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El bipartito suspende definitivamente la implantación de la zona de aparcamiento de pago en Carolinas

El ejecutivo de Barcala asegura que un estudio que han impulsado confirma que la mayoría de los vecinos están en contra de una medida que paralizaron hace tres meses por las quejas de los residentes y comerciantes

Calles de Carolinas con las líneas pintadas de azul desde hace más de tres meses ALEX DOMINGUEZ

El bipartito de Alicante ha dado marcha atrás definitiva al proyecto de implantación de la zona de aparcamiento regulado (ORA) en el barrio de Carolinas Altas. La decisión se toma tres meses después de que el propio gobierno municipal paralizase la iniciativa por el fuerte rechazo vecinal y comercial.

El concejal de Presidencia, Antonio Peral, ha sido el encargado de anunciar la suspensión de la iniciativa impulsada por el ejecutivo de Barcala durante este mandato, que llegó a contar con el aval de la Junta de Distrito de la zona: "El equipo de gobierno ha decidido suspender la implantación de la ORA en Carolinas, debido al fuerte rechazo de los vecinos para la implantación de este sistema de aparcamiento. Descubrimos, cuando se puso en marcha el servicio, que lo que parecía apoyo no lo era como esperábamos. Nosotros queríamos mejorar el aparcamiento, parecía que podía ser la solución".

El edil popular ha recordado la oposición vecinal que obligó a paralizar la medida en junio, pese a que las asociaciones existentes, tanto vecinales como de comerciantes existentes al impulsarse la medida, sí que avalaban su puesta en marcha: "Se produjo ese rechazo y paralizamos la puesta en marcha. Entonces iniciamos una investigación que hemos concluido ahora. Nos ha traído que más de la mitad de los vecinos está en contra y otras similares. Ahora empezaremos un proceso participativo para buscar soluciones con los vecinos".

El ejecutivo de Barcala fundamenta su decisión en la división existente en el barrio sobre la implantación de la ORA, tal y como refleja una encuesta encargada por el ejecutivo local, según la cual -tal y como añaden- el 50,9% de los vecinos de Carolinas Altas están en contra de la medida y el 49,1% a favor. En concreto, son los hombres, los jóvenes y los mayores quienes rechazan mayoritariamente la implantación inmediata de la ORA, en tanto que las mujeres y los de mediana edad se declaran partidarios en mayor medida.

Tres meses en "stand by"

A finales de junio, cuando ya había fecha para el inicio de la zona ORA en Carolinas y ya había calles pintadas de azul, el gobierno municipal tuvo que reaccionar ante el fuerte rechazo. Entonces se supo que la implantación de la zona azul y naranja en calles del barrio de Carolinas Altas tendría que esperar. Pese a que estaba anunciado que el 1 de julio se pondría en marcha el sistema de regulación del aparcamiento, al principio sin multas, el gobierno municipal decidió paralizar temporalmente el proyecto tras arreciar las críticas entre comerciantes y vecinos, que iniciaron una recogida de firmas, que sumó miles de apoyos.

En ese momento, el encargado de anunciar la paralización fue el concejal de Tráfico, José Ramón González. "La iniciativa surgió en 2015 a petición de vecinos y comerciantes. Siempre dejé muy claro que tenía que ser por consenso, que todos estuvieran de acuerdo. Parece que últimamente hay voces críticas. Así, después de debatirlo en el equipo de gobierno, se ha decidido paralizar la implantación para abrir un nuevo proceso informativo. Se informará sobre las ventajas porque puede que no se ha explicado correctamente", explicó el edil González. Ahora, tres meses después, la marcha atrás ha sido definitiva. Al menos con el proyecto que se impulsó.

La llegada de la zona azul y naranja a calles del barrio de Carolinas Altas contó, desde el principio, con el respaldo de las asociaciones vecinales y sectoriales de la zona, además de sumar el visto bueno unánime de los representantes de la Junta de Distrito número dos. Posteriormente, se ha creado una asociación de comerciantes que rechazan la medida. Sin embargo, en la recta final de la implantación del aparcamiento regulado se fueron multiplicado las voces en contra de la medida. Las principales fueron de comerciantes de la zona, que iniciaron incluso una campaña de recogida de firmas para reclamar al Ayuntamiento de Alicante que paralizase la iniciativa. Finalmente, lo han conseguido.

El proyecto recogía la creación de 350 plazas naranjas en las calles San Pablo, Doctor Bergez, Cánovas del Castillo, Pradilla, Garbinet, Dato Iradier, Gasset y Artime, Doctor Nieto y General Polavieja y de 224 plazas azules en San Mateo, San Pablo, Jaime Segarra, Dato Iradier, Doctor Nieto, General Polavieja, Amadeo de Saboya, Góngora, Foguerer, que incluye además 27 plazas de media estancia en San Pablo y Gasset y Artime.

Estudio previo

Al margen de la consulta realizada por el bipartito, los socialistas alicantinos impulsaron su propio estudio, que reveló que cuatro de cada cinco vecinos y comerciantes del barrio de Carolinas Altas rechazaban la implantación de la zona de aparcamiento de pago. Así lo puso negro sobre blanco una encuesta realizada por los socialistas, que presentaron a principios de septiembre. "Ni más ni menos, que el 81,1% de los encuestados está en contra de la decisión autoritaria de Barcala, como demuestra el hecho de que el 94,5% del barrio está de acuerdo con el establecimiento de un periodo de alegaciones y son contrarios a la cacicada del alcalde, incapaz de dar voz a la ciudadanía", según defendieron los socialistas en un acto al que acudieron, entre otros, el portavoz municipal, Francesc Sanguino, y el secretario local y concejal, Miguel Millana. El trabajo, según los socialistas, fue encargado y tabulado por un equipo de sociólogos tras las quejas recibidas por la forma "arbitraria" de implantar la ORA. En total, se realizaron 381 encuestas para conseguir un nivel de confianza del 95,5% con un error de muestreo de +- 5,12%.

Reacciones de la oposición: "Como pollos sin cabeza"

El portavoz municipal socialista, Francesc Sanguino, ha recordado que el PSOE propuso un cambio en la ordenanza para incluir la opinión de los vecinos para que "se resuelvan los problemas de un barrio de personas trabajadoras, que sufren la escasez de plazas de aparcamiento". "A partir de ahora estudiaremos de qué manera presionar para el cambio de una ordenanza que ha resultado antisocial, obsoleta con el caso de Carolinas Altas. Barcala se dedica a marginar a los vecinos y a hacer oposición a otras administraciones, donde siempre pierde Alicante. Debería ser un alcalde responsable y no actuar a la contra de todo el mundo", ha señalado el socialista, quien ha añadido que "no es de extrañar que Carolinas Altas se haya rebelado frente a un alcalde que no ha contado con el vecindario ni con el comercio para solucionar el problema del aparcamiento".

Desde Unidas Podemos, el portavoz, Xavier López, ha recordado la posición en contra de su grupo municipal y pide soluciones reales para el barrio. "Ya advertimos de que no había consenso. veíamos un afán recaudatorio y una mala solución para acabar con los problemas de aparcamiento que tiene la zona. Instamos al bipartito a que implementen soluciones adaptadas al siglo XXI y la movilidad sostenible".

Por su parte, desde el grupo municipal de Compromís han aplaudido la rectificación del bipartito con la "supresión de la implantación de la zona azul y naranja en el barrio de Carolinas, y ya van varias, si se suma a la del Plan de Limpieza covid en los colegios o acceder a las ayudas extraescolares de conselleria, producto de una forma de gobernar sin planificación y sin diálogo real con los vecinos y comerciantes de la zona". El bipartito, para Bellido, "ha empezado el curso político como pollo sin cabeza y teniendo que recular en cada cosa que dicen o hacen porque no existe la planificación en su agenda política, no tenía sentido implantar esta medida con fines exclusivamente recaudatorios para aumentar los beneficios de la empresa concesionaria".

Por otro lado, desde la asociación de comerciantes "La Voz del comercio-Pla Carolinas", surgida tras la polémica por la zona azul y naranja en el barrio, han celebrado también la rectificación definitiva del bipartito. "Hay satisfacción y alegría, ya no por el hecho de que se cancele, que también, sino porque por fin se ha escuchado al barrio. Inicialmente no se hizo, pensaban que escuchaban al barrio y no era así. Necesitamos una solución real", ha señalado Juan Conesa.

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