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La venta de artículos usados crece un 20% por la precariedad laboral y la demanda juvenil

El negocio de la segunda mano registra un auge en la provincia con la implantación de comercios que dan una nueva vida a los productos para ahorrar y ser más sostenibles - La tendencia irá a más con una previsión de crecimiento del 25% anual hasta 2026

Electrodomésticos en una tienda de segunda mano de Alicante. | ALEX DOMÍNGUEZ

El mercado de la segunda mano está en auge también en la provincia, donde se implantan nuevos negocios de venta de ropa, muebles, libros o electrodomésticos usados. Detrás está la precariedad que ha traído la pandemia, con cada vez más familias empobrecidas, pero también el cambio de hábitos de los consumidores, sobre todo público juvenil arrastrado por la pujanza de las plataformas online de venta de moda de segunda mano y que les lleva a buscar prendas de marca y objetos únicos usados, más económicos, también en tiendas físicas.

La venta de ropa de segunda mano prolifera en tiendas físicas de Alicante con nuevas aperturas a raíz de la pandemia. | ALEX DOMÍNGUEZ

Un 60% de españoles está a favor de comprar productos ya utilizados y darles una segunda vida para ahorrar y ser más sostenibles, una tendencia que empieza a estar de moda, y que incluye artículos muy vinculados al teletrabajo y la vida al aire libre, situaciones que ha traído aparejada la pandemia, como monitores, sillas, escritorios, bicicletas estáticas o consolas. El negocio de segunda mano con estos bienes ha crecido en torno al 20% en los últimos dos años. De hecho, las previsiones de este mercado van al alza, y todos los estudios estiman que su crecimiento será de un 25% anual en el próximo lustro. La compraventa de ropa usada superará los 52.600 millones en 2024 en el mundo y 24.000 millones el mobiliario de segunda mano.

Muebles y artículos decorativos en un establecimiento de segunda mano de Calp; y prendas, libros y otros bienes a la venta en un negocio vintage de Alicante. | INFORMACIÓN/ALEX DOMÍNGUEZ

En la provincia este tipo de mercado ha crecido una media del 20% en los últimos meses, según las diversas asociaciones consultadas. Desde la patronal del pequeño y mediano comercio, Facpyme, señalan otros sectores en los que ha proliferado la venta de segunda mano como son los vehículos en general y más en concreto coches y autocaravanas «porque apenas hay stock». Asimismo, dan cuenta del incremento que hubo al principio de la pandemia en la demanda de bicicletas de segunda mano por los reparos a coger el transporte público.

La venta de artículos usados crece un 20% por la precariedad laboral y la demanda juvenil

Desde la federación Unió Gremial, su presidente, Juan Motilla, indica que en el negocio de los artículos de segunda mano «se ha producido un giro en los últimos años y en la actualidad su motivación responde más a la conciencia social de dar un segundo uso a los artículos, al reciclaje y a la reutilización. Hoy día, teniendo en cuenta que tanto en mobiliario como en textil encontramos artículos de bajo precio, esta línea de negocios responde en líneas generales a un tema cultural y de concienciación por encima del económico».

Este mercado también encuentra negocio en las autocaravanas, con un stock escaso, y en los artículos para teletrabajar en casa

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Sin embargo, en los comercios a pie de calle la opinión es muy diferente. «La gente vende muchas cosas porque necesita el dinero, 5, 10 ó 15 euros para cenar o llenar la nevera. Se nota y además te cuentan su situación, personas que a causa de la pandemia siguen en ERTE, gente atrasada en los pagos. Te lo cuentan ellos mismos. La gente vende cosas sentimentales en buen estado como cuadros, cuberterías o vajillas de su madre o abuela fallecidas porque necesitan el dinero o no tienen espacio, y en general prefieren comprar de segunda mano y ahorrar», explica Valentina Quintana, que regenta junto a su hermano una tienda de segunda mano en la calle Santa María Mazzarello de Alicante desde mayo de 2020, tras el confinamiento. La tienda está llena de productos electrónicos, artículos de decoración y libros, útiles de bebé, etc...que compran de segunda mano para luego revender, a precios comprendidos entre 1 euro (libros, cds o figuritas de Navidad) a 400 euros un ordenador portátil de última generación; 200 euros un smart tv; o estufas entre 15 y 30 euros dependiendo de su estado y tamaño. También se quedan con mobiliario, por ejemplo, de bares que cierran. En cuanto a la clientela, tienen mucho joven y jubilados que acuden los días de mercadillo.

En plena pandemia abrió en las proximidades de la plaza de América de Alicante una tienda de ropa de segunda mano procedente mayoritariamente de donaciones. «Desde que empezó el invierno vienen muchas personas con pocos recursos e inmigrantes que piden que les rebaje aún más las prendas porque no tienen dinero», señala Alida Sánchez, que regenta este negocio de venta de chaquetas, jerséis y prendas sobre todo de mujer, pero también de hombre, niño, bebé, calzado y hogar, especialmente mantas. «La mujer dona más ropa, los hombres muy poco, por no decir nada». Entre la clientela, españoles e inmigrantes, personas en general con poco dinero. «Se ayuda a mucha gente, personas que vienen con frío, que se llevan prendas y les digo que ya las pagarán, a veces lo hacen y otras no, pero es que hay mucha necesidad», señala Alida, que salió de Venezuela hace unos años y su jefa le transmitió el negocio porque tuvo problemas de salud. «Así puedo ayudar a mi familia porque 20 ó 30 euros que envíe es mucho dinero para ellos», dice. Afirma que las prendas se venden en buen estado, desde 50 céntimos, tras mandarlas a la lavandería, reponer botones, cremalleras o zurcir zonas estropeadas.

En el centro de Alicante está la «milla» de las tiendas de segunda mano, en el entorno del Mercado Central, donde se aglutinan varias en poca distancia. Una de ellas abrió en Pintor Velázquez en 2008, con ropa y artículos de decoración que su propietario, Carlos Orlando, adquiere en almacenes y mercadillos. «Viene mucha gente joven, estudiantes, que buscan algo diferente y que se salga de la línea que está en la calle. Se han puesto de moda los pantalones chinos de camal ancho para chica, americanas de los años 70 y suéteres sobredimensionados, muy grandes. Tiene éxito en el movimiento Erasmus, hay una mezcla de ideas y de formas», asegura. Vende entre 5 y 15 euros, así como libros muy económicos y alguna bicicleta.

50% de incremento de las ventas Una tienda de muebles de segunda mano de Calp ha multiplicado las ventas desde el verano.

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Con la pandemia empezó su actividad en Calp una tienda de muebles de segunda mano y decoración con clientela internacional. «La gente nos llama y nos conoce, desde el verano tenemos cada vez más mercado», señala su propietaria, Dolores Ferrón. La tienda recoge los artículos, los pone en venta y se da un porcentaje de la transacción al cliente. Opinan en este comercio que la segunda mano «va a ir a más por la situación económica. Desde que abrimos en junio nos ha subido el volumen de negocio en un 50%». En su gama de productos, desde pulseras de hilo a 1,50 euros a muebles de salón en buen estado a 450 euros.

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