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Los mosquitos se ceban con Urbanova

Vecinos advierten de la presencia de los insectos pese a la fumigación del Ayuntamiento

Los saladares, con las urbanizaciones de Urbanova.

Los saladares, con las urbanizaciones de Urbanova. HÉCTOR FUENTES

Con la inminente llegada del verano, los mosquitos han hecho acto de presencia en Urbanova. Los vecinos del barrio alicantino lamentan que un año más los molestos insectos están condicionando el día a día en la zona costera del sur de la ciudad de Alicante. «Me he venido aquí para estar más tranquila por la pandemia de covid y apenas puedo salir a la calle. Cuando lo he hecho, me han picado, y bien, los mosquitos. Y no sólo a mí, otros vecinos de mi zona lo están sufriendo igual», asegura Angelita, que reside en las viviendas de Urbanova más alejadas del saladar de Aguamarga.

Su situación, como dice, no es excepcional, y así se puede ver también en las redes sociales, donde otros vecinos advierten de que ya están sufriendo las molestias propias de los mosquitos. «Nos comen», apuntaba Ana hace unos días en la publicación de otro vecino en la que se veía actuando a un vehículo de Lokímica, la concesionaria que gestiona el servicio a través de la Mancomunidad de la comarca de l’Alacantí. Al hilo, otra vecina comentaba las consecuencias en su familia de la proliferación de los mosquitos: «Este fin de semana pasado, acribillaron a mis hijos».

Trabajos de fumigación de la concesionaria, en una imagen de archivo. RAFA ARJONES

Desde la Asociación de Vecinos de Urbanova, el presidente Carlos de Juan, asegura que la lucha contra los mosquitos es una batalla de todos los años. Sin excepción. «La empresa está actuando, fumigando incluso los imbornales. Es importante que los vecinos fumiguen sus bloques, y por ello estamos en contacto con los presidentes de los bloques», señaló el dirigente vecinal.

En la misma línea, la empresa explica que el tratamiento contra los mosquitos es continuo, es decir, que no se circunscribe exclusivamente a los meses de verano. «Se hacen revisiones semanales todo el año. En estas fechas, se acude con una frecuencia de dos y tres veces a la semana, tanto por las lluvias de mayo, como por los riesgos aún programados por la desaladora, además de por el incremento del calor», según añade una técnico de Lokímica, quien insiste también en la importancia de que los vecinos realicen tareas de «prevención» en sus urbanizaciones: «Hay que hacer tratamientos, y que no solo sean en los meses de verano. Eso no es suficiente». Desde la empresa insisten en que la situación de este año no es especialmente excepcional, ya que las lluvias registradas no han sido tan importantes como en primaveras de años recientes.

Desde el Ayuntamiento de Alicante, a finales de abril, afirmaron que se había puesto ya en marcha la campaña tratamiento para el control de las larvas de los mosquitos, que se tenía previsto extender hasta finalizar este verano: «Los operarios están fumigando los humedales de Aguamarga y Urbanova desde el límite con El Altet, así como los barrancos del Juncaret y Orgegia, además de aplicar el tratamiento para eliminación de las lavas en los imbornales de recogida de aguas distribuidos por las calles y plazas de la ciudad y las playas».

Estos tratamientos, según informó el bipartito, combaten la aparición y desarrollo tanto de las larvas del mosquito común como del mosquito tigre, que se desarrollan con mayor profusión con el aumento de las temperaturas durante la primavera y el verano en espacios con aguas estancadas como los humedales, barrancos e imbornales.

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Así están algunas casas de Urbanova debido a la plaga de mosquitos Diario Información

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