Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Eladio Aniorte Agricultor y presidente saliente de Asaja-Alicante

«En Madrid no hay una mano negra, hay varias que quieren acabar con nuestra agricultura»

Eladio Aniorte se despidió este viernes de la presidencia de Asaja-Alicante para dar paso a «savia» nueva. Cuarenta y dos años en Asaja dan para contar con una experiencia amplia que le permite analizar el momento que vive hoy la agricultura provincial.

Eladio Aniorte recibe el reconocimiento, ayer, tras sus 42 años al frente de Asaja-Alicante.

Eladio Aniorte recibe el reconocimiento, ayer, tras sus 42 años al frente de Asaja-Alicante.

Cuarenta y dos años en Asaja dan para contar con experiencia amplia de cara a analizar el complicado momento que vive hoy la agricultura de una provincia, excedentaria en sol y buenas temperaturas, pero deficitaria en agua. Un asunto de Estado que nadie ha querido afrontar con seriedad. De la última gran polémica, el recorte previsto en el trasvase Tajo-Segura, Aniorte lo tiene claro. «En Madrid no hay una mano negra, hay varias manos negras que quieren acabar con nuestra agricultura, pero no lo van a lograr». ¿Y a partir de ahora? «Como todos los días, levantarme a las 5 de la mañana para ver a mi gente arrancar la jornada hora y media después. Soy inquieto».

En la despedida, ¿cómo valora su paso por Asaja? Dígame lo bueno y lo malo.

Cuando empezamos fue una época dura. Éramos cuatro locos que formábamos un equipo para aglutinar y representar a los agricultores y no teníamos dinero para financiar actividades en defensa del sector. Pero ese esfuerzo de los inicios mereció la pena, porque luego hemos tenido momentos de gloria. Hemos conseguido tener la mejor plantilla de todas las organizaciones, sin despreciar a ninguna, que ha alcanzado grandes logros y excelentes resultados, teniendo claro siempre que el activo principal de esta organización son sus agricultores. He dedicado 42 años a Asaja y me siento orgulloso de donde hemos llegado, porque hoy en día esta organización ostenta el 90% de la representación agrícola en la provincia. Me llevo muchos amigos, vivencias y numerosas satisfacciones.

¿Y lo negativo?

Sin lugar a dudas, no haber tenido ni una sola alegría con el tema del agua y el problema del déficit hídrico que padece la cuenca del Segura, que lejos de solucionarse, cada vez está peor a causa de unos políticos nefastos que no trabajan por el interés general de su país.

¿Tiene futuro el sector agrícola en Alicante?

Lo peor de estos 42 años es que me voy sin llevarme ni una sola alegría sobre una solución para el problema del agua

decoration

A pesar de los políticos, rotundamente sí. Tenemos una clase política que intenta destruir este sector, porque sin agua no hay vida. Pero no lo van a conseguir, porque somos esenciales, indispensables e insustituibles. La gente tiene que comer. Por lo que auguro a la agricultura, al menos, otros mil años más de vida. Lo que pasa es que si los políticos nos valorasen de verdad podríamos incorporar a más gente joven al sector, que tanta falta nos hacen. Las administraciones siempre actúan en beneficio propio e instalados en la zona de confort. Se ha perdido la empatía y el compromiso común por mejorar los sectores económicos. Hoy en día, solo piensan en asfixiar a la agricultura con los impuestos, sanciones, tarifas eléctricas, incremento cuota de autónomos, precio agua, la ley de sucesiones, y un sinfín de pagos. Por ello, las nuevas generaciones tienen que ponerse en su sitio, ser rotundos y convencer a los políticos de que están en el camino equivocado y que están poniendo trabas al desarrollo y el futuro de un país.

¿Cree que hay una mano negra en Madrid para no darnos agua, ni con unos ni con otros?

Una no, hay varias. Cuando llegaron los socialistas al poder hace unos años quitaron el trasvase del Ebro y el del Vinalopó y, ahora, quieren cerrar el Tajo-Segura. Unas decisiones que nos dañan gravemente y que se toman, además, de forma unilateral, arbitraria y desatendiendo los criterios técnicos y dando la espalda a una gestión del recurso que garantice la solidaridad entre territorios y la seguridad hídrica. Nos quieren convencer de que el agua del mar es la que va a solucionar nuestros problemas. Sin embargo, no admiten que hay 50.000 hm3 de agua que van al mar todos los años y que distribuyéndolas bien serían el ungüento que suavizaría los estragos que pasa el Levante con el tema hídrico. Los políticos se empeñan en que hay que cortar el a gua. Decisiones carentes de fundamento técnico. Por tanto, esa decisión responde más a planteamientos ideológicos y de partido.

¿Isabel García-Tejerina, Luis Planas o Teresa Ribera?

En primer lugar, tengo que criticar duramente a la ministra Teresa Ribera. Nosotros somos los que pasamos las noches regando, si nos dejan, soportamos las inclemencias del tiempo, las plagas y, después, tenemos que soportar hasta ahora los desaires de una ministra que nos quiere dejar sin agua claudicando a los intereses de algunos de los barones de su partido. En cuanto a Tejerina, sabía de política, pero hizo poco por los regantes. Y de Planas, creo que es un hombre sabio y que si quisiera podría defender bien a los agricultores, pero que está sometido a lo que manda el partido.

¿Cree que al final cerrará el trasvase Tajo-Segura?

El Tajo-Segura no se puede cerrar porque crea riqueza. El agua desalada es un recurso adicional y caro. Si lo cortan es la ruina

decoration

No. El trasvase no se puede cerrar porque no tiene sentido, porque crea riqueza y porque el agua del mar, que es lo que el Gobierno quiere, no se puede pagar para cultivar, ni tiene condiciones para usarla para producir alimentos. El agua del mar tiene un uso puntual y complementario, no solo por el coste, más aún por el ambiental que requiere, porque producir esa agua tiene una exigencia energética muy elevada. Parece ilógico y hasta contraproducente que esta sea la hoja de ruta de un ministerio que se autoproclama de Transición Ecológica.

¿Son las desaladoras las centrales nucleares del mar?

La agricultura no puede pagar el agua desalada, que podría servir como un recurso puntual y excepcional. No entiendo por qué los ecologistas que asesoran a la ministra Ribera no se atreven a decirle que es de locos llevar agua de los ríos al mar para luego desalarla y venderla a un precio 10 veces más cara. Quizá el problema sea ese, tengo la sensación de que hay un negocio espurio detrás de todo esto.

¿Qué les diría a los jóvenes que siguen pensando que en el campo hay futuro?

Necesitamos la aportación de hombres y mujeres jóvenes al sector agrario y ganadero. Es necesario avanzar en la especialización, digitalización y competencia, cambiar de fase y pasar el transito del agricultor tradicional a empresario agrícola. A los jóvenes les diría que, si quieren ser agricultores tendrán éxito. Los comienzos serán duros, como en todo. Pero si la agricultura se te mete por las venas no te la sacará más que la muerte. Porque la agricultura es el oficio más digno y gratificante que puede desempeñar el ser humano. Como decía mi padre: «Cuando estás durmiendo las alcachofas están creciendo». Trabajar en producir alimentos, en alimentar a la sociedad, en crear medio ambiente, en mantener el planeta es la mayor satisfacción que hay, y la obra más grande y servicial que una persona puede realizar.

Compartir el artículo

stats