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El miedo a contagiarse amenaza con empañar la Navidad a la hostelería

La mayoría de las reservas piden terrazas, pero esta semana se han cancelado, por ejemplo, dos comidas en Alicante para 500 personas

Imagen que presentaban este viernes las terrazas de la plaza de los Luceros de Alicante a la hora de la comida. | HÉCTOR FUENTES

El aumento de la incidencia del covid y el miedo a los contagios amenaza con empañar la importante campaña de Navidad en la hostelería de la provincia. En Alicante, por ejemplo, se han suspendido esta semana dos comidas multitudinarias con cerca de 500 personas generando unas pérdidas de unos 25.000 euros. El sector confía, no obstante, en las terrazas, el efecto tranquilizador del certificado covid y en que los clientes apuesten por los grupos más pequeños para las comidas y cenas de las próximas semanas.

La hostelería ingresa en Navidad el capital necesario para poder afrontar los meses más bajos del invierno y un traspiés en el inminente ya mes de diciembre devolvería a muchos trabajadores a los ERTE, y no todos los afrontan con buenos sueldos de los que descontar el paro. La asociaciones del sector no han notado, de momento, caída en las reservas y estas están entrando bien, tanto para el interior de los locales como, sobre todo, para las terrazas, pero estas infraestructuras no tienen capacidad para las grandes celebraciones, de ahí que sí se está notando que se sigue reservando pero en grupos de comensales más pequeños en cuanto a las celebraciones de las empresas por propia sugerencia de las mismas.

Los que ya han sufrido las consecuencias han sido los dos restaurantes que tenían concertadas comidas navideñas con abogados -estos la han aplazado hasta el 28 de enero- y empleados de banca. La obligación del certificado covid no afecta a bares con un aforo inferior a las 50 personas.

Los restaurantes tienen reservas para fechas clave como la comida de Navidad y la de Año Nuevo desde octubre y esperan lograr, al menos, un 20% en los ingresos respecto a 2019 después de que la recaudación cayera hasta un 75% en la Navidad de 2020. Los establecimientos se han visto también sacudidos por la subida de los precios y han ido comprando por temor a la escasez, y por el alza del precio de los alimentos, que cifran ya en un 40% en los mariscos y un 30% en las carnes. Falta solomillo, típicamente navideño, que hay poco y caro, y lo mismo pasa con el cava. Los restaurantes tratan de adaptar la carta a los productos de proximidad y prescinden de traer especialidades lejanas para no repercutir los costes en el precio final de los menús, que aún así costarán un mínimo de 5 euros más.

César Anca, presidente de la Asociación de Restaurantes de Alicante, subraya que «el certificado covid no deja de ser, al final, un placebo, pero confiamos en que pueda apagar la dudas que puedan tener los clientes a la hora de plantearse una comida o cena navideña. Aunque estés vacunado, el riesgo de contagio existe, pero también está demostrado que los efectos son menores. El interior de los restaurantes sigue siento tan seguro o más que antes, aunque es cierto que los clientes prefieren las terrazas. Lo que está claro que es no solo en lo que atañe a la hostelería, sino en todo lo que rodea a nuestro día a día, debemos aceptar que hay que convivir con el virus y los restaurantes son seguros».

La Generalitat ha pedido al TJSCV el aval para aplicar el pasaporte covid en establecimientos de hostelería y restauración con aforo superior a 50 personas, así como de locales de ocio, casinos y bingos que presten servicio de restauración, y las visitas a hospitales y residencias. Además, se exigirá para acontecimientos, celebraciones y festivales de música donde no se pueda usar mascarilla en todo momento. La idea inicial es que entre en vigor a finales de la semana que viene, en torno al 3 de diciembre, y esté vigente durante 30 días, hasta el 6 de enero.

Responsabilidad para los bares más pequeños  


El pasaporte covid se exigirá en el interior de los establecimientos con mayor riesgo de contagio y en los centros con población vulnerable: locales de hostelería y restauración con aforo superior a 50 personas. Aunque se había pensado aplicarlo en toda la hostelería, el cumplimiento estricto de esta medida es difícil en los locales donde solo hay un trabajador. No obstante, ha pedido a esos locales pequeños más exigencia y responsabilidad a los usuarios para que se cumpla el uso de la mascarilla en todo momento salvo al consumir. También será necesario el pasaporte en los locales de ocio y entretenimiento y en los espacios destinados a actividades recreativas y de azar -como casinos y bingos- con servicio de restauración y gran capacidad.

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