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Cientos de jóvenes de la provincia encadenan más de 15 contratos en un año

La pandemia agrava aún más la precariedad laboral de los menores de 30 años y sitúa a uno de cada dos parados de esta edad en riesgo de pobreza

Los jóvenes copan la mayoría de empleos donde predomina la fórmula del falso autónomo. DAVID REVENGA

Trabajar en un bar por horas el fin de semana. Acabar tu jornada. Volver a casa. Y esperar a que te vuelvan a llamar. Quizás el próximo fin de semana; quizás el próximo mes; quizás nunca. Ésta es la desesperante situación a la que se ven abocados cientos de jóvenes, obligados a la fuerza a convivir con una precariedad laboral que ha acabado por condicionar el resto de facetas de su vida: escasez de ingresos, inestabilidad, imposibilidad de acceder a una vivienda o de hacer planes de vida a medio y largo plazo. Y problemas de salud mental, cada vez más frecuentes y derivados de todo lo anterior.

La crisis provocada por la pandemia de covid-19 ha agravado aún más las pobres condiciones de trabajo que el mercado laboral ofrece a los menores de 30 años, casi 600 de los cuales llegaron a encadenar más de 15 contratos durante el pasado año en la provincia. Más de un contrato por mes. Así se desprende del último Informe del Mercado de Trabajo en Alicante elaborado por el SEPE con datos de 2020, un documento que refleja la altísima tasa de temporalidad para este colectivo incluso en un año tan atípico como el pasado, en el que la contratación temporal se redujo en casi un 20% debido al parón de muchos sectores, principalmente la hostelería o el turismo.

Sindicatos y organizaciones juveniles, como el Consell Valencià de la Joventut, no se cansan de alertar de éste y otros datos que son alarmantes. Por ejemplo, que la tasa de paro juvenil no deja de crecer y se sitúa ya en el 41,57%, según la última Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2021. A esto hay que sumar que uno de cada dos jóvenes desempleados de la Comunidad Valenciana —el 52,3%— se encuentra en riesgo de pobreza o de exclusión social, según el último informe del Observatorio de Emancipación Juvenil. O, dicho de otra manera, más de 7.200 parados menores de 25 años en la provincia de Alicante carece de suficientes ingresos para poder salir adelante sin ayuda. Pero las cifras no acaban aquí.

El 54,4% de jóvenes tiene más formación de la que necesita en su empleo. | DAVID REVENGA

Nueve de cada diez contratos de trabajo firmados por la gente joven el pasado año en la Comunidad fueron temporales, una modalidad de contrato que tienen el 51,3% de la población juvenil asalariada. Esta falta de estabilidad laboral hace, a su vez, imposible tener estabilidad financiera a largo plazo. Y es que una de las principales causas del aumento de la pobreza entre la juventud es la baja calidad del trabajo, la cual se presenta como un factor determinante en su nivel de vida y grado de emancipación.

Hay varios aspectos en los que nuestra región lidera o se sitúa a la cabeza del ranking nacional. Por ejemplo, somos la autonomía de España con más jóvenes trabajando a tiempo parcial, una tasa que alcanza al 29,4% de los trabajadores menores de 30 años, muchos de los cuales, no obstante, acaban haciendo muchas más horas en «B» de las que tienen por contrato. Pero es que, además, el subempleo entre la población joven trabajadora, es decir, quienes trabajan menos horas de las que quieren o pueden, se sitúa en el 16,5%. La Comunidad también se sitúa a la cabeza, solo por detrás de Cantabria y Canarias, la tasa de sobrecualificación, con un 54,4% de personas jóvenes ocupando puestos laborales que requieren de una formación académica mucho más baja de que la que pueden acreditar. En otras palabras: ingenieros, informáticos o filólogos trabajando, por ejemplo, de camareros o reponedores de supermercado.

Las cifras

857 €

Salario medio: La utopía de ser mileurista. El sueldo medio es 108 euros inferior al salario mínimo interprofesional. Ganar mil euros es toda una utopía.

54,4 %

Sobrecualificación: Ingenieros reponiendo los estantes del «súper». La Comunidad es la tercera del país con más juventud en trabajos que requieren de una formación mucho menor de la que pueden acreditar. 

17,2 %

Emancipación: Cada vez más en casa de los padres. Sólo el 17,2% de los jóvenes de la Comunidad vive fuera del hogar paterno, un 2% menos que un año antes. La causa: los salarios no dan para poder independizarse. 

7.200 

Pobreza: Una amenaza a corto y largo plazo. El 52,3% de los jóvenes desempleados está en riesgo de pobreza. En la provincia, unos 7.200 menores de 25. 

Por último, el Consell Valencià de la Joventut (CVJ), también llama la atención sobre otro aspecto que es del todo esclarecedor para acabar de radiografiar las miserias del mercado laboral para los más jóvenes: el salario medio que perciben los menores de 30 años en la Comunidad es de 857 euros. Esta cantidad representa una bajada de un 2,74% respecto al año anterior y está 108 euros por debajo del salario mínimo interprofesional, fijado en 965 euros, y mucho más lejos aún de la utopía de ser mileurista.

