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Precios de susto para Navidad en Alicante

El cabrito, el cordero y la gamba roja suben ya un 30% y llegarán a duplicar su coste en las próximas semanas

El jamón ibérico cuesta en torno a los 120 euros, frente a los 80 euros de la pasada Navidad. | PILAR CORTÉS

«Los precios están desorbitados. Escasean las gambas rojas, las cigalas y en general todo el marisco, hay poco género y carísimo», afirma María Jesús Bas, vendedora del Mercado Central de Alicante, a la que le quitan de las manos los pocos kilos que puede conseguir de estos alimentos tan demandados para Navidad. En el caso de la gamba de bahía el mal tiempo de este final de año viene a empeorar las condiciones económicas causadas por la pandemia: sacar los barcos a faenar es más caro por la subida de los carburantes; y el precio de la luz supone que el mantenimiento de los alimentos en cámaras sea más gravoso. «Es algo global», apunta la vendedora. Sin embargo, comerciantes y asociaciones niegan que haya desabastecimiento. El presidente de los mercados de Alicante, Francisco Alemañ, señala que las lonjas tienen productos y que las compras están siendo escalonadas.

La gamba roja grande que los clientes compran para congelar y ahorrarse unos euros en las fechas más próximas a Nochebuena cuesta ahora 120 euros el kilo la mediana y 140 euros «la gorda» de Santa Pola, pero en unas semanas superará de largo la barrera de los 200 euros. Tiene que ver la poca cantidad que entra: apenas cuatro kilos diarios de este tipo de crustáceos. Tampoco abunda el bogavante, a 68 euros el kilo el salvaje del Mediterráneo, pescado en Altea, «más caro porque entra poco», y antes de Navidad traerá el gallego, «sobre el mismo precio, aunque cada día sube».

Lo mismo que el pescado, con la lubina salvaje a 38 euros el kilo y la dorada a 32 euros, «que se acercará a los 50 euros». Hay clientes que optan por especies exóticas más económicas como el cangrejo azul del Delta del Ebro, invasor, «que suele estar sobre los 12 euros el kilo y se lo llevan mucho para Navidad porque dicen que está muy bueno».

La gamba roja congelada de origen vale 140 euros el kilo. Antes de la Navidad pasada costaba 78 euros, es decir, que ahora se paga el doble. Sin embargo, comerciantes alicantinos de este género reciben a clientes que se llevan cajas a Sevilla porque este producto escasea, también congelado; lo mismo que el carabinero, la pata de Alaska y la angula de Aguinaga, agotadas. No habrá hasta que se pesque en los ríos del norte «así que si llegan serán de Marruecos», explica el placero Domingo Martínez. En 2020 costaban 58 euros los 100 gramos, 580 euros el kilo.

La pata de cangrejo de Alaska y la de Gran Sol (caladero situado en el Atlántico Norte, al oeste de las islas británicas) son dos tipos distintos de marisco muy demandados este año. La primera cuesta ahora mismo en las lonjas 62 euros el kilo cocida, «aunque en algunos supermercados las venden ya a 100 euros». Martínez solo pudo conseguir 15 cajas de pata de Alaska, cuando otras Navidades contaba con 45, «y porque me comprometí con el mayorista a quedármelas llegando cuando llegasen y pagando por anticipado». En cuanto a la gamba congelada para plancha, la que más salida tiene es la del Atlántico a un precio estable todo el año de 57 euros la gorda, y 26 la mediana. Los vendedores de marisco y pescado congelado temen que los mayoristas no hagan reposición de género por el encarecimiento de la luz, el gasoil, el transporte y en general, de los portes. Como ejemplo, «antes meter un contenedor en un barco costaba 2.000 euros, ahora 8.000 euros. Todo lo que venga a partir de ahora será más caro».

Bogavantes, gambas rojas y cigalas, tres de los mariscos más preciados y caros, ayer en el Mercado. | PILAR CORTÉS

Con las carnes pasa lo mismo que con el marisco: están «disparadas», afirma Abraham Esteve, especialista en cabrito lechal. «Han subido un 30% y no es que se haya parado, sino que va a más. Semanalmente sube. En Navidad estarán un 50% más caras porque el transporte, la luz y el pienso incrementan costes». Y eso que trae el género de la Vega Baja. El cabrito está esta semana a 18,90 euros el kilo cuando el año pasado, en plena Navidad, valía 15,90 euros. El cordero costaba el pasado diciembre 8,50 euros el kilo y ahora 12 euros. En cambio la pieza completa de cochinillo se mantiene a 65€. Los encargos de pavo y conejo, carnes más económicas, los esperan para fechas más próximas a Navidad. «Todo está caro pero la gente compra, hace un esfuerzo y se llevan el cabrito y el cordero para congelar. También buscan entrecots y chuletón. La cuesta de enero va a ser larga», dice.

Vanessa Cárdenas, de la Associació Autonòmica de carnosseries i Xarcuteries, explica que se ha producido una subida en determinados productos típicos para estas fechas como el cordero o la ternera, «en un momento en el que acumulamos incrementos en los costes de producción de la carne y gastos fijos de suministro eléctrico y coste de la gasolina, con lo cual el alza de precios es algo más abultada que en otros años, aunque esperamos una buena campaña navideña porque el nivel de ahorro de las familias es alto». Cárdenas, que regenta una carnicería en La Florida, afirma que no preocupa el desabastecimiento «porque nuestros proveedores de fresco son nacionales y de proximidad. Otra cosa que en los días álgidos de la campaña navideña productos como el solomillo de ternera o las paletillas de cabrito aumenten más su precio al haber más demanda».

El jamón ibérico también ha subido. Cuesta este año 90 euros más que la pasada Navidad, y el de cebo de campo y bellota están más que disparados. «Se nota un poco de escasez en los ibéricos en general, no hay tanta gama como antes, lo mismo que en las latas de conserva nacional y en algunos salazones como la hueva», explica Francisco José Pérez, encargado de una tienda de Salazones junto al Mercado Central, que corrobora que «la gente ha adelantado las compras».

Clientes como Marisol Gil, que ya se está llevando sus encargos para congelar, nota un aumento del 25% en la cesta de la compra, «la fruta está mucho más cara; y el pescado y el marisco se están duplicando en algunos casos». Ángel de la Fuente ya ha encargado camarones para congelar, «de 90 euros para arriba».

El cabrito cuesta ahora un 30% más y sube su precio semana a semana, igual que el cordero. | PILAR CORTÉS

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