Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Viviendas de la Zona Norte instalan alarmas conectadas a la Policía para que no entren okupas

Los dispositivos antirrobo proliferan en Virgen del Remedio y Colonia Requena - La demanda a empresas de seguridad crece un 25% en un año

Más carteles de instalación de alarmas en viviendas de la Zona Norte. | PILAR CORTÉS

Propietarios de viviendas en la Zona Norte de Alicante están instalando dispositivos conectados a centrales de alarma, con grabación de imágenes y aviso a la Policía para prevenir los asaltos y la okupación ilegal en unos barrios con un alto índice de pisos allanados. La proliferación de placas que alertan de la implantación de estos sistemas de seguridad llama la atención en Virgen del Remedio, sobre todo en las calles del entorno de la plaza de Orán; y también las hay en Virgen del Carmen y Colonia Requena. A nivel general, la contratación de sistemas de alarma a las empresas de seguridad del mercado ha aumentado un 25% desde que empezó la pandemia, de particulares para primeras y segundas residencias, que abundan en la provincia, y también para hoteles y locales comerciales.

«No son placas para disuadir, realmente hay bastante gente que se está conectando. Hay muchos pisos de particulares que están fuera y les ponen alarma. Está pasando en toda la Zona Norte, es la mejor fórmula para que no se meta nadie en la vivienda», apuntó Antonio Colomina, presidente de la asociación de vecinos de Colonia Requena, que citó el caso de gente de Madrid que tiene su segunda residencia en alguno de los barrios, o que se han tenido que marchar al extranjero a trabajar.

Una conocida empresa de seguridad consultada por este diario confirmó que las contrataciones de alarmas empezaron a aumentar con la pandemia en general en todas las firmas que ofrecen estos servicios, que perciben una preocupación global. Las restricciones que impedían el desplazamiento entre territorios llevaron a muchas personas a instalar alarmas para proteger viviendas en las que no se reside habitualmente y con riesgo de asalto por los okupas. Lo más solicitado, explicaron, es el kit básico, que consiste en conexión con la central, sirena, un elemento de conexión, teclado o lector, seis llaves, dos fotodetectores y un detector magnético de apertura, entre otros elementos. En todo caso, la empresa instaladora hace un estudio de seguridad de la vivienda y se suele incluir por cortesía un inhibidor de señales en la alarma.

Un cartel de conexión a central de alarmas en una calle próxima a la plaza de Orán. | PILAR CORTÉS

¿Cuánto puede costar instalar un sistema de seguridad? Depende de lo complejo que sea pero hay ofertas que incluyen la instalación gratuita, el pago de 10 euros al mes durante los seis primeros y 50 euros a partir de entonces.

La proliferación de placas de alarma con aviso a policía y videovigilancia es llamativa en el entorno de la plaza de Orán, donde arrecian las quejas vecinales por inseguridad. En tramos de calles contiguas hay más de una decena de distintivos de sistemas de seguridad, la mayoría en pisos bajos, todos ellos con rejas, pero también en primeros, segundos y terceros, cuyos dueños también han instalado barrotes y cerramientos para dificultar la entrada en la mayoría de balcones y ventanas pese a estar en altura. No siempre son pisos vacíos, los hay en donde viven vecinos que han optado por la alarma para protegerse de los okupas porque, por sus trabajos, «pasan mucho tiempo fuera y porque han tenido la mala experiencia de la delincuencia existente en el barrio y en otros de sus alrededores», explicaron varios de ellos.

«Esto es por los robos y la ocupación», señaló otro vecino, mientras uno más admitió que en el entorno «pasa de todo, y no solo okupas. Cuando no te roban la bici, te rayan el coche». Una joven apuntó que conoce propietarios que ahora están trabajando en Alemania o Sevilla, «y ponen la alarma para que no les entre nadie». En algunos balcones cuelgan pancartas con mensajes de la asociación de vecinos Virgen del Remedio-Plaza de Orán-La Paz y San Evaristo clamando contra el abandono del barrio y para reivindicar más limpieza, seguridad e iluminación, así como viviendas dignas sin suciedad ni plagas. También la mayoría de comercios y bares de la Zona Norte así como las plantas bajas y los primeros pisos de las proximidades de la plaza de Argel están conectados con alarma a la Policía.

Vecinos confirman que cada vez se instalan más sistemas de seguridad en Virgen del Remedio. | PILAR CORTÉS

Compartir el artículo

stats