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La asociación Nuevo Moralet teme la desaparición de las paradas de transporte público de la pedanía

La entidad critica la ausencia de aceras y de un carril bici en la obra nueva de la carretera San Vicente-Agost

Imagen de una de las polémicas rotondas

Imagen de una de las polémicas rotondas

La asociación de vecinos Nuevo Moralet considera que el verdadero problema de la obra nueva de la carretera San Vicente-Agost es la ausencia de carril bici, que solicitaron en su momento, y de aceras. También entienden que es imprescindible poder acceder a las paradas del único servicio de transporte público que existe por el momento en la partida (el autobús Agost-Alicante, con tres servicios diarios) mediante la habilitación de aceras y la recolocación de las paradas en lugares accesibles ya que teme que desaparezcan de la pedanía. "Por ejemplo, en el cruce de la primera rotonda se situaba la parada de mayor uso y ahora mismo es imposible llegar a ella a pie (salvo caminando en medio del carril). Tampoco se han instalado aún las marquesinas que solicitó la asociación", señala desde la misma María López Medel.

Con este fin, la asociación Nuevo Moralet se ha puesto en contacto con la Conselleria de Obras Públicas, responsable de las obras, y están a la espera de una respuesta inmediata, con el objetivo de que "la población residente en las zonas más próximas a la carretera pueda desplazarse caminando desde su vivienda a la parada de autobús". Además, aseguran que lo lógico sería poder ir en patinete hasta la localidad más cercana, San Vicente del Raspeig. También está pendiente la instalación de alumbrado.

María López Medel explica que el trazado del tramo nuevo pretende mejorar la seguridad de la carretera de Agost, una vía muy transitada y peligrosa. "Todavía es necesario que pase un tiempo hasta que las personas que utilizan esta carretera se acostumbren a ella y bajen la velocidad. Aunque pueda resultar incómodo, sobre todo al principio, la seguridad debe ser la prioridad absoluta. Pasará algún tiempo hasta que las y los conductores se den cuenta de que la carretera ha cambiado y exige circular más despacio". Las nuevas rotondas han causado malestar en parte del vecindario de El Moralet, que ha recogido firmas.

Desde la asociación ruegan a las entidades vecinales que se dediquen a defender las necesidades de la ciudadanía residente, que en el caso de El Moralet afectan a los servicios más básicos (pavimentación, transporte público, agua potable, señalización de calles, recogida de basura), y solicitan que las administraciones públicas "tengan en cuenta seriamente las peticiones de la ciudadanía residente".

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