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El recorte del Tajo-Segura obligaría a construir cuatro nuevas desaladoras

Las plantas de Alicante y Murcia producen un total de 207 hm3 al año, un caudal insuficiente para paliar el recorte de hasta 264 hm3 previsto del trasvase - Los técnicos admiten que la reserva de agua para Madrid está sobredimensionada

Tuberías del trasvase Tajo-Segura a su paso por la comarca de la Vega Baja, donde todos sus municipios beben del agua del Acueducto desde hace 42 años. | TONY SEVILLA

¿Otras cuatro desaladoras más? Las cuatro plantas de la Mancomunidad de Canales del Taibilla en las provincias de Alicante y Murcia -Torrevieja, Águilas, Alicante 1 y 2 y San Pedro del Pinatar 1 y 2- tienen capacidad para producir actualmente un total de 207 hm3 de agua desalada para contribuir a completar el regadío y el abastecimiento urbano de toda la región de Murcia, 35 municipios de la provincia de Alicante y dos de Albacete. Un volumen de agua insuficiente para sustituir los 350 hm3 de agua que llegan del trasvase del Tajo porque, además, una gran parte del agua desalada ya se genera y utiliza todos los años. Por lo tanto, ahora mismo el recorte de hasta 264 hm3 al año que plantean los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Tajo dejaría prácticamente sin los recursos hídricos necesarios para garantizar el desarrollo futuro de una parte importante de la provincia de Alicante, incluidas la ciudades de Alicante y Elche y toda la Vega Baja. Con estas cifras, y analizando un escenario futuro, Alicante y Murcia necesitarían otras cuatro para cubrir el suministro hídrico. Ahora mismo, el plan de futuro del Gobierno tan solo pasa por ampliar hasta los 120 hm3 la capacidad de producción de la planta de Torrevieja, pero no hay previsión de nuevas plantas ni tampoco de ampliaciones de las actuales, pues solo se contempla su interconexión. A eso se suma el coste de construir nuevas desaladoras, que según técnicos consultados, se acercaría a los 800/900 millones de euros cuyo pago, además, deberían afrontar regantes y ayuntamientos como usuarios, tal como marca la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea.

El coste de estas nuevas desaladoras se sumaría a los 2.000 millones de euros que ya se llevan gastados en las plantas construidas, según recordó ayer Antonio Rico, director del Instituto Interuniversitario de Geografía de la Universidad de Alicante. Agua desalada, por otro lado, que para poder ser utilizada en los cultivos debe mineralizarse, y para ello tiene que mezclarse con el agua del Tajo. El caudal desalado es puro y no se puede utilizar directamente.

Por otro lado, y en relación a la polémica abierta tras conocerse que la Confederación del Tajo reserva de 60 hm³ para garantizar el futuro crecimiento del sur de la comunidad de Madrid, según figura en el borrador del Tajo, lo curioso es que en el propio informe de justificación de la medida los técnicos señalan que tanta cantidad de agua no es necesaria, y con 23 hm3 de reserva sería suficiente. Se estima que la red necesitará a lo largo del periodo 2022-2027 un total de 516 hm3. La suma de las concesiones supera con creces el volumen asignado «pero aún así se considera necesaria una reserva adicional de otros 60 hm3 en la cabecera del Tajo. «Lo que se pretende es aumentar la garantía de abastecimiento en el conjunto del sistema de abastecimiento, otorgándole un nuevo derecho en el eje del Tajo, asociado a una estación depuradora ya construida (Colmenar de Oreja)», según el plan. Así, en situaciones de escasez, cuando las otras fuentes de suministro estén tensionadas, el Canal de Isabel II podrá recurrir a las aguas del Tajo para atender sus necesidades.

Mazón intercede

La reserva de agua incluida en el proyecto de planificación hidrográfica del Tajo provocó ayer gran revuelo político, tanto en Murcia como en Alicante. El presidente de la Diputación, Carlos Mazón, contactó con la Consejería de Medio Ambiente de Madrid para interesarse por el asunto y pedir explicaciones. El presidente aprovechó su perfil en Twitter para salir al paso de las críticas del PSOE y otras fuerzas políticas al PP. «Tras hablar con la Comunidad de Madrid a última hora de anoche y esta mañana os puedo confirmar que no hay planteamiento alguno por su parte de recorte directo o indirecto del trasvase. De hecho cada vez son más eficientes en reutilización».

Esta reacción choca, no obstante, con lo escrito en el plan del Tajo, que ya se planteó en los tiempos de Esperanza Aguirre cuando presidía Madrid y que ha «heredado» ahora Isabel Díaz Ayuso, y que, salvo retirada en el proceso de alegaciones, será una reserva de 60 hm3 a costa del agua del trasvase Tajo-Segura, que se aprobará en 2022. Madrid pesa, y mucho, y si lo pide se lo darán, gobierne quien gobierne en la Moncloa, apuntaron ayer fuentes cercanas al proceso.

Los técnicos consideran que esta alternativa entrará en servicio con regularidad en 2039, cuando se prevé que Madrid roce los 7,6 millones de habitantes.

El PSPV subraya que el PP prioriza a Madrid sobre Alicante

El portavoz de Recursos Hídricos del PSPV-PSOE en las Cortes, Manuel Pineda, denunció ayer que «el mismo PP que estuvo al frente del único Gobierno de España que cerró el trasvase Tajo-Segura demuestra ahora que nunca ha querido agua para todos, sino agua para Madrid». Pineda dijo que el PP «pone, una vez más, sus intereses políticos por encima de los intereses generales», tras conocerse que Madrid reclama una reserva de 60 hm3 del río Tajo que reducirían a la mitad el agua para consumo humano en Alicante y Murcia. El PSOE recordó que «es Madrid quien contamina el Tajo con sus vertidos».

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