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Grupos de antivacunas acuden a los colegios de Alicante para pedir que no se vacune a los niños

Diez centros han sufrido la presión de los colectivos contra la inmunización, lo que ha obligado a intervenir a la Policía y la Guardia Civil

Cartel contra la vacunación de los niños a las puertas de un colegio de Alicante. | ÁXEL ÁLVAREZ

Con la vuelta al colegio tras las navidades Sanidad ha retomado la vacunación frente al coronavirus en los colegios de la provincia. Una campaña que está recibiendo las presiones de los movimientos antivacunas. Organizados en grupos, estos colectivos acuden a la puerta de los colegios, sin mascarilla, tratan de convencer a los padres de que no inmunicen a sus hijos, distribuyen carteles y llegan a pedir que se personen las fuerzas de seguridad para poner denuncias por lo que ellos consideran un acto irregular.

Según han explicado directores de colