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Antonio Ferrer Montiel DIRECTOR DEL INSTITUTO DE BIOTECNOLOGÍA SANITARIA DE ELCHE (UMH)

«Si la primera dosis no nos ha dado problemas, es un error cambiar de pauta para la segunda»

Las dudas en torno a la segunda dosis de AstraZeneca, la mutación del virus con nuevas variantes, como la cepa india, la laxitud de las restricciones o las fugas que se han detectado en el sistema sanitario son asuntos a los que da respuesta Ferrer Montiel.

Antonio Ferrer Montiel, en uno de los laboratorios del campus de Elche de la UMH. | ANTONIO AMORÓS

Antonio Ferrer Montiel, en uno de los laboratorios del campus de Elche de la UMH. | ANTONIO AMORÓS

¿Cuál es su visión tras más de quince meses de pandemia?

Gracias al impulso de la vacunación estamos en una situación notablemente mejor que hace un año. Doce meses atrás pasábamos por un valle de infecciones y parecía que salíamos de lo más duro. Después vimos que la situación se volvió a torcer. Ahora estamos mucho mejor, las vacunas han marcado la diferencia con el pasado. Protegen a la población vulnerable y frenan los efectos más devastadores del virus. La tasa de mortalidad ha caído en picado y, en paralelo, sube la protección de la población.

¿Se han gestionado bien las dudas en torno a la segunda dosis de AstraZeneca?

Ha faltado transparencia por parte de las autoridades políticas en esta cuestión, ha habido un exceso de celo a la hora de evaluar los riesgos en la población ya vacunada. Hay un porcentaje ínfimo de trombos, extremadamente bajo. Se dan en uno de cada 200.000 vacunados, por lo que estamos hablando de un efecto secundario muy minoritario. Si las mismas inyecciones se hicieran a lo largo de un año, no nos daríamos cuenta de ello.

¿Es positivo cambiar la pauta para recibir la segunda dosis?

Si en la primera dosis no hemos tenido una reacción adversa, supone un error no mantener la misma pauta, no veo razones para el cambio. A los que me consultan, les recomiendo mantener el mismo tipo de vacuna. Eso tampoco quiere decir que la mezcla sea mala. Pero al no tener datos que nos demuestren que el cambio es ventajoso, es preferible seguir igual. Nuestro sistema inmune ya conoce la pauta a la que ha sido expuesto.

¿Qué ocurrirá con variantes del virus como la cepa india?

Los virus siempre evolucionan y mutan porque su objetivo fundamental es multiplicarse y propagarse. Si les ponemos barreras, irán mutando. Ahora hay que averiguar si las primeras vacunas que se han desarrollado son eficaces antes las nuevas cepas. A una vacuna tampoco tenemos que pedirle que nos haga impermeables a la infección, sino que nos proteja de los efectos de esa infección. Podemos estar vacunados y dar positivo, se trata de no acabar en la UCI o fallecer.

La clase política se ha visto superada por la situación y ha primado otros factores por encima de la visión de los epidemiólogos

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¿Cómo cree que será la evolución del virus a medio plazo?

El virus va a seguir mutando, por lo que será necesario actualizar las vacunas. Hay que tener en cuenta que también lo están hospedando los animales. Por lo que mutará en ellos y dará saltos a los humanos. Es un virus que se va a quedar con nosotros porque ha demostrado que tiene capacidad para propagarse en distintas especies y se adapta muy bien. La vacunación actual tendrá un periodo de vigencia pero en un año o dos habrá que cambiar. También hay que ver la capacidad de respuesta a las nuevas cepas que tienen las vacunas en desarrollo.

¿Qué le dice que el 99% de los ancianos de geriátricos tenga inmunidad tres meses después de haber recibido la vacuna?

Que no hay que dudar de la vacuna, ha marcado un antes y un después. Las dudas pueden venir al haberse utilizado una tecnología nueva para su elaboración, no se obtiene igual que la de la gripe. Se ha demostrado que esa tecnología nueva está dando excelentes resultados en eficacia y mantenimiento. Hay personas que tienen anticuerpos bajos y una respuesta inmune excelente.

¿Cómo se explica esto último que señala de los anticuerpos?

Hay una respuesta inmune de tipo celular que actúa como recordatorio, es decir, si nos volvemos a infectar, se produce una respuesta rápida. Tenemos una protección más larga que la que imaginábamos. Esto hay que tomarlo con cautela porque todavía no tenemos suficientes datos para definir la duración de la respuesta. Ahora solo hablamos a nivel especulativo. También hay que recordar que muchos infectados, que han dado positivo en la PCR, no tienen anticuerpos.

¿Cuál es su postura ante la reducción de las restricciones?

Si se actúa con prudencia y sensatez, no habrá mucho problema, hay que apelar a la responsabilidad individual. Hemos mejorado bastante en términos epidemiológicos, con las mejores tasas de todo el país en la Comunidad Valenciana. La vacunación va en aumento y la población más vulnerable está protegida. Esto quita presión sobre los hospitales y las UCI. Estamos en una situación mucho mejor y es momento de restaurar la actividad social.

El virus va a seguir mutando en los animales para saltar después a los humanos. Ha demostrado que su propagación es buena

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Este punto está generando un debate de gran intensidad...

Es normal que se hable mucho de ello porque todos estamos cansados de las restricciones a las que hemos sido sometidos. Las hemos respetado durante bastante tiempo pero el cansancio va en aumento y fomenta otro tipo de enfermedades que tienen impacto en la sociedad. Hay que equilibrar ambos aspectos y, sobre todo, proteger al prójimo. De esta manera se podrá avanzar en una desescalada segura, en la que se mantengan bajo mínimos las tasas de infección, los ingresos hospitalarios y la mortalidad.

¿Ha sido buena la respuesta que ha ofrecido nuestro sistema sanitario a la pandemia?

Hay que considerar que ha sido una situación sobrevenida, en la que siempre se necesita un tiempo de reacción en el que se cometen errores. En la gestión de la pandemia y de la situación sanitaria ha habido aciertos y errores. Había desconocimiento y no estábamos preparados a nivel sanitario, social ni económico para la situación que hemos vivido y de la que aún seguimos recuperándonos. El principal acierto ha sido el impulso de la vacuna, en condiciones normales hubiera tardado diez años su desarrollo.

¿Y los principales errores?

Se han dado errores en una clase política que se ha visto desbordada y que no ha sabido manejar la situación. Ha faltado tener más en cuentan la opinión de los expertos en epidemiología en vez de primar otros factores. Espero que nuestros gobernantes hayan aprendido que hace falta un sistema de investigación fuerte, sólido y bien financiado para ofrecer respuestas ágiles. Hay que tener un conocimiento biomédico que acorte estas situaciones.

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