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Llega a la provincia de Alicante la tercera ola de calor del verano a partir del miércoles

El Laboratorio de Climatología de la Universidad relaciona estos picos con la temperatura del agua del mar, que se ha calentado el doble que el aire

Mapa que aporta la UA donde se aprecia el calentamiento del Mediterráneo

Mapa que aporta la UA donde se aprecia el calentamiento del Mediterráneo

A partir del miércoles, la provincia sufrirá otro "pico de calor", avanza el director del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante, Jorge Olcina, el tercero en lo que va de mes de julio y todos ellos pronosticados por el catedrático de Análisis Geográfico Regional de la UA. Olcina revela que “el agua del mar es la clave que explica los cambios que estamos teniendo en el clima, la razón de las noches tropicales que venimos padeciendo. Eso en el interior de la península no ocurre, donde por las noches refresca. Aquí tenemos un calor más prolongado, que dura muchas más horas, de día y de noche. Podemos hablar de una ‘mediterranización’ del cambio climático. Todo esto tiene como centro el calentamiento del mar Mediterráneo; se está calentando el doble de lo que lo ha hecho la temperatura del aire. Desde 1980 el agua se ha calentado 1,40 C, mientras el aire se ha calentado 0,70 C”.

Estos fenómenos se explican en "Climas y tiempos del País Valenciano”, volumen perteneciente a la colección de divulgación científica L’Ordit que edita Publicaciones de la Universidad de Alicante, cuyos autores son el propio Olcina y Enrique Moltó. En sus dos versiones, castellano y valenciano, puede convertirse en lectura de verano para comprender qué sucede y porqué con el clima en la Comunidad Valenciana, explican desde la UA. Abunda el catedrático en que "cada vez son más evidentes en verano los efectos del cambio climático en nuestra zona. El calentamiento del agua del Mediterráneo, la prolongación de la temporada de verano, que comienza ya en junio y se extiende hasta septiembre-octubre, y el fenómeno de las noches tropicales cada vez se están dando con más intensidad".

En la apuesta por transmitir conocimiento científico con tono divulgativo, de forma rigurosa pero cercana a todos los públicos, editores y autores de varios volúmenes señalan algunas de las posibles amenazas que se ciernen sobre nuestra provincia. Además del cambio climático y su afectación al clima mediterráneo, están el peligro de la sustitución de terrenos agrícolas por campos de paneles solares o el problema del despoblamiento y el desconocimiento de la flora valenciana. En el lado positivo, en cada uno de los volúmenes de esta colección monográfica el lector se nutre de un saber que difícilmente podrán hallar en la literatura académica.

El mar es la clave

Volviendo a las olas de calor, ya llevamos tres este verano. El lunes 12 de julio la provincia sufrió un episodio de altas temperaturas en Alicante y Murcia, con 43-44 °C en el entorno de Elche-Crevillent-Orihuela, mientras que en la Región de Murcia tocaron los 45, según recogía el Laboratorio de Climatología. La “buena noticia” es que no se puede considerar ola de calor por su corta duración, sino más bien "pico", como lo nombra Olcina. Explica que este año, en lugar de olas duraderas, estamos teniendo "picos de calor de dos o tres días como máximo”. “A partir del miércoles 21 tendremos otro pico de calor”, concreta.

El primero de estos picos de calor sucedió el lunes 5 y martes 6 de julio. "Las temperaturas más altas se registran cuando vienen acompañadas por vientos de Poniente, en la zona valenciana”, que es lo que ha sucedido en estas dos ocasiones.

Despoblación

La supervivencia del timó reial en las sierras alicantinas peligra, informa Antoni Belda, doctor en Biología y experto en Biología Ambiental de la UA. A pesar de ser una planta tóxica es de gran utilidad: abortiva, protege la ropa de las polillas en armarios y es de uso en la elaboración del herbero.

“El despoblamiento de las zonas rurales ocasiona un problema” asegura Belda. Pone de manifiesto una realidad que hace peligrar el conocimiento y uso de las plantas, porque “generalmente toda esta información de la etnobotánica está ligada al mundo rural”, aclara. Por esto, para recoger todo ese saber ha editado, junto a Antoni Conca y Daniel Climent, el libro Plantes valencianes: Descripció i usos tradicionals. “El objetivo es poner en valor la sabiduría popular y que no se pierda esa cadena. Conforme mueren, se llevan con ellos ese saber. Es un punto de inflexión. Por eso hay que actuar antes de que esas personas desaparezcan; porque es información que no dan los libros; es su experiencia de vivir en este mundo rural, que ha hecho que aprovechen todo lo que está a su alrededor de una forma tradicional y sin destruir el recurso natural”.

