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Un testigo del técnico acusado por el plan E desmonta su versión sobre el uso del ordenador

El funcionario declara que los equipos del Ayuntamiento eran capaces de generar PDF

Los fiscales Felipe Briones (i) y Pablo Romero (c) y la abogada de la acusación popular, Lourdes Perpiñá. | ÁXEL ÁLVAREZ

Entró en la sala de vistas como testigo de la defensa pero con su declaración apuntaló la tesis de las acusaciones. Ocurrió en la tercera sesión del juicio que por los supuestos amaños en la adjudicación de obras del plan E en Alicante se está celebrando desde el martes en la Audiencia Provincial. Un proceso en el que están acusados el técnico municipal ya jubilado José Lidón, los empresarios de Becsa y CCMS, Juan Manuel Valdivieso y Javier Álvarez respectivamente, y exvicealcalde con Sonia Castedo Andrés Llorens.

El testigo, supervisor de proyectos públicos del Ayuntamiento de Alicante cuando ocurrieron unos hechos que saltaron a la opinión pública en julio de 2011 con la detención del técnico y los empresarios, había sido citado por el letrado Antonio Poveda, defensa de Lidón. A preguntas del abogado, el testigo comenzó asegurando que los proyectos bajo sospecha se ajustaban a la legalidad y que el pliego de condiciones era en realidad de una guía de buenas prácticas que después se concretaban en la adjudicación.

Con lo que quizá no contaba Poveda era con que el fiscal Pablo Romero iba a preguntar a su testigo si en los ordenadores del Ayuntamiento se podían generar PDF, a lo que el empleado público respondió afirmativamente. Una contestación que desmontaba la explicación dada por Lidón y Valdivieso del motivo por el que los metadatos del ordenador de este empresario aparecían en varios de los proyectos municipales del plan E. Ambos han coincidido en asegurar que eso ocurrió porque el técnico necesitaba compilar varios archivos en un PDF y que le pidió el ordenador al empresario para hacerlo. Algo que ocurrió en tres ocasiones: los días 26, 29 y 10 de febrero de 2010.

Los investigadores sostienen que el empresario participó en la redacción de los proyectos que después le adjudicaron.

Tras este testimonio, las defensas renunciaron al resto de testigos que habían citado para este jueves excepto al representante de una empresa de hormigones, llamado por Guillermo Poveda, abogado de CCMS e hijo del defensor de Lidón, quien destacó las cualidades del hermano de Llorens en el asesoramiento para la instalación de contenedores soterrados, una tarea por la que cobró 18.000 euros de esa mercantil.

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