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El puerto de Alicante pierde un 14% de su facturación en un año por la crisis turística de Canarias

La demanda de carga cae en una ruta que supone hasta el 40% de los ingresos por tasas y que mueve 1.960 millones de euros cada ejercicio

Terminal de contenedores del puerto de Alicante, desde el que se abastece a Canarias.  | PILAR CORTÉS

Terminal de contenedores del puerto de Alicante, desde el que se abastece a Canarias. | PILAR CORTÉS

La caída de la actividad turística en las islas Canarias ha acabado lastrando la facturación del puerto de Alicante durante 2020, con un caída general del 14% en sus cifras de negocio, similar, según la Autoridad Portuaria, al descenso del PIB español por los efectos de la crisis el covid. La disminución del tráfico de mercancías se ha concentrado principalmente en el de cabotaje con Canarias por la disminución del turismo. La crisis sanitaria ha supuesto, además, la paralización completa, desde marzo de 2020, del tráfico de pasajeros, tanto de cruceros, recuperado el pasado sábado, como de la línea regular del ferri con Argelia. En total, la cifra de negocio del año pasado alcanzó los 10,7 millones de euros, según las cuentas aprobadas por el consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Alicante. El puerto es el principal punto de salida de mercancías hacia Canarias desde la península. Una ruta que supone hasta el 40% de la facturación por tasas de la Autoridad Portuaria, hasta 25 millones de euros, y que mueve 1.960 millones de euros en mercancías de la provincia, Murcia, Albacete y sobre todo, Madrid, que salen por el puerto hacia Canarias. Las islas, productoras de plátano, necesitan, sin embargo, recibir por barco prácticamente todos sus bienes de consumo. Los canarios no producen tecnología, herramientas o recambios y tienen que traerlas desde Alicante. Por esta razón, una caída de la demanda de alimentación, material de construcción, mobiliario, tecnología o textil lastra parte de los 3.000 contenedores que semanalmente mueven en esta ruta las navieras Boluda y JSV. El 72% del movimiento total de las mercancía transportada en contenedores en los muelles alicantinos, tiene como destino las islas. A Canarias se envía vino, licores, frutas y verduras, conservas, cereales, tabaco y cemento para el sector de la construcción. Dos compañías operan semanalmente con la islas (Boluda, JSV). Según los datos que maneja la Asociación de Trabajadores Dependientes de la Autoridad Portuaria, las líneas entre Alicante y Canarias permiten mantener 2.000 empleos directos e indirectos. Trabajadores que pertenecen a las empresas de estiba, consignatarios, transitarios, almacenistas y, entre otros, transportistas.

Por otro lado, el consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Alicante aprobó ayer las cuentas anuales de 2020. La crisis originada por la pandemia, a partir de marzo de 2020, ha motivado que la cifra de negocio descendiera, en un porcentaje muy similar al PIB español, un 12 %.

Por ello, el Puerto consideró imprescindible establecer medidas de apoyo a sus clientes, lo que se tradujo en la publicación de medidas adoptadas por el Gobierno de España, con importantes reducciones en las tasas de ocupación y de actividad, lo que se tradujo, lógicamente, en una disminución de ingresos, pero han sido muy convenientes para compensar la reducción de la actividad económica de las empresas concesionarias o autorizadas, según subrayó ayer la Autoridad Portuaria en un comunicado.

El tráfico de graneles sólidos, que supone un 52% del tráfico del puerto, ha descendido un 3%, con un cambio en su composición, reduciendo hasta niveles mínimos el de clínker, tomando mayor protagonismo los áridos y aumentando la importación de escorias. El 87 % de este tráfico se realizó sin instalación especial, si bien ya se construye la nave cerrada, en el muelle 17, en la que se concentrará esta actividad a partir de 2022.

Debido a la reducción de ingresos, el puerto ha doblado los esfuerzos por reducir gastos, un 15% en los suministros y consumos, tanto en energía, como en el uso de agua reutilizada para el riego de jardines. Gracias a la contención y la reducción del gasto, la Autoridad Portuaria ha conseguido obtener un resultado positivo, de 283.000 euros, y mantener su posición financiera sin endeudamiento. No obstante, y debido a que los puertos han dejado de ser entidades parcialmente exentas del impuesto de sociedades, habiéndose establecido una regulación especial, el resultado contable después de impuestos se ha incrementado en una cuantía próxima a 800.000 euros, según el puerto.

Apuesta por el Distrito Digital, la logística y la actividad lúdica

En 2020, se consolidó la apuesta del puerto de Alicante por las nuevas tecnologías y el ocio. Se tramitaron concesiones que supondrán, según el puerto, un incremento en los ingresos futuros, entre ellas destaca la construcción de un centro logístico en la ZAL (Zona de Actividades Logísticas), o una nueva sede del Distrito Digital para empresas innovadoras en el muelle 5. Además, el Consejo de Administración aprobó ayer la autorización para licitar las obras de remodelación de los muelles 1 y 2, la adjudicación de las obras de consolidación de los muelles de la dársena pesquera, o la modificación sustancial de la concesión del varadero Servicios Técnicos Alicante. A esto se suma la aprobación este año de la renovación de la gestión de la zona de ocio de levante, a cambio de una inversión 6,6 millones de euros que se empleará en sanear los inmuebles, reducir la contaminación acústica y lumínica, y en mejorar la accesibilidad y la seguridad. Todo incorporando nuevas tecnologías. La actuación abarca la superficie lúdica entre los muelles 4, 6 y 8. La mercantil Marina Deportiva explota el puerto Deportivo de Alicante. Cuenta con 744 amarres para una eslora máxima permitida de 60 metro. La superficie comercial se desarrolla sobre 10.147 m2.

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