuales, la propia ministra Teresa Ribera recortaba el caudal haciendo oídos sordos a las recomendaciones técnicas que, ahora, sin embargo, son “ley de vida” para el recorte previsto de 38 hm³ a 27 hm³. Joaquín Melgarejo, director del Instituto del Agua de la UA, apela a imponer el sentido común y antes de recortar incluir “datos completos y más recales y, de esta forma, recalcular el trasvase. Porque si se mantiene el recorte previsto y después se eleva el caudal, entonces estaríamos perdidos”.

Los técnicos del Cedex utilizaron para hacer el informe encargado por el Ministerio para la Transición Ecológica en 2019 para el recorte del trasvase unos datos que quedaron desfasados porque recogen caudales de la última gran sequía en el Tajo y en el Segura, sufrida en el periodo 2013-2018, año a partir del cual la situación se ha normalizado hasta tener hoy embalsados 868 hm³ en la cabecera, unos cien más que en abril del año pasado y casi 300 hm³ más que a media de agua embalsada en los últimos cinco años. Las aportaciones medias del trasvase pasaron de unos 760 hm3/año en el periodo 1980/81-2011/2012 a unos 656 hm3/año en el periodo 2012/2013-2018/2019, según los técnicos.Según las estimaciones, en la actualidad la probabilidad de que ocurran situaciones hidrológicas excepcionales (nivel 3) es del 37,4%. Si se añade que la probabilidad de presentación del nivel 4 (trasvase cero) es del 12,4%, lo que implica que el trasvase se encuentra en condiciones excepcionales la mitad del tiempo, algo que no responde al espíritu de la norma de mantener una gestión regular y estable. Pero claro, partiendo de unos datos que no constatan la realidad actual que buenos aportes en los últimos tres años. De ahí, que los agricultores y expertos como Joaquín Melgarejo, director del Instituto del Agua de la Unversidad de Alicante, sostengan que lo normal es esperar a 2022, cuando esté aprobado el nuevo Plan Hidrológico del Tajo, ya con los datos actualizados.

El secretario de Estado de Medio Ambiente del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Hugo Morán, no miente, pero la decisión obedece a una decisión técnica que no beneficiará por igual a ambas cuencas. En un vídeo remitido por el MITECO, Morán explica que la modificación de las reglas de explotación de la situación 2 del trasvase Tajo-Segura, por la que se reducirá el máximo mensual trasvasable de los 38 hectómetros cúbicos actuales a 27 hm3 (nivel 2), beneficiarán tanto a la cuenca cedente como a la receptora y que obedece "estrictamente" a una recomendación técnica. Cierto, pero con datos incompletos porque no recoge los de los años hidrologicos 2018-2019 (octubre a octubre), 2019-2020 y, por supuesto, 2020-2021.

En la actualidad, el nivel 2 establece que cuando las existencias conjuntas de los embalses de Entrepeñas y Buendía están por debajo de 1.300 hm3, pero por encima del nivel 3 (desde 586 a 688 hm3 según los meses) se autoriza de manera automática una transferencia mensual de 38 hectómetros cúbicos.

Morán explica que el Gobierno aboga por dar una respuesta "más razonable" a las necesidades de ambas cuencas, en línea con las recomendaciones técnicas.

Según el Secretadio de Estado, en la última modificación realizada en estas normas se produjo en 2013 y ha asegurado que en aquel momento "se hizo desoyendo las recomendaciones técnicas" que indicaban que en situación de nivel 2 --en la actualidad se transfiere de forma automática 38 hectómetros cúbicos-- no debería rebasarse los 30 hectómetros cúbicos.

