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La fortaleza de Alicante, en su «cara b»

Las otras vistas del castillo de Santa Bárbara: subida a pie con vallas y sin aceras

Los cientos de turistas que visitan a diario el bastión se ven obligados a acceder a través de una carretera donde se evidencia la falta de mantenimiento

Más vallas y señales detráfico, a la entrada al castillo, en imágenes deesta semana. Alex Domínguez

El castillo de Santa Bárbara es un espacio emblemático en pleno corazón de Alicante, constituyéndose como uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad y el recurso cultural más visitado por los turistas. Éstas son palabras del bipartito de PP y Cs. Es, de hecho, la radiografía de la fortaleza que se incluye en el pliego de condiciones lanzado por el Patronato municipal de Turismo, que encabeza la vicealcaldesa Mari Carmen Sánchez, para externalizar la gestión del castillo con el objetivo de aumentar el número de visitantes y también los ingresos.

Los visitantes andan por la carretera ante las vallas en la subida por el estado de la fortaleza. alex domínguez

Sin embargo, el cierre del ascensor de Juan Bautista Lafora (que desde hace años ha acumulado continuas roturas, pese a que la situación actual se deriva de la crisis del covid) y del aparcamiento interno (para evitar «estrés» a la construcción histórica, según el concejal de Cultura, y de cuya reapertura nada se sabe aunque se anunció a mediados de julio), junto a la ausencia de las prometidas lanzaderas para unir la avenida Jaime II con la entrada al castillo, lleva a que la mayoría de visitantes suban por la carretera que rodea el recinto, siendo los menos los que optan por los itinerarios urbanos alternativos.

Así, esa mayoría de turistas, que son cientos cada día en los meses de verano, se topan con las otras «vistas» de la fortaleza, que nada tienen que ver con las imágenes de postal que se pueden llevar desde lo alto de una fortaleza que cuenta con restos del siglo XIV.

La subida al castillo cuenta con largos tramos sin acera (ni casi arcén), lo que obliga a los ciudadanos a bajar a una carretera que presenta además numerosos desperfectos en el firme. Tampoco son escasas las vallas repartidas a lo largo del camino en pendiente. Las hay para todo: desde informar que el acceso en coche está restringido (no se puede aparcar en la zona superior, por lo que la mayoría de vehículos que transitan con taxis, VTC o furgonetas de reparto), hasta señalizar tamos con desperfectos. Roturas en la piedra que, por cierto, no son nada nuevas. Alguna de las vallas situadas en los laterales del vial ya estaban al menos el pasado verano, lo que evidencia que el mantenimiento de la zona, pese a su atracción turística, no está entre las principales preocupaciones del bipartito, y que el castillo será un «emblema» y un «atractivo turístico», pero sus accesos no disfrutan del mimo exigible.

También hay vallas que advierte de posibles desprendimientos, lo que se observa además por la existencia de un «malla» en una zona situada junto al acceso. En ese punto, los ciudadanos deben pisar también la carretera ante el cierre «temporal» de la acera en el tramo.

Un valla alerta del estado del murete en la subida al castillo. alex domínguez c.pascualc.p.

Las vallas y las señales de tráfico son una constante también en la entrada al castillo, en el «kilómetro cero» de la visita a la fortaleza.

La situación de la fortaleza preocupa en la oposición. La portavoz adjunta del PSOE, Trini Amóros, considera «inadmisible que si el ascensor de subida al castillo está cerrado por el covid, la única alternativa para subir sea a pie a más de treinta grados». El Ayuntamiento «debería haber dado una solución alternativa a la subida, como un minibús», señala la edil, quien critica también la falta de mantenimiento de los muretes de la ladera del Benacantil: «El bipartito se ha limitado a poner vallas que llevan más de dos años para tapar los agujeros». La socialista insiste en que «si realmente el gobierno de Barcala quiere que sea declarado Patrimonio de la Humanidad no lo demuestra con hechos, al contrario».

Por su parte, el portavoz de Unidas Podemos, Xavier López, lamenta que mientras se descuida el mantenimiento «el asunto más urgente sobre la mesa respecto al castillo de Santa Bárbara es su modelo de gestión». El bipartito «ha convertido el mayor símbolo patrimonial histórico y cultural de Alicante, visitado regularmente por gran parte del vecindario en sus paseos habituales por la ciudad, en un negocio privado a explotar por una empresa cuyo objetivo es su balance de beneficios».

Por último, desde Compromís, el concejal Rafael Mas subraya que su grupo lleva tiempo denunciando «la falta de accesos al castillo de Santa Bárbara y la nefasta gestión del principal patrimonio y reclamo turístico de la ciudad: sin acceso público con lanzaderas, sin ascensor, sin posibilidad de aparcar, obligando a la gente a subir a pie en pleno verano». Además, el concejal añade que «de esta pésima gestión tampoco se salva la muralla peatonal que accede al castillo desde la ciudad, que en numerosas ocasiones está repleta de suciedad, con un importante estado de abandono y falta de mantenimiento». Respecto al nuevo modelo de gestión que pretende poner en marcha el bipartito, en el que se deja abierta la puerta a cobrar por las visitas, el edil agrega que su grupo pedirá «explicaciones sobre esta privatización encubierta de la gestión del patrimonio», además de subrayar la difícil situación del personal.

El Patronato de Turismo, por su parte, no respondió a este diario tras ser cuestionado por la situación del entorno del castillo, por el mantenimiento y la dificultad de acceso a la fortaleza ante el cierre del aparcamiento y la falta de lanzaderas, además de por la anunciada (y no consumada) reapertura del aparcamiento de la fortaleza.

El pliego de condiciones para el nuevo contrato, dotado de un presupuesto anual de 830.000 euros y un periodo de ejecución de dos años (prorrogable tres más), incluye la ampliación del horario en los meses de verano (hasta medianoche), junto a visitas teatralizadas, actividades de dinamización, exposiciones temporales y experiencias para la captación de turistas.

El SEP se interesa por el futuro laboral de la plantilla

El Sindicato de Empleados Públicos (SEP) ha exigido al gobierno municipal «información» sobre la situación en la que quedará la plantilla de trabajadores del castillo cuando se consume la externalización de la gestión, sobre todo con los interinos y el personal laboral. Además, a través de un escrito, el SEP ha reclamado al bipartito que convoque la Mesa General de Negociación con «con carácter urgente» para que «toda la Corporación se comprometa a mantener los puestos de trabajo hasta la cobertura definitiva de sus plazas».

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