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Una juez pone en duda la versión policial y absuelve a dos negacionistas de resistencia a la autoridad

Los agentes les denunciaron por agredirles tras haberles emplazado a que se pusieran la mascarilla en dos actuaciones diferentes durante la misma tarde en el centro de Alicante, una de ellas una concentración contra las medidas anticovid

Un control de la Policía Nacional en el centro de Alicante, en una imagen de archivo. |

Un control de la Policía Nacional en el centro de Alicante, en una imagen de archivo. | ALEX DOMÍNGUEZ

Una juez de Alicante ha absuelto a dos negacionistas que fueron detenidos por resistencia a la autoridad al negarse a ponerse la mascarilla en pleno centro de la ciudad pese a los requerimientos de los agentes. Según las sentencias a las que ha tenido acceso este diario, la magistrada no ha visto probado el delito del que se les acusaba al poner en duda la versión policial. Los dos incidentes, diferentes entre sí, ocurrieron la tarde del domingo 24 de abril en pleno centro de Alicante. Uno de ellos era una manifestación en contra de las medidas del covid. En uno de ellos se vieron involucrados agentes de la Policía Local y en el otro del Cuerpo Nacional de Policía. La juez no ha visto indicios de que los acusados trataran de agredir a los policías, tal y como habían sostenido en las denuncias y ha optado por la absolución.

El primero de los dos incidentes ocurrió sobre las 18.50 horas durante una concentración negacionista en la Plaza del Mar, protagonizada por personas que cuestionaban las medidas anti-covid. Dos agentes de la Policía Nacional trataron de identificar a uno de los manifestantes, al que emplazaban para que se pusiera la mascarilla. Ante la negativa, lo trasladaron a la Comisaría para identificarlo y hacer la preceptiva propuesta de sanción. Una vez en dependencias policiales, al tratarse de un espacio cerrado, le requirieron de nuevo para que se pusiera la mascarilla. Ante sus continuas negativas, los agentes le acabaron engrilletando para ponerle el cubrebocas.

Los policías habían denunciado que el acusado estaba nervioso, se levantaba continuamente y no guardaba las distancias de seguridad, llegando a intentar morderles mientras le trataban de poner la prenda de protección. La magistrada ha valorado el testimonio de otra persona que estaba en ese momento en la Comisaría y vio cómo los funcionarios decían al acusado: «Mascarilla o esposas». Según este testigo, mientras el hombre estaba esposado los agentes trataban de ponerle la mascarilla y éste movía la cabeza para evitarlo. Al final se la colocaron a la altura de los ojos y se lo llevaron fuera, mientras él otro seguía intentando quitársela moviendo la cabeza.

Esposado y con los ojos tapados

La sentencia concluye que no hay pruebas suficientes, ya que ni siquiera ve probado en qué momento resulta lesionada una de las agentes que decía que el acusado la había mordido. «Más bien parece que intentaba zafarse para evitar que le pusieran la mascarilla a la fuerza», dice el fallo. Por este motivo, aunque la juez dice que hubo una actitud de desobediencia por parte del procesado al persistir en su actitud, «no se puede decir que fuera una desobediencia grave, ni tampoco consta que por parte del acusado se realizara una resistencia activa hacia los agentes», dice el fallo.

El segundo de los incidentes ocurrió pocos minutos después, a las 19.30 horas, en la avenida Maisonnave después de que agentes de la Policía Local se acercaran a un grupo de personas que iban por la calle sin mascarilla. Los agentes municipales denunciaron a uno de ellos, que les estaba grabando con el teléfono móvil, al que acusaron de haber intentado propinarles un puñetazo.

Los agentes habían dicho que el acusado había tratado de golpearles y que tuvieron que reducirle, en un forcejeo en el que acabaron cayendo al suelo. En este caso, otros testigos que estaban en la calle también pusieron en duda la versión policial, asegurando que los agentes se lanzaron a por él al ver el móvil y que trataron de quitárselo.

La juez asegura en la sentencia que los agentes no han ofrecido un relato claro sobre los hechos. Para ello se ha basado en la propia grabación del móvil, que se reprodujo durante el juicio, y en la que concluye que no se ve ninguno de los supuestos, manotazos, ni que les levantara la mano, subrayando que eran cuatro los agentes que estaban en ese momento con el acusado.

Un delito controvertido en el estado de alarma


Desde la declaración del primer estado de alarma a causa de la pandemia, el delito de desobediencia ha suscitado numerosas dudas en el Palacio de Justicia. Algunas de estas denuncias en los primeros meses acababan archivadas incluso antes de llegar a juicio, en los casos en los que no había habido un requerimiento expreso del agente al ciudadano y que éste lo desobedeciera. También generaba dudas el que acumular varias multas pudiera transformarse en un delito. Aunque en los casos en los que ha quedado acreditado el enfrentamiento y la agresión a los policías los juzgados han condenado.

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