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Alicante y Elche podrían evitar hasta 262 muertes al año por contaminación

Un estudio europeo, realizado sobre un millar de ciudades, analiza cómo influye en la mortalidad la presencia en la atmósfera de partículas finas y de dióxido de nitrógeno - Municipios de Finlandia, Suecia y Noruega encabezan el ranking

Retenciones en el acceso a Alicante desde la avenida de Dénia, en una imagen del mes pasado. | ALEX DOMÍNGUEZ

Elche podría evitar hasta 97 muertes y Alicante hasta 165 cada año si tuvieran unos niveles de contaminación tan bajos como las ciudades europeas más limpias en este sentido. Incluso sin necesidad de llegar a estas cotas, el municipio ilicitano podría esquivar 29 fallecimientos si se consiguiera cumplir con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la calidad del aire en todas su áreas y el alicantino, 55. Así lo indica un equipo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación «la Caixa», tras elaborar un ranking de las mil ciudades europeas con mayor y menor mortalidad atribuible a la contaminación atmosférica.

Un conocido espacio verde del municipio ilicitano. | ANTONIO AMORÓS

Elche está muy bien posicionada: ocupa el puesto número 602 de 858 ciudades analizadas y Alicante la 457 (las grandes ciudades suelen tener un área metropolitana que incluye otras ciudades. Los investigadores consideraron las áreas metropolitanas como parte de la misma área urbana y decidieron agrupar todas las ciudades que la componen dentro de la mayor de las ciudades del conjunto) en cuanto a partículas finas, y el 751 en este ranking por la presencia dióxido de nitrógeno para Elche y el 427 para Alicante. Cuanto más lejos de los primeros puestos se está es mejor.

La legislación europea establece los niveles máximos de contaminación del aire permitidos en la UE. En el caso de partículas finas, las concentraciones medias anuales no deben exceder los 25 microgramos por metro cúbico. Para la OMS, no obstante, no se debe superar la cifra de 10. El límite anual para las concentraciones de dióxido de nitrógeno es de 40 µg/m3. Elche presenta 12,6 y 19 microgramos por metro cúbico respectivamente mientras que Alicante 13.1 y 23,2. El estudio, que incluye un millar de ciudades de 31 países europeos, recoge que las ciudades con menor carga de mortalidad por partículas finas o de dióxido son ciudades de Finlandia, Noruega y Suecia. Por contra, las localidades donde más mata la contaminación son las italianas Brescia, Bérgamo y Vicenza, la checa Karviná y el entorno metropolitano de la polaca Silesia. Eso en cuanto a partículas finas. Madrid, Amberes, Turín, París y Francia están en el top 5 de mayor carga de mortalidad por el dióxido de nitrógeno. «Reducir los niveles de contaminación del aire podría prevenir miles de muertes en las ciudades europeas cada año», señalan desde el mencionado instituto.

Carbón negro

Las partículas finas o PM2,5 son uno de los principales contaminantes del aire. Todas las partículas PM son materia particulada que contiene una mezcla de elementos sólidos y líquidos suspendidos en el aire, incluidas partículas de polvo, metales, cemento y materia orgánica. Se clasifican según el tamaño de la partícula, medido en micrómetros (una milésima de milímetro): cuanto más pequeñas son las partículas, más fácilmente pueden penetrar en nuestro cuerpo. Las PM2,5 son partículas finas con un diámetro de entre 0,1 y 2,5 µm. Pueden penetrar en el sistema respiratorio hasta los alvéolos pulmonares. Uno de sus componentes es el carbón negro, producto de la combustión incompleta, especialmente del combustible diésel. Las principales fuentes de PM2,5 en las ciudades son el tráfico, la calefacción doméstica, la industria, así como la quema de madera, carbón u otros materiales.

Por su parte, el NO2 o dióxido de nitrógeno es uno de los principales contaminantes del aire: un gas tóxico e irritante que afecta al sistema respiratorio. El NO2 puede irritar las vías aéreas, agravando las enfermedades respiratorias (como el asma) y provocando un aumento de los ingresos hospitalarios y las visitas a las salas de emergencia. A largo plazo, la exposición al NO2 puede conducir al desarrollo de asma y aumentar la susceptibilidad a infecciones respiratorias. Su principal fuente son las emisiones de los vehículos de motor, especialmente los de motores diésel (cuanto más viejos son, más contaminan). Los niveles de NO2 son generalmente más altos en las ciudades debido a su mayor volumen de tráfico y suelen estar relacionados con la forma en que se diseñan las ciudades.

Líderes por zonas verdes

Por otro lado, tal y como informó este diario el pasado domingo, Elche ocupa el número 1 de las ciudades europeas de más de 100.000 habitantes con menor carga de mortalidad a causa de falta de espacios verdes, por delante de ciudades como Telde, Guimares (Portugal), Perugia (Italia) o Cartagena.

Un problema que va a parar a nuestros pulmones

Desde el Laboratorio de Contaminación Atmosférica (LCA) de la Universidad Miguel Hernández (UMH), ya se apuntó hace más de dos años y medio, antes de que estuviéramos tan sensibilizados con el cambio climático como ahora, que, según sus estimaciones, en Elche más de 120 personas mueren al año por culpa de la contaminación. El LCA indica que existen dos tipos de contaminación, la natural y la artificial. La primera es la que aspiramos de, por ejemplo, el polvo del Sahara, el salitre del mar, con sus nitratos, y la resuspensión del polvo en general. Estos elementos no los podemos evitar. Pero probablemente sí la contaminación artificial.


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