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Para aprender a pedir perdón

Ocho internos e internas de la cárcel de Fontcalent participan en un taller de Justicia restaurativa para asumir su culpa y arrepentirse

Imagen de archivo del centro penitenciario de Alicante. | MANUEL R. SALA

El centro penitenciario de Alicante Cumplimiento ha puesto en marcha el taller «Diálogos restaurativos» para la reinserción de presos condenados a través de la Justicia restaurativa, un complemento de la penal ordinaria.

Según informó ayer la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, ocho hombres y mujeres recluidos en la cárcel de Fontcalent están participando en este programa de mediación donde se prepara a los internos para que asuman su responsabilidad en el delito cometido, así como para mostrar su arrepentimiento y conseguir una reparación del daño causado, aunque sea simbólica, pidiendo perdón a las víctimas.

Los presos condenados por violencia de género y los internos con patologías psiquiátricas están excluidos de este tipo de taller que impartirá durante diez sesiones la asociación de mediación Confraternidad Carcelaria Española (CONCAES).

Una vez se celebren sesiones y se establezca qué internos condenados están preparados, los mediadores contactarán con las víctimas de sus delitos para ofrecerles la posibilidad de participar en un encuentro restaurativo.

Las víctimas que acepten participar, de forma voluntaria y confidencial, participarán también en unas sesiones con los mediadores con el fin de preparar el encuentro con los internos. Esta sería la última fase de la Justicia restaurativa y la víctima y el preso se encuentran en presencia de un mediador.

El lugar del encuentro puede ser en el centro penitenciario o fuera de la cárcel, según el deseo de la víctima que desee participar en el programa.

Según Instituciones Penitenciarias, la Justicia restaurativa surge como complemento al sistema de Justicia ordinaria con la idea de ofrecer, tanto a víctimas como a victimarios, «la posibilidad de dialogar sobre el delito y sus consecuencias, profundizar en la asunción de responsabilidad de quienes lo cometieron y acordar la reparación del daño causado de forma real o simbólica».

Las experiencias realizadas en este ámbito han revelado múltiples beneficios para las víctimas: «posibilidad de explicar su vivencia del delito y sus consecuencias, facilitar la oportunidad de la petición de perdón, la reparación del daño o de cerrar el proceso interior», según Instituciones Penitenciarias.

Asimismo, supone un importante avance en el proceso de reinserción de los condenados. No obstante, el hecho de que participen en este taller no tiene efectos sobre la condena que cumplen ni tampoco beneficios penitenciarios. Los talleres «Diálogos restaurativos» comenzaron a impartirse en 2016 pero solo para penados a condenas alternativas a la prisión o presos de tercer grado.

La mediación en el interior de las prisiones para delitos de carácter grave se introdujo en 2019 y tras impartirse en los centros penitenciarios de Sevilla, Valladolid y Burgos este año ya estarán presentes en los centros de 14 comunidades autónomas además de las prisiones de Ceuta y Melilla.

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