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El bipartito habilita neveras para conservar la leche materna en las dos escuelas infantiles municipales

El bipartito firma de urgencia un decreto para facilitar la lactancia materna en las guarderías

Leche almacenada en el Hospital General de Alicante

En menos de 24 horas, el bipartito de Alicante consiguió aplacar la polémica surgida por las trabas a la lactancia materna en las escuelas infantiles municipales de la ciudad. Pese a los habituales tiempos de la administración pública, nada rápidos por lo general, el gobierno municipal de PP y Ciudadanos promovió en menos de un día un nuevo protocolo, que permitirá llevar leche materna a las dos escuelas públicas de Alicante, Els Xiquets y Siete Enanitos. Hasta ahora, según los estatutos del Patronato de Escuelas Infantiles, estaba prohibido llevar a los centros «ningún tipo de golosina o alimentos para los niños», donde se incluía por defecto la leche materna. El cambio en la norma la anunció el propio alcalde, Luis Barcala, a través de sus redes sociales y posteriormente en un acto público en Mutxamel. «Hemos hablado con la inspección sanitaria para aplicar cuantas medidas sean necesarias para garantizar la lactancia materna en las dos escuelas infantiles», explicó Barcala, quien añadió que «el nuevo protocolo estará en vigor desde este viernes para dar todas las facilidades para que las madres puedan cumplir con el derecho a la lactancia en las escuelas municipales».

«¿Cuántas humillaciones piensa aguantar Llopis antes de dimitir?»

FRANCESC SANGUINO - PORTAVOZ MUNICIPAL DEL PSOE

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El alcalde, además, adelantó que a partir del próximo lunes estarán disponibles neveras específicas para la leche de los lactantes, además de las genéricas que ya existen en los dos centros públicos. «El nuevo protocolo tiene todas las garantías de seguridad para los bebés y salvaguarda el derecho a la lactancia de todas las madres», añadió el regidor, refiriéndose al documento firmado este viernes en el que se recogen las pautas a seguir para la leche materna a partir de ahora: debe «mantenerse refrigerada» y debería hacer sido «extraída o descongelada ese mismo día o el anterior», debe permanecer a una «temperatura adecuada» para su transporte hasta la escuela infantil y para ello deben utilizarse neveras portátiles. «Una vez en la escuela se conservará en refrigerador entre 0 y 4 grados», añade el nuevo protocolo, que incluye que «a la escuela se llevará la cantidad necesaria para todo el día, teniendo en cuenta posibles derrames, repartida en varios recipientes». Además, se insiste en que «estos biberones estén claramente identificados, con la fecha de consumo, nombre y dos apellidos del lactante». La leche, por otro lado, «se dará al lactante a la temperatura ambiente o calentada en un recipiente de agua caliente hasta que alcance la temperatura de 36 grados, la misma a la que sale del cuerpo de la madre». La cantidad sobrante «debe ser desechada», según el protocolo, que finaliza subrayando que «el recipiente y los envases para alimentar al bebé deben lavarse con agua caliente y jabón, aclararse y secarse bien».

El texto, según el bipartito, «plasma la normativa de la Organización Mundial de la Salud y contempla la doble posibilidad de que las madres puedan dar el pecho en los espacios habilitados en los centros, así como la aportación de las tomas de leche».

A «desautorización» por semana

Este cambio por urgencia de la normativa para permitir llevar leche materna a los centros llevó a la oposición municipal a centrar, una vez más, la crítica en la responsable municipal del Patronato, la concejala Julia Llopis. Los grupos de izquierdas del Ayuntamiento de Alicante recordaron alcalde Barcala que acumula dos desautorizaciones en menos de una semana a la gestión de la concejala de Educación y Acción Social. La primera fue con la marcha atrás en la renuncia anunciada a la subvención autonómica para las actividades extraescolares, mientras que la segunda ha sido con el cambio en la normativa para permitir llevar leche materna a las escuelas infantiles. 

«Barcala y Llopis prefieren seguir con su defensa de la escuela concertada»

VANESSA ROMERO - CONCEJALA DE UNIDAS PODEMOS

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A través de un comunicado, el socialista Francesc Sanguino se preguntó «cuántas desautorizaciones y humillaciones piensa aguantar Llopis del alcalde antes de dimitir». Por su parte, la concejala Vanessa Romero, de Unidas Podemos, criticó la gestión en materia educativa del gobierno local: «Hace falta un gobierno municipal que defienda la educación pública, en este caso, de 0 a 3 años, y esté dispuesto a invertir en ella, pero el señor Barcala y la señora Llopis prefieren continuar con su agenda de defensa del lobby de la concertada, y para eso parecen querer pretender desmantelar las escoletas municipales». Mientras, el concejal Rafael Mas, de Compromís, lamentó que «Barcala lleve tres años despreocupado de las escuelas municipales y dejando hacer a la concejala de Educación Julia Llopis».

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