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La reapertura del bufet en los hoteles mejora la imagen y reduce el 40% el coste del servicio

Sanidad atiende las demandas de sector hotelero que había perdido esta prestación al final del verano pasado, lo que había suscitado las quejas de los turistas - Este fin de semana abren cuatro establecimientos más en Benidorm

Una pareja de turistas sirviéndose este miércoles en el bufet del hotel Servigroup Diplomatic de Benidorm, uno de los dieciséis establecimientos abiertos en la ciudad. |

La Generalitat ha abierto la mano tras comprobar el avance en el control del covid y, desde esta semana, hoteles, restaurantes y salones de banquetes recuperan el bufet libre aunque con estrictas medidas de seguridad. Un paso adelante que reclamaba el sector hotelero desde hace meses, porque el bufet asistido había provocado dos efectos colaterales negativos: De organización, sobre todo en los salones grandes donde pese a la baja ocupación había que doblar plantillas con sus costes adicionales pese a la falta de ingresos; y operativos, ya que la atención individualizada al cliente provocaba retrasos. Además, el bufet tradicional permite ahorrar costes manteniendo la calidad, porque el asistido en la mesa suponía un sobrecoste de hasta el 40% por comensal, según Hosbec. A partir de ahora, los clientes podrán servirse de la manera tradicional provistos de guantes y sin tocar con sus manos los productos para lo cual debe haber utensilios suficientes que deben remplazarse por otros cada 30 minutos, según la orden publicada por la Conselleria de Sanidad.

La comida debe cogerse con guantes. | INFORMACIÓN

El uso de la mascarilla en el comedor es obligatorio siempre que se esté de pie o caminando por el salón, pero en las mesas no será necesario mientras se consume, con lo cual se vuelve a las normas del pasado verano, instrucciones que cambiaron en septiembre de 2020 para desolación de los hoteles. Los clientes deben disponer de dispensadores de gel en todos los mostradores donde se ofrece la comida, máquinas de autoservicio y entrada o salida por la caja.

Por otro lado, junio empieza a ser el mes en el que se podrá comenzar a hablar de regreso a la normalidad con la apertura de muchos de los hoteles que llevan meses cerrados, entre ellos el Servigroup Montíboli de La Vila, que vuelve el 28 de mayo, mes en el que también reabrirán sus puertas en Benidorm el Don Pancho y el H10 Porto Poniente. Este fin de semana, desde hoy, también vuelven a estar operativos el Brisa, Poseidón Playa, Los Álamos y Sol Costa Blanca. El 1 de junio también abre el Servigroup La Zenia, en Orihuela-Costa.

Al margen de mantenerse las disposiciones que ya estaban en vigor como la señalización del aforo máximo permitido, el control de accesos, los circuitos unidireccionales señalizados para cumplir con la distancia interpersonal, dirigir los flujos de los clientes con señales en el suelo y en los lineales de comida, debe haber también un encargado de velar por el cumplimiento y para informar a los clientes. Las mesas deben montarse una vez se hayan acomodado los comensales y cuando terminen se tiene que retirar y lavar toda la vajilla, hasta la que no se haya utilizado. Platos y vasos no deben estar en las zonas de paso y se debe disponer de protección individual de estos.

Se priorizará la monodosis o la porción individualizada del plato, por ejemplo en los postres, entrantes, aceite. Los alimentos no envasados deben estar cubiertos bajo pantallas protectoras y retirarse tras el servicio. Queda prohibido cualquier contacto directo de las manos del cliente con la comida expuesta.

La patronal hotelera recogió con satisfacción las nuevas directrices marcadas por Sanidad. «Estamos muy satisfechos porque el bufet asistido nos había generado problemas, tanto de imagen como de sobrecostes de hasta el 40% por cliente debido a tener que reforzar personal sin ir acompañado de una buena ocupación. Esperamos que la ocupación empiece a moverse a partir del 9 de mayo, día en que se levanta el perimetraje de la Comunidad Valenciana, y contar con esta medida es muy importante», subrayó Nuria Montes, secretaria general de Hosbec. Montes incidió en que el bufet asistido había dañado la imagen «A todo el mundo nos gusta acercarnos a los mostradores y ver la comida, elegir, probar un poquito, y eso es muy complicado de atender con el servicio directo en mesa».

Según los cálculos de la patronal, un cliente con servicio de bufet tarda unos 30 minutos en comer, mientras que, con el otro servicio, el tiempo se estira hasta una hora y eso no es ni operativo para el hotel ni para el gusto de los clientes.

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