La apuesta del biólogo por preservar este conocimiento antiguo encuentra ejemplos, como el remedio natural que apunta, una loción natural para ahuyentar a los insectos: “macera alcohol de 96 grados con aceite de bebé, la piel del limón y ramitas de melisa. Se pulveriza y es una loción para que no te piquen”.

La planta del timó reial

El desconocimiento actual sobre las plantas, su tratamiento, sus usos, su mantenimiento es tal que se ignora que “hay unas normas básicas sobre cómo se deben recolectar las plantas. Hoy en día la gente piensa que no se pueden coger las plantas de los espacios naturales, entre otras cosas porque existen muchos espacios naturales protegidos o regulados, pero es justamente al contrario: se debería permitir la recolección para uso familiar, porque esa poda, esos usos tradicionales, la ganadería, recolección de plantas medicinales, extracción de leña, etcétera, hacen que el bosque esté vivo; y estas plantas, al podarlas, brotan al año siguiente con mayor fuerza y vitalidad. Dentro de estos espacios naturales, los planes de uso y gestión permiten dicha recolección siempre respetando esas normas”, informa el científico. De hecho, “es ahora, en junio y julio, el mejor momento para recolectar las plantas porque es cuando más principios activos tiene la planta”.

El cambio climático está también detrás de algunas alteraciones en los ciclos de floración de plantas. Es el caso del cantueso “que llevaba varios años sin florecer, a pesar de ser planta adaptada a la sequía. Son plantas mediterráneas que se adaptan a estos cambios, pero es verdad que ven alterados sus ciclos”.

El abandono de usos tradicionales provoca que la densidad del sotobosque sea mayor y plantas como el timó reial no tienen ni densidad ni espacio para desarrollarse. “Esto hace que esté en peligro y escasee en esta zona. El timó reial por su mala recolección para la elaboración de licores y el abandono de usos tradicionales, no tiene ni espacio ni luz para desarrollarse. Si a eso le sumas el mal uso por las personas, aquí su situación es bastante preocupante”, concreta.

La modificación del hábitat es uno de los problemas existentes. “El urbanismo ha hecho que se destruyan estas plantas. Por eso son tan importantes las microrreservas de flora, parajes naturales municipales y parques naturales. Cumplen con su función de reservorio botánico, pero también de fauna. Es un modelo de gestión que debería ampliarse”, apunta. A pesar de todo lo señalado, Belda afirma que “somos unos afortunados porque en nuestra provincia hay una gran variedad de hábitats y tenemos una biodiversidad muy elevada que, a su vez, se ve traducida en esa rica cultura de aprovechamiento de dichas plantas”. El volumen divulgativo de la colección L’Ordit recopila 103 fichas de plantas útiles, dónde brotan estas y qué usos tienen. Tras dos ediciones vendidas el libro, realizado por un equipo multidisciplinar de biólogos, geógrafos, fotógrafos de la naturaleza y técnicos de Conselleria, está próximo al lanzamiento de su versión en castellano.

 

Especulación fotovoltaica

Otro de los libros de divulgación científica como lectura de verano que promueve la UA es "La luz. Enigmas, mitos y tecnología", de Sergi Gallego.  “La luz ha cambiado el sentido de distancia y simultaneidad, en cierta manera, ha hecho que el planeta nos quepa casi en un bolsillo. Para ello, miremos nuestros teléfonos móviles” comenta el editor.

En un teléfono móvil tenemos numerosas tecnologías basadas en la luz y que han valido diversos premios Nobel. El láser se utiliza para realizar los circuitos impresos; gracias a los led azules tenemos pantallas en color; la teoría de la relatividad de Einstein, inspirada por la luz, nos ayuda a localizarnos con el sistema GPS; las cámaras; la comunicaciones electromagnéticas y mucho más está en estos dispositivos que manejamos casi compulsivamente, explican desde la UA.

No obstante, hay sombras como la contaminación lumínica que nos priva de nuestro cielo nocturno y afecta a diferentes especies de animales. Además, en los últimos tiempos tenemos la amenaza de la especulación fotovoltaica. Pueblos como Castalla, Monforte del Cid, Monóvar o Xixona donde macro proyectos fotovoltaicos de gran impacto visual y ecológico han empezado a desarrollarse o están pendientes de aprobación, advierten los expertos. Sobre este uso y aprovechamiento de la luz solar el volumen dedica el capítulo “El aprovechamiento energético de la radiación solar”, escrito entre Sergi Gallego y Jorge Francés Monllor, profesor de la UA y director del Instituto Universitario de Física Aplicada a las Ciencias y las Tecnologías.

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