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Los casos de depresión e intento de suicidio de adolescentes saturan los servicios de salud mental

La pandemia incrementa los comportamientos graves en menores por el confinamiento, las restricciones y el uso de redes sociales - Aumentan las autolesiones, la ansiedad y los trastornos alimenticios

La pandemia provoca problemas graves entre los menores, sobre todo adolescentes. | INFORMACIÓN

La pandemia provoca problemas graves entre los menores, sobre todo adolescentes. | INFORMACIÓN

La pandemia ha hecho mella en la salud mental de los menores y, entre ellos, en mayor medida en la de los adolescentes que han visto como su vida daba un giro de 180 grados. Los servicios de atención psicológica llevan un año desbordados por casos de depresión grave, autolesiones o intentos de suicidio entre jóvenes de 12 a 16 años. Pero además, se han incrementado patologías como los trastornos de conducta alimenticia (TCA) y la ansiedad.

Un estudio de Unicef (realizado por la UMH) sobre el efecto emocional de la cuarentena en menores de España e Italia arrojaba que el 85,7% de los padres habían notado cambios en el estado emocional y comportamientos de los niños. A ello se suma que la Fundación ANAR calcula que las ideas e intento de suicidio, llamado por los expertos «gesto autolítico», había pasado de un 1,9% de media a un 8% en el último año. Y el «chat» de la entidad registró casi el doble de consultas en 2020 que el año anterior. Antes de la pandemia, eran un 2,4 % de atenciones relacionadas con ideaciones o tentativas suicidas; durante el confinamiento más estricto llegó a subir más del 8 %.

Unos datos tienen su reflejo en el día a día. La atención primaria y las urgencias hospitalarias de la provincia han notado ese incremento, no solo de patologías como la ansiedad, sino de situaciones más graves. Y en los casos más extremos, intentos de quitarse la vida. Los menores entre los 12 y 16 años son los que más secuelas psicológicas están mostrando, según indicó el jefe de Psiquiatría del departamento de salud de la Marina Baixa, Alberto Gadea, quien apuntó que «los niños lo han llevado mejor o manifestado de otra manera». En este servicio, de atender un adolescente grave a la semana han pasado a «uno al día o uno cada dos días». Así, «vienen al hospital graves y los remiten a la unidad de psiquiatría. Algunos de ellos se quedan ingresados dos o tres días» tras un intento autolítico o autolesiones. «No saben realmente qué les pasa y los padres vienen angustiados, desbordados».

Un adolescente sostiene un móvil. | PILAR CORTÉS

Entre las causas de estos comportamientos está el confinamiento junto a la falta de contacto social. Pero los especialistas aseguran que las redes sociales también han sido un lastre: «las redes muestran una imagen y ponen el foco en la autoestima de cada uno viendo al otro»; y afecta a muchos como así asegura la psicóloga clínica de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil (USMIA) de la Marina Baixa, María Luisa Serrano. Ella forma parte del siguiente paso del proceso, el de la atención continuada tras detectarse un intento de autolesión o autolítico, que han «aumentado considerablemente». Esta unidad contaba con cinco profesionales y han tenido que sumar otro psicólogo ante el aumento de casos.

Actualmente en una semana pueden ver a unos 40 menores, de ellos unos 30 adolescentes, una cifra también superior a antes de la pandemia. «En el confinamiento tuvimos que hacer atención presencial porque era necesario en algunos casos». La psicóloga apunta que «en mayo-junio empezó a subir, pero en septiembre, con el arranque de las clases, hubo un pico de peticiones».

El covid también ha incrementado otras patologías como los trastornos alimenticios entre adolescentes de 14-15 años aunque «estamos atendiendo niñas de 12 o 13» y también se incrementa entre los chicos porque «han hecho mucho ejercicio físico durante el confinamiento. Pierden muchos kilos». Y también una de las razones es por esa «dependencia» que tienen de las redes sociales que, muchos casos, ha sido la única forma que han tenido de socializarse: «ven cómo se hacen vídeos de tablas de entrenamiento que no están preparada para esa edad, se comparan, tienen necesidad de sentirse igualado», afirma Serrano, a lo que se une el «aislamiento prolongado y que no han sabido gestionar las emociones». Para ella, la adolescencia es una «etapa crucial» que no han podido gestionar bien: «prefieren el dolor físico al dolor emocional». Y su recuperación es larga. En algunos casos, con terapias de más de un año.

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