Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los bulos en redes sociales sobre las vacunas provocan el rechazo de muchos jóvenes a inmunizarse

Un 20% de los treintañeros está sin vacunar, también por la menor percepción de riesgo - Puig confirma que el 9 de octubre pondrá fin a las restricciones

Vacunación de jóvenes en las instalaciones de Ciudad de la Luz. | RAFA ARJONES

Más de un 20% de los jóvenes de 30 a 39 años no se han querido vacunar frente al coronavirus, una cifra que dobla a la media registrada entre la población general, donde nueve de cada diez personas en edad de vacunarse tienen ya al menos una dosis. El de los treintañeros es el grupo de población que más rechazo a la vacuna muestra, seguido de los veinteañeros, donde casi un 19% aún no tiene puesta ninguna dosis. Mientras, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha insistido en que el 9 de octubre supondrá el fin de las restricciones en la Comunidad Valenciana.

Causas

¿Qué causas se esconden detrás de esta elevada negativa de los jóvenes a protegerse contra el virus? Los sociólogos y personal sanitario que ha participado en la campaña de vacunación lo tienen claro. Por un lado, la menor percepción de riesgo ante el virus y, por otro, su creencia en bulos que se transmiten a través de las redes sociales.

«Creen que si se contagian de covid no les va a pasar nada, lo van a pasar de manera leve, pese a que en este año y medio hemos visto cómo han enfermado de manera grave personas de todas las edades», explica Alba Navalón, enfermera y doctora en Sociología por la Universidad de Alicante. Este sentimiento de baja percepción del riesgo en los jóvenes no es nuevo, como recuerda Navalón, y afecta a otras enfermedades como las de transmisión sexual. Muchos jóvenes no utilizan el preservativo pensando que no se van a contagiar.

En cuanto a las fuentes de información de las que beben estos segmentos de la población, «dan demasiada credibilidad a lo que leen en las redes sociales y no hay manera de que les hagas cambiar de opinión», señala una enfermera que ha estado trabajando estos meses en un vacunódromo de la provincia. Esta profesional recuerda cómo ha tratado de convencer, sin éxito, a jóvenes que acudían traídos por sus padres «y que no se han querido vacunar porque decían que en internet habían leído que dentro de dos años todos los vacunados morirían». Por encima de los 16 años, aunque sus padres deseen lo contrario, no se puede obligar a los jóvenes a vacunarse. También los amigos juegan un papel determinante a estas edades. «Como alguien importante del grupo diga que no se vacuna, convence al resto», sostiene otra enfermera.

Por su parte, el sociólogo Daniel la Parra apunta a que los jóvenes son el grupo que mayor movilidad tiene «y es posible que muchas de estas personas que en los registros del ministerio figuran sin vacunar, realmente sí lo estén en sus respectivos países de residencia, ya que además, no existe un buen intercambio de datos entre países».

Los expertos instan a Sanidad a que haga más esfuerzos por tratar de recaptar a todos estos jóvenes que están sin vacunar. «Desde el punto de vista epidemiológico es indignante, tener a millones de jóvenes sin vacunar», lamenta Juan Francisco Navarro, presidente de la Sociedad Valenciana de Medicina Preventiva. Este profesional aboga porque el pasaporte de vacunación sea obligatorio para entrar al interior de establecimientos públicos. «Hay que ponérselo difícil a la gente insolidaria», añade Navarro, quien recuerda que el alivio en las restricciones afecta sobre todo al sector del ocio, «donde se concentra el mayor número de personas sin vacunar».

En cuanto al fin de las restricciones, el presidente de la Generalitat ha señalado durante un acto en Castellón que «el objetivo es que el 9 de octubre se supere una frontera de restricciones y se acelere la normalización». En la Comunidad Valenciana aún pesan restricciones sobre los aforos en el interior de bares y restaurantes, que en estos momentos están al 75%, con una limitación de máximo diez comensales por mesa. Tampoco se puede hacer uso de las pistas de baile en pubs y discotecas y alrededor de las barras sólo se puede permanecer para retirar la bebida o consumir sentados.

Compartir el artículo

stats