Las instalaciones del Club INFORMACIÓN acogieron ayer el acto de homenaje a Manuel Lorenzo Pardo, impulsor del I Plan Nacional de Obras Hidráulicas (1933) de España y considerado como el padre del trasvase Tajo-Segura. El evento se convirtió en una defensa de esta infraestructura por su importancia social, económica y medioambiental en un contexto en el que el Gobierno planea reducir el envío de caudal a los regantes del sureste español.

El encuentro contó con las intervenciones de Amparo Navarro, rectora de la Universidad de Alicante (UA), y José Antonio Andújar Alonso, vicepresidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS). Además, Jordi Azorín, director general de Hidraqua, moderó una mesa redonda en la que participaron los profesores de la Universidad de Alicante Joaquín Melgarejo, Inmaculada López Ortiz y Jorge Olcina. El acto lo cerraron Carlos Mazón, presidente de la Diputación de Alicante; Mireia Mollá, consellera de Agricultura; y Manuel Lorenzo García Ormaechea, diplomático y nieto de Manuel Lorenzo Pardo.

La primera en tomar la palabra fue Amparo Navarro, quien resaltó de Manuel Lorenzo su carácter regeneracionista propio del siglo XIX e inicios del XX, ya que asumió que España tenía el problema del agua y que «había que resolverlo caminando juntos». En cuanto a los problemas de la época del ingeniero, la rectora de la UA recordó algunos que todavía siguen de vigentes como es la «ausencia de un auténtico plan nacional, el divorcio de lo público y lo privado, la desatención de la cuenca mediterránea o la necesidad de interconectar las cuencas para evitar los desequilibrios hídricos».

José Antonio Andújar Alonso, vicepresidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS), también puso en valor la figura del ingeniero al lamentar que en la actualidad los políticos «no quieren interconectar las cuencas de España», lo que supone un gravísimo daño para los regantes y para corregir los déficits hídricos que existen en país.

Frente a esta postura, el representante sindical defendió que para seguir avanzando en la solidaridad entre cuencas hay que «continuar con la política hídrica que inició Manuel Lorenzo Pardo», recordando las palabras que el ingeniero realizó sobre el Plan Nacional de Obras Hidráulicas de 1933: «Esta no es una obra a realizar en el periodo brevísimo de días y meses. Es una obra de años, que necesita la asistencia de quienes gobiernan, los de la oposición, los de quienes defienden el régimen republicano y de los que estén en contra de él. Porque quienes nieguen este plan no serán enemigos de la República sino enemigos de España».

En su intervención, el presidente de la Diputación Provincial de Alicante, Carlos Mazón, también se mostró reivindicativo con la defensa del trasvase Tajo-Segura «por razones científicas, tal y como defendió el mismo Lorenzo Pardo» cuando lo ideó, apuntó. Así, alabó la labor y el legado del ingeniero español al señalar que «iba mucho más allá del trasvase y de la gestión integral de agua, ya que hablaba de la solidaridad».

En este sentido, Mazón también defendió la viabilidad del Tajo-Segura según criterios de sostenibilidad «porque los desiertos aceleran el cambio climático, y la desalación como única solución también». Y subrayó: «El trasvase forma parte de la solución. No es un frente ideológico, no es una postura coyuntural. Es una manera de entender el agua en España con los derechos que tienen las cuencas en este país, incluso con las cabeceras del Tajo que dan a Portugal diez vez más de lo que necesitan y a nosotros diez veces menos de lo que requerimos».

En una línea similar Mireia Mollá, consellera de Agricultura, aseguró que no hay criterios para reducir los caudales del Tajo-Segura al Mediterráneo porque «no se transfiere ni una gota de agua cuando la cabecera tiene carencias, ya que cumplimos con los criterios de sostenibilidad al máximo». Así, continuó, «lo que se esconde en este debate sobre el caudal ecológico es la intención de diluir las aguas sucias que tiene Madrid, algo que Gobierno reconoce cuando anuncia una inversión de 800 millones de euros en Madrid» para solventar estos problemas. Y concluyó que España debe «superar disputas estériles sobre la propiedad del agua y hacer un trabajo serio y bien planificado».

Los integrantes de la mesa redonda celebrada tras el documental. | RAFA ARJONES

Mesa redonda

Tras la proyección del documental Manuel Lorenzo Pardo, el genio del agua, hubo una mesa redonda moderada por Jordi Azorín, director general de Hidraqua. En ella, Jorge Olcina habló sobre la importancia que tuvo el plan del ingeniero al incluir el primer mapa pluviométrico de España. Sobre la situación actual, constató que es una realidad que en la cabecera del Tajo está lloviendo menos y en otras zonas, como Pego o Gandia, más, pero de una forma no uniforme. «Por ello debemos abordar el problema del agua con toda esta información, y afrontarlo desde el diálogo y la concordia. Estamos en un momento decisivo».

Inmaculada López Ortiz , por su parte, recordó que la planificación hidrológica de 1933 introduce por primera vez «el concepto de transferencia y trasvase, y el que sirve de referencia al Tajo-Segura, una obra que ha tenido una enorme repercusión social y económica tanto nacional como en nuestra región».

Joaquín Melgarejo, además, defendió que la cuenca mediterráneo es la zona de mayor rentabilidad del recurso hídrico, solo por detrás de Canarias, y que el trasvase «ha sido la piedra angular de todo el desarrollo económico del sureste siendo, además una obra de una eficiencia energética como no hay otra»

«Fue un pionero y un ser humano excepcional»

Manuel Lorenzo García Ormaechea, diplomático y nieto de Manuel Lorenzo Pardo, cerró el acto en el Club INFORMACIÓN con una emotiva intervención en la que resaltó la parte más humana del ingeniero. Lo describió como «un ser humano excepcional, con una inteligencia superior y perfectamente ordenada», a lo que añadió «una asombrosa creatividad». En cuanto a su forma de ser, manifestó que Manuel Lorenzo Pardo era una ser que «no conocía la pereza» y que se caracterizaba por una tener gran energía interna «capaz de mover montañas y ríos, como bien demostró». Y todo ello «unido a su carencia de vanidad porque nunca se sitió importante y nunca quiso aparentarlo».

Manuel Lorenzo García Ormaechea, nieto del ingeniero.

Manuel Lorenzo García Ormaechea, nieto del ingeniero. RAFA ARJONES

Sobre el que es considerado padre el del trasvase Tajo-Segura e impulsor de la corrección del déficit hídrico del sureste español, el nieto de Manuel Lorenzo Pardo recordó que tenía una relación muy especial con Alicante nacida del matrimonio con su mujer, persona que había pasado la infancia en esta zona geográfica y a la que tuvo que viajar posteriormente con regularidad para visitar a sus suegros.

Con respecto a su labor profesional y a su legado, el diplomático español destacó tres ideas pioneras que, desde su punto de vista, forman el legado laboral más relevante de su abuelo. Por un lado, los hiperembalses para propiciar el control de los ríos durante todo e l año. En segundo lugar, la configuración de las confederaciones hidrográficas, lo que el nieto calificó como algo «genial». Para terminar, rememoró el Plan Nacional de Obras Hidráulicas de 1933 que, aunque no llegó a ejecutarse, fue la base que permitió dotar de recursos hídricos a la cuenca del Mediterráneo y del Levante haciéndola «resurgir» social y económicamente.