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La provincia de Alicante es la primera de España en entrar en la nueva normalidad al bajar de 25 la tasa del virus

Alicante afronta la desescalada con el mejor panorama de todo el país y solo Valencia se encuentra en una situación parecida - Ximo Puig descarta pese a todo una apertura total de la hostelería y aboga por mantener algunas restricciones

Vacunación masiva realizada en el recinto de Ciudad de la Luz, en Alicante.

Vacunación masiva realizada en el recinto de Ciudad de la Luz, en Alicante. HÉCTOR FUENTES

La provincia de Alicante ha entrado en situación de nueva normalidad al bajar de 25 la incidencia de casos activos por 100.000 habitantes en 14 días, como corroboran los datos que dio ayer a conocer la Conselleria de Sanidad. La media de los diez departamentos de salud de la demarcación se sitúa en 24,28. Desde la anterior actualización de las cifras, el pasado viernes, se ha producido un descenso de tres puntos, y de 50 casos activos en términos absolutos. En estos momentos hay 469 personas enfermas en toda la demarcación.

La situación es aún más favorable según los datos del Instituto de Salud Carlos III, que tienen un margen de desfase con los de Sanidad por no coincidir exactamente en el tiempo. El organismo estatal da a la provincia de Alicante una incidencia de 20,39, la más baja de toda España. La única demarcación con una situación parecida es Valencia, que, según estos datos, está también en nueva normalidad con 24,29; Sanidad le da una tasa cercana a 30.

La reducción de la tasa de contagio ha sido casi general en las áreas de salud alicantinas. Únicamente en tres de ellas se ha producido un aumento. Una es Sant Joan d’Alacant, que tiene la mayor tasa de la provincia con 46,88, y otra es Dénia, en segundo lugar en el ranking con 35,75. La tercera es Elda, que sin embargo está en nueva normalidad con un índice de 15,83. También lo están La Vila Joiosa, Hospital General de Alicante, Alcoy y Elche-Crevillent. Estos dos últimos departamentos han alcanzado una presencia casi testimonial del virus, con una incidencia mínima, de 6,58 y 5,73 respectivamente.

En términos locales, hay algunos municipios por encima del umbral de riesgo medio, 50 casos por 100.000 habitantes, pero son los menos. Merece la pena destacar, con todo, unos pocos de tamaño destacado. Mutxamel es el más poblado de todos ellos; tiene 15 afectados y una tasa de 58,49. La situación es muy parecida en Calp, con 14 enfermos y 60,02 de incidencia; la vecina Benissa, con poco más de la mitad de población, tiene 10 casos activos pero su índice es de 88,59. Por su parte, en Albatera hay siete afectados y la tasa está en 56,12.

La incidencia más alta de la provincia continúa siendo la de Jacarilla, con 450,45, un dato aparentemente muy abultado pero que resulta sobreelevado por tratarse de una población de solo 2.000 habitantes. Eso sí, la situación se mantiene tal cual el pasado viernes, con nueve casos activos. Hay otras dos incidencias extremas en la provincia, pero en localidades aún más pequeñas, Penàguila y l’Atzúbia, donde en realidad hay tan solo uno y dos casos activos, respectivamente.

Una desescalada lenta

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, descarta pese a todo que a partir del próximo fin de semana haya una apertura total de la hostelería. Así se manifestó ayer al finalizar un acto en València y a preguntas de los periodistas sobre el fin de la prórroga de las restricciones por parte del Tribunal Superior de Justicia prevista para el próximo lunes.

Cabe recordar que el máximo órgano judicial de la Comunidad Valenciana avaló a la Generalitat para mantener el toque de queda hasta las doce de la noche, la limitación de los grupos a diez personas y el aforo en los lugares de culto. Esta semana el Consell debe decidir si pide una nueva prórroga de estas medidas y Puig se ha manifestado por seguir con una desescalada prudente.

«Las decisiones que se van a tomar no van a ser disruptivas. La hoja de ruta es predecible y clara», señaló Puig. «A partir de este fin de semana no va a haber una apertura total», advirtió el presidente, añadiendo que aún se desconocen los efectos que el pasado fin de semana pueda tener sobre la evolución de la pandemia, el primero completo sin estado de alarma y sin cierre perimetral. «Hay que ser prudentes para llegar al verano en las mejores condiciones», remarcó. Puig, asimismo, consideró que el toque de queda ha sido una buena medida, ya que «lanza el mensaje de que la pandemia no está superada».

Sanidad notifica 47 nuevos casos en un día en las comarcas alicantinas

La Conselleria de Sanidad notificó ayer 47 nuevos casos de coronavirus en la provincia, con lo que se mantiene la estabilidad en los contagios aunque la cifra es algo más alta que días anteriores. De esta forma, ya son 147.192 las personas contagiadas en la demarcación desde marzo de 2020. La presión hospitalaria continúa descendiendo, aunque esta vez lo hace en tan solo un paciente, lo que deja la cifra de ingresados por coronavirus en la provincia en 39. Es el dato más bajo desde el 6 de agosto de 2020. Eso sí, se mantiene invariable la cantidad de ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI): diez personas. Sin embargo, no hay que lamentar nuevos fallecimientos, por lo que el acumulado de decesos provocados por la pandemia en la demarcación alicantina sigue siendo de 2.827.

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