Kevin Rost, responsable de Política Territorial del CVJ, lo resume en una frase: «La juventud no ha llegado a salir de la crisis desde 2008. Aquella nos dio de lleno con recortes y peores contratos y ahora el covid lo ha empeorado todo aún más». Y ha derivado en una cronificación del trabajo precario que, como afirma el portavoz del Consell de la Joventut, frustra todos los proyectos de esta generación a corto y medio plazo. Dos ejemplos. Primero: «La gente dice que los jóvenes n o tienen hijos pero no va más allá, cuando realmente no se tienen hijos porque es algo que con estos sueldos y estos contratos no nos podemos permitir», afirma Rost. Segundo: «Compartir piso puede resultar una aventura, algo muy divertido, una etapa de tu vida muy chula, pero cuando se convierte en la nueva normalidad, en la única opción que tienen los jóvenes para poderse emancipar, deja de ser algo atractivo para convertirse en un problema». Por eso, desde esta organización instan a las administraciones públicas a implantar políticas de empleo «que realmente sean efectivas para mejorar la calidad del trabajo» y, también, a promover el uso de herramientas «que existen pero que no se están aplicando, como los contratos de relevo o el cerco a los falsos autónomos».

La tasa de paro juvenil se sitúa en el 41,75%, según la última EPA. | NOMBRE FEQWIEOTÓGRAFO

8 años trabajando, 2 cotizados

Si los datos ponen los pelos de punta cuando los observamos negro sobre blanco, escuchar el testimonio de jóvenes en esta situación los hace todavía más dramáticos. María Garcés es la secretaria de Juventud de Comisiones Obreras en l’Alacantí-Les Marines. Graduada en Biología, a sus 26 años trabaja a tiempo parcial de camarera, compaginando dos trabajos con los que ni siquiera llega a cubrir una jornada completa. Accedió al mercado laboral hace ocho años, cuando cumplió los 18, para ayudarse a costear los estudios. Pero en todo este tiempo tan solo ha logrado sumar dos años de cotización. «¿Contrato indefinido? No he visto uno ni en fotos», afirma en tono jocoso, pero crítico. No pierde la esperanza de poder trabajar algún día «de lo suyo», pero se queja de que el mercado laboral de la provincia apenas ofrece salidas acordes al alto nivel de formación de nuestros jóvenes, más allá de empleos donde la precariedad está a la orden del día: camareros, limpiadoras, empleados en pequeños y grandes comercios y, en los últimos tiempos, riders o repartidores, en su mayoría bajo la modalidad del falso autónomo. «Y no te digo nada si encima eres mujer».

«Los jóvenes no tenemos hijos porque no nos lo podemos permitir»

Kevin Rost - Consell Valencià de la Joventut

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«Nadie exige derechos laborales porque para la empresa es muy fácil poner a otro en tu puesto»

María Garcés - CCOO L'Alacantí - Les Marines

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«Hay que comer y, al final, acabas trabajando en algo que no querías»

Manuela Vera - CCOO Elche - Vega Baja

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«La actual crisis que estamos atravesando por la pandemia no ha hecho más que evidenciar aún más todos los problemas que veníamos arrastrando de la anterior», mantiene María Garcés, que lamenta que es tal la factura que la precarización ha dejado entre los más jóvenes que la gran mayoría de ellos ya «ni siquiera quiere o puede levantar la voz para defender y exigir sus derechos laborales, porque corre el riesgo de quedarse sin trabajo al día siguiente: hay tantísimos candidatos a cualquier puesto, mejor o peor, que a las empresas les resulta muy fácil reemplazarte por otro al día siguiente».

Manuela Vera, también secretaria de Juventud de CC OO, aunque en la zona de Elche y la Vega Baja, asegura que a sus 27 años «no había tenido nunca un trabajo decente hasta ahora», que está contratada en una academia de idiomas. ¿Qué significa eso? «En mis empleos anteriores nunca coticé todas las horas que realmente estaba trabajando y muchos de mis amigos han estado o siguen estando en la misma situación, algunos en la hostelería y otros por el peso que en esta comarca aún tiene la economía sumergida», por ejemplo en industrias como el calzado, explica. También relata que muchos, la gran mayoría de gente que se incorpora al mercado laboral, acaba trabajando «por necesidad» en empleos que no querían: «Al final, todos los días tienes que comer, hay quien quiere independizarse, formar una familia, casarse,... y ve que no puede, que no encuentra puestos con mejores condiciones. Y eso acaba afectando mucho a la salud mental, porque te genera ansiedad, estrés, pero sobre todo te obliga a aparcar tus planes de vida sin poder saber hasta cuándo».

Emancipación: Dos tercios del sueldo destinados al alquiler

Un joven alicantino tiene que destinar el 71,9% de su sueldo a pagar el alquiler si se emancipa solo y el 37,6% si comparte piso, a pesar de el Banco de España recomienda que este gasto no suponga más del 30%. Así lo recoge el Observatorio de Emancipación Juvenil que elabora semestralmente el Consejo de la Juventud de España y que alerta de las serias dificultades con las que se encuentra la gente joven para poder volar del nido paterno. En cuanto a la compra, el endurecimiento de los requisitos para obtener una hipoteca y las precarias condiciones laborales imposibilitan que muchas personas jóvenes se puedan decantar por esta opción. Según el mismo informe, el sueldo de la población joven tendría que ser un 55,9% mayor para que la cuota hipotecaria no superase más de un tercio de sus ingresos.

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