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Los alquileres más baratos atraen a Maisonnave y la Rambla al comercio que cierra en el Centro Tradicional

Los empresarios aprovechan la caída de precios para trasladarse a locales con mayor superficie en ejes comerciales más potentes - Gerona, Teatro y San Francisco siguen destruyendo negocios

Local disponible en la esquina entre Pintor Cabrera y Serrano, dos de las calles próximas a Maisonnave más buscadas para implantarse. | HÉCTOR FUENTES

Local disponible en la esquina entre Pintor Cabrera y Serrano, dos de las calles próximas a Maisonnave más buscadas para implantarse. | HÉCTOR FUENTES

La reducción en el precio del alquiler de los locales en un 30% a causa de la crisis del covid está detrás de una tendencia que las asociaciones sectoriales observan en el comercio de proximidad de Alicante: un éxodo creciente de establecimientos que abandonan las calles comerciales del Centro Tradicional para situarse en el entorno de Maisonnave y de la Rambla, y cuanto más cerca mejor, con más metros cuadrados y estratégicamente situados para atraer clientela a sus negocios e intentar paliar las pérdidas de facturación que arrastran en el último año, de un 40% de media, y de hasta el 90% en textil. El sector inmobiliario prevé que se abaraten aún más los alquileres, por encima del 50%, si siguen quedando bajos comerciales vacíos en el mercado.

En la Rambla y alrededores hay locales disponibles y próximas aperturas. Abajo, Teatro y Gerona, donde se sigue destruyendo tejido comercial. | HÉCTOR FUENTES/ALEX DOMÍNGUEZ

Este cambio en las preferencias se traduce en un empeoramiento de la actividad económica en calles como Gerona, Teatro y San Francisco, que suman más de una treintena de locales cerrados, la inmensa mayoría a cal y canto sin atisbo de implantación de nuevos negocios pese a que alquilar en ellas es ahora más barato, y es posible optar a locales más grandes, al dispararse la oferta de espacios disponibles para arrendar por encima de la demanda existente.

Detrás de esta contracción de los precios está la destrucción de comercios por la crisis económica derivada de la sanitaria, que deja al límite a más de 1.200 negocios de la capital alicantina (4.000 en toda la provincia, donde se han destruido otros tantos). «Hay cambios de posicionamiento de calle, comercios que se concentran en vías que tienen más paso, gracias a que el precio de los alquileres se ha visto minorado por la pandemia y algunos empresarios se ven con capacidad de funcionar en calles a las que antes no podían aspirar porque eran muy caras», explica Vicente Armengol, vicepresidente segundo de la patronal Facpyme, Federación Alicantina de Pequeño y Mediano Comercio (Facpyme), y presidente de la asociación Corazón de Alicante. En esta línea, cada vez más tiendas optan por acercarse a ejes comerciales más potentes, donde encuentran locales de más metros cuadrados al mismo precio que en Gerona, Teatro y San Francisco. El comerciante se traslada donde el coste del alquiler y el espacio le favorecen, a la vez que ganan en visibilidad y paso de clientes. En Pintor Cabrera, una de las calles del entorno de Maisonnave más solicitadas, antes del covid un local de 30 metros cuadrados costaba en torno a1.800 euros mensuales de alquiler. Ahora se puede encontrar por 1.200 euros. Serrano y General Lacy son también muy demandadas.

Reforma de un local en General Lacy, cerca de Maisonnave, para abrir un nuevo negocio, ayer. | HÉCTOR FUENTES

Pese a que la crisis del covid ha provocado cierres en Maisonnave, una franquicia acaba de instalarse en uno de los locales que estaban vacíos; y otra está pagando 36.000 euros al mes por estar en la avenida más cara de Alicante, a 100 euros m2 y que llegó a ser la sexta más costosa del país. Álvaro Luna, vicepresidente de la asociación de comerciantes, señalaba en octubre que en los 27 años que lleva regentando su negocio (una joyería) nunca había visto un local comercial en Maisonnave que tardara más de una semana en alquilarse, de hecho había incluso lista de espera. Ocho meses después explica que desde la reapertura del comercio cerrado durante el confinamiento es ahora cuando están recuperando clientela, y que, por primera vez en un año, se están reformando varios locales en la zona que acogerán nuevas actividades.

Los alquileres más baratos atraen a Maisonnave y la Rambla al comercio que cierra en el Centro Tradicional

Pese al tirón de Maisonnave, la crisis se ha llevado por delante al menos a una quincena de establecimientos. «Nos va a costar mucho tiempo volver a las ventas que teníamos antes de la pandemia», que han caído, sin contar la facturación online, en un 50%. En cuanto a la renta de alquiler, Luna coincide en que los precios se están abaratando porque, de lo contrario, los propietarios no consiguen alquilar los locales, «y los que siguen abiertos han conseguido una rebaja puntual». El representante de la Asociación de Comerciantes de Maisonnave y Adyacentes opina que ni siquiera la apertura total de la restauración ayudará a la recuperación del comercio, y que costará que el cliente vuelva porque ha tomado otros hábitos con la pandemia. Considera que la clave para atraer de nuevo al público potencial está en «mejorar productos, ajustar precios, ofrecer atención y familiaridad en el trato. Reinventarse, en definitiva».

Los alquileres más baratos atraen a Maisonnave y la Rambla al comercio que cierra en el Centro Tradicional

En el entorno de la Rambla hay calles donde los comerciantes se está fijando como la avenida de la Constitución, donde hay locales de buen tamaño. También mejora la capacidad de atracción de negocio de Pascual Pérez, Bazán, Susana Llaneras y Navas, frente a la decadencia de las arterias antaño más comerciales del Centro Tradicional, como Teatro, Gerona y San Francisco. Vicente Armengol considera que es el momento de invertir en el Centro Tradicional, «porque también estas calles están mejor de precio», y anima a empresarios que se tuvieron que trasladar a los barrios cuando se dispararon las rentas a retornar al corazón de esta actividad económica de proximidad. En cuanto al Casco Antiguo, las asociaciones de comerciantes reclaman iniciativas para potenciar sus calles y no solo con ocio; y animan a apostar por la Rambla, donde quedan locales «hermosos» como una amplia esquina a 8.500 euros mensuales de alquiler. En la avenida abrirán próximamente nuevos locales de hostelería, en los bajos de un edificio de nueva construcción esquina con la calle San Isidro; y en la antigua joyería Gomis, en la confluencia con la calle Mayor.

Los alquileres más baratos atraen a Maisonnave y la Rambla al comercio que cierra en el Centro Tradicional

Carolina Navarro, que tiene una joyería en Castaños, apunta que la ausencia de turismo provoca más pérdidas que ganancias. «Uno de cada tres pequeños comercios está al borde del cierre. Reivindicamos el consumo local. Una buena idea sería peatonalizar los sábados el centro de Alicante y dejar una vía habilitada para los autobuses y taxis, hacer talleres y actividades para niños y flexibilizar los horarios de la hostelería», así como potenciar el Teatro.

La calle de las Setas es una de las vías comerciales del Centro Tradicional que más atractiva resultaba antes de la pandemia, sobre todo al turista extranjero. Su ausencia la han notado, y mucho, en un entorno lleno de locales con la persiana echada pues abundan también en las calles adyacentes. Con una docena de negocios que han quebrado en el entorno, el panorama no mejora.

El presidente de la asociación Más que Centro, Juan Utrera, que tiene una zapatería infantil en la calle San Francisco, afirma que «abril ha sido penoso, veremos qué pasa en mayo con el final del cierre perimetral». Explica que «los clientes vienen a la tienda pero no compran. La zona sigue demasiado muerta». Otro foco de actividad comercial es la calle Quintana. «Hemos tenido por suerte más aperturas que cierres. Nuestra calle es muy comercial y atractiva, y han abierto nuevos comercios», apunta la presidenta de la asociación de comerciantes, Paqui Soler. La zona se ve favorecida por el movimiento hacia el Mercado Central.

Las entidades sectoriales están a la espera de la redacción de un nuevo proyecto similar al PAC Lucentum, donde se recoja la puesta en marcha de acciones dirigidas a la renovación del entorno del Centro Tradicional con el fin de crear un espacio de centro comercial abierto capaz de atraer nuevas actividades económicas y marcas potentes que ayuden a crear un eje comercial equilibrado y sostenible. El objetivo de los negocios de proximidad es recuperar nuevamente la capitalidad provincial del comercio, que entienden que ayudaría a la pretensión de Alicante de ser puerto base.

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