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El Reino Unido prorroga las restricciones y la Costa Blanca descarta recuperar a los turistas británicos hasta el otoño

El Gobierno de Boris Johnson justifica el nuevo retraso de un mes por el gran avance del covid - Los hoteleros asumen que es casi imposible que los ingleses puedan volver en agosto

El turismo español va a ser clave para Benidorm y la Costa Blanca en julio y agosto.

El turismo español va a ser clave para Benidorm y la Costa Blanca en julio y agosto. DAVID REVENGA

Un segundo verano sin ingleses. La patronal hotelera de la Costa Blanca reaccionó este lunes con un sentimiento entre la desolación y la resignación tras confirmarse lo que era un secreto a voces desde hace unos días. El Gobierno británico ha decidido retrasar cuatro semanas más, en principio hasta el lunes 19 de julio, el levantamiento total de las restricciones sanitarias frente al covid, lo que, a la postre, acaba prácticamente, con la posibilidad de recuperar los viajes masivos de británicos a la Costa Blanca hasta el próximo septiembre, con lo que los resultados del verano van a depender, básicamente, y sobre todo para los hoteleros, del mercado nacional. Los hoteles barajan, según apuntan fuentes del sector dos escenarios, el optimista que pudiera devolver el turismo británico en masa a mediados de agosto, y el realista, que es que toda la operativa de vacaciones británica no arranque hasta septiembre, debido a que las propias compañías aéreas y turoperadores han comentado con los hoteleros que una vez el Ejecutivo de Boris Johnson de el visto bueno definitivo se necesitan entre dos y tres semanas para arrancar la operativa.

«Es posible que pueda llegar algún turista inglés a los hoteles en vuelos de Ryanair o Easyjet, pero lo normal es que hasta septiembre no haya nada», apunta Victoria Puche, presidenta de la Asociación Provincial de Hoteles de Alicante. Nuria Montes, secretaria general de Hosbec, que mañana celebra su asamblea general, subraya que «ahora mismo debemos ser conscientes de que el verano va a ser de transición, y nuestro objetivo debe ser el llegar bien a septiembre y con el covid controlado, porque sin algo sabemos es que otra temporada baja sin turistas sería terrible. Solo basta recordar lo que pasó el año pasado, cuando después de un verano flojo llegó la mitad de septiembre, empezaron los colegios y desaparecieron los turistas, estremece», subraya Montes.

Por su parte, Puche asevera que «estamos ante un verano de supervivencia, no queda otra pero el tema es duro, muy duro».

La decisión del Reino Unido representa, a las puertas de julio, el revés definitivo a que la Costa Blanca pudiera recuperar el turismo inglés antes del otoño. Se confirman los peores augurios anunciados por el embajador inglés, Hugh Elliot, en Benidorm hace un par de semanas con lo que hasta septiembre no habrá británico salvo milagro porque, según Exceltur, en el hipotético caso de que España acabe en verde, las compañías aéreas necesitan dos o tres semanas para reactivar los vuelos que, sin embargo, hasta la semana pasada seguían operando al 50%. Incluso ayer, Ryanair operó vuelos con Liverpool, Londres, Bristol y East Midlands. A partir esta ya veremos. «Está claro que Boris Johnson, cepas del coronavirus aparte, está tratando por todos los medios que los británicos pasen el verano en Gran Bretaña y estos movimientos lo dejan claro una vez más. Algo que, por otra parte, también hacemos nosotros animando a los españoles a que no salgan de vacaciones».

Hosbec reitera su preocupación por la desazón que provoca no saber cuándo podrán llegar turistas británicos porque al margen de sus restricciones, es complicado que España figure entre los destinos en verde a medio plazo. Gran Bretaña representa el 60% de los turistas extranjeros que llegan a la provincia de Alicante.

Montes recuerda, sin embargo, que una de las obligaciones que pone Reino Unido para poder viajar al resto de los países es que estos tengan la secuenciación del genoma, «algo que la Comunidad ya tiene», e insiste en que el Gobierno británico opte por la «staycation», esto es, realizar las vacaciones en el propio país y reactivar así su propia economía. El número de reservas está «al 50% de como estaba en 2019», el último año en una situación previa a la pandemia, aunque los hoteleros esperan «hacer un agosto aceptable con los españoles».

El Gobierno británico, que hasta ayer seguía permitiendo que no se usara mascarilla en espacios exteriores, asegura que varios científicos le habían pedido que no mantuviera la desescalada el 21 de junio ante el rápido avance de los contagios de la variante Delta, detectada por primera vez en la India, y que es ya la dominante en el Reino Unido. Por otro lado, si bien otras regiones británicas -Escocia, Gales e Irlanda del Norte- han suavizado las restricciones, aún mantendrán diversos tipos de medidas para disminuir la posibilidad de contagios. Se estima que la variante Delta es un 60 % más contagiosa que la Alfa, la que fue detectada en el condado de Kent (sureste de Inglaterra) en diciembre del año pasado.

Plan polémico

Por otro lado, ayer fue la Asociación Provincial de Hoteles de Alicante la que denunció la poca incidencia que tiene el Plan Resistir Plus en el sector turístico «porque ha dejado a muchas empresas fuera, incluso a los hoteles abiertos en 2019, que no pueden demostrar que tienen deudas con proveedores. No podemos hacer nada porque contra decretos del Gobierno la batalla judicial es imposible pero el sector necesita las ayudas ya», apuntó Victoria Puche, presidenta de la Asociación. El Consell, coordinador del plan, asegura que los hoteles abiertos en 2019 pueden recibir hasta 3.000 euros.

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