"De hacerlo se podía colocar al sistema en una situación excepcional, buena parte del tiempo a lo largo del año hidrológico y eso ha redundado primero, en reducir las reservas disponibles en cabecera y, en segundo lugar, no permitir actuar con una predictibilidad suficiente", ha criticado el secretario de Estado. A su juicio, aquella fue una decisión política del Gobierno del PP que "se ha demostrado errónea, equivocada", ya que "aproximadamente" la mitad del tiempo el sistema está esa situación. La misma que quiere imponer ahora el Gobierno del PSOE,

En estos momentos, según ha apuntado hay aproximadamente un 20% de posibilidades de que el sistema llegue a nivel 4, que es cuando no se puede realizar ningún trasvase. Morán recuerda que hubo una época con once meses consecutivos en los que el sistema estuvo en esa situación y, por tanto, el trasvase fue de cero hectómetros cúbicos.

Por eso, justifica que no se puede permitir que vuelva a producirse esa situación, para lo que el Gobierno ha adoptado la decisión "atendiendo al criterio técnico" y con los parámetros ya disponibles en 2013, para procurar no entrar en niveles excepcionales de situación 3 o situación 4.

Por tanto, afirma que es "necesario" establecer en el nivel 2 un volumen trasvasable que "no sobrepase" los 27 hm3, porque eso permitirá contar con más volumen de agua en los embalses de cabecera, que no sufrirán se podrá garantizar el suministro de agua para beber y también a los usos económicos que se derivan del aprovechamiento del trasvase.

En definitiva, Morán concluye que modificar la regla del trasvase en situación de nivel 2 obedece a una recomendación técnica para dar una "necesidad más razonable tanto de la cuenca cedente como en la receptora". Pero siempre con un estudio cierto pero parcial e inexacto al no contemplar la nueva realidad.

Según el informe, la actual explotación del Tajo-Segura registra tal frecuencia de situaciones hidrológicas excepcionales (nivel 3, cuando se pueden trasvasar hasta 20 hm3) o de ausencia de recursos hídricos para enviar a Alicante (nivel 4), que en conjunto pueden llegar a suponer la mitad del tiempo de operación. Esta circunstancia, que desvirtúa el propio concepto de excepcionalidad, tiene como consecuencia una alta inestabilidad y una gran irregularidad en los volúmenes trasvasados, según el Cedex.

Los técnicos explican que la razón por la que se ha llegado a alcanzar esta situación es doble. En primer lugar, la regla de explotación vigente no tomó en consideración las conclusiones un estudio realizado de 2013, en el que se proponía modificar el volumen de trasvase en el nivel 2 y reducirlo a 30 hm3/mes, y se decidió mantener la cifra original de 38 hm3/mes. En segundo lugar, desde que la regla entró en vigor, las aportaciones a los embalses de Entrepeñas y Buendía han experimentado un notable descenso. "La combinación de ambos factores -inadecuada cifra de partida y desfavorable evolución hidrológica de los últimos años- ha dado lugar a esta elevada ocurrencia de situaciones excepcionales en la explotación del trasvase", según los técnicos.

Este funcionamiento de la regla de explotación pone de manifiesto, según el Cedex, la conveniencia de actualizar y ajustar sus parámetros, de forma que la situación excepcional se presente con menor frecuencia y se restablezcan las probabilidades de presentación con las que inicialmente fue diseñada la regla. Esta circunstancia fue prevista por la Ley 21/2015, que contempla la posibilidad de realizar cambios en la mayoría de los parámetros de la regla mediante real decreto.

l Ministerio admitió hace un años que dado que aún no se dispone de la nueva revisión del Plan Hidrológico del Tajo, la actualización realizada en este estudio es necesariamente parcial y deberá ser completada una vez aprobado el plan de cuenca. Tras los análisis realizados, la modificación de parámetros que se considera más adecuada consiste en reducir el volumen de trasvase en nivel 2 de los 38 hm3/mes vigentes a 27 hm3/mes y elevar el umbral de aportaciones acumuladas que define el nivel 1 de 1.200 a 1.400 hm³ por encima de la reserva de 400 hm³ que marca el que no se pueda trasvasar una sola gota de a gua, manteniéndose el resto de los parámetros en su valor actual.

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