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De senda peatonal a cagadero

El camino en el Monte Tosal sobre el que cayó una gran piedra sigue cerrado tras cuatro meses pero los perros acceden y dejan un manto de heces

Reguero de cacas en la senda peatonal que está cerrada pero por la que pasan personas y animales. | L. G. L.

Las cosas de palacio van despacio, dice el refranero popular español. El Ayuntamiento de Alicante no es un palacio donde vivan reyes o demás nobleza, pero su lentitud para acometer trabajos, en teoría fáciles y rápidos, queda en evidencia en ocasiones.

Es el caso de la gran piedra que cayó hace ya cuatro meses sobre un sendero peatonal, en la zona detrás de los institutos Miguel Hernández y Jorge Juan. Pese a que el Ayuntamiento anunció que se retirarían los pedruscos del camino, los días pasan y ahí siguen, en el suelo.

¿Y qué ha pasado con el sendero? Pues que está cerrado con unas vallas, pero estas no impiden el paso, de hecho, en una de las direcciones están tiradas o apartadas a un lado, de modo que puede acceder cualquiera. Y es lo que hacen los perros, que campan a sus anchas y defecan en el camino, que ha pasado de ser una senda peatonal a un cagadero.

El sendero accesible, inaugurado en febrero por el alcalde como un espacio «de disfrute de aprovechamiento de la naturaleza», forma parte de una serie de itinerarios para poder pasear por el Monte Tossal y que conecta peatonalmente este entorno forestal con los barrios de San Blas, Campoamor y la zona centro.

Cientos de personas pasan por la ladera del Monte Tossal tras su recuperación como pulmón verde y las mascotas también forman parte del paisaje, pero sus cagadas dejan un manto de cacas en el sendero. «Lleva meses cortado, pero mi perro pasa por el lado de la valla, yo le sigo y recojo con una bolsa las heces, pero no todo el mundo lo hace, a la vista está», afirma Ana C., que va todos los días con su pastor alemán a la zona.

La piedra de grandes dimensiones se desprendió de la montaña por las lluvias y se precipitó al sendero sin que, por fortuna, pasara nadie en ese momento. El Ayuntamiento anunció su retirada y la instalación de una malla de contención, pero las cosas de palacio...

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