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El bipartito da por cerrado el proyecto para el próximo contrato del autobús urbano

El edil de Transportes pospone las posibles mejoras en el mapa de líneas a después de la adjudicación del servicio si se producen «nuevas necesidades»

Usuarias del servicio de autobús urbano, este lunes en Óscar Esplá.  | PILAR CORTÉS

Usuarias del servicio de autobús urbano, este lunes en Óscar Esplá. | PILAR CORTÉS / c.pascual

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C. Pascual

C. Pascual

No hay marcha atrás. El bipartito de Alicante da por cerrado el documento en el que se basará el pliego del próximo contrato del autobús urbano. No habrá cambios en un proyecto que incluyó un centenar de alegaciones presentadas durante el periodo de exposición pública, pero que según la oposición municipal mantiene «puntos negros», como la falta de ajuste entre los horarios de las líneas que van a los polígonos industriales y los habituales horarios de entrada a los trabajos, además de la falta de conexión entre el PAU 1 y el 2 (donde se ubicará el centro de salud que dará servicio a dos barrios que, en sus puntos más alejados, están separados por más de dos kilómetros).

Así lo confirmó el concejal de Transportes, el popular Manuel Villar, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno. A preguntas de este diario, Villar aseguró que el documento ya está cerrado, pero abrió la puerta a posibles cambios en un futuro. «El proyecto de servicio ya está aprobado, eso ya es fijo. Eso sí, ese proyecto puede sufrir modificaciones según cambien las necesidades, no va a ser un servicio inalterado durante diez años [el plazo de ejecución del contrato]», señaló el edil, quien subrayó que «toda línea puede ser objeto de modificaciones», ya que existe «margen para modular».

Es decir, el edil confirmó que el nuevo contrato saldrá a licitación basándose en el proyecto de servicio ya aprobado por la Junta de Gobierno, pero no descartó cambios una vez entre en marcha. Eso sí, no concretó sobre qué líneas se prevén las primeras modificaciones para ajustarse a futuras realidades. Entre esos proyectos que pueden obligar a realizar ajustes está la entrada en marcha del nuevo centro de salud proyectado sobre el PAU 2, y que todo apunta que dará servicio también a los vecinos del PAU 1. Los residentes de ambos barrios ahora acuden al centro de San Blas. Esos futuros cambios, según reseñó el edil, se abordarán en la Mesa municipal del Transporte.

En la última sesión de la Comisión para la Renovación del Servicio de Autobús Urbano, celebrada este martes, los grupos de la oposición municipal reclamaron más mejoras en el Proyecto de Servicio Público (PSP), que será la base del futuro contrato del transporte público en la ciudad de Alicante, actualmente prorrogado. El bipartito prevé lanzar la licitación de la nueva contrata antes de finalizar este mismo año. Por su parte, los técnicos de la Concejalía de Transportes calculan que la adjudicación del nuevo servicio, que parte con un presupuesto base de unos 18,6 millones anuales y un plazo de ejecución de diez años, se oficialice unos seis u ocho meses después de aprobarse el inicio del concurso público, siempre y cuando no se produzcan recursos durante el proceso. Es decir, en el mejor de los casos, la nueva adjudicación no se aprobará hasta mediados del próximo 2022, aunque a nivel interno se da por hecho que todo se retrasará.

En la reunión del lunes, la oposición aplaudió la aceptación de alegaciones (en torno a un tercio de las aproximadamente trescientas propuestas presentadas entre grupos políticos y entidades sociales) que «mejoran» el documento inicial, aunque lamentaron que, pese a todo y según su juicio, sigue haciendo «puntos negros» en la base del futuro contrato del transporte urbano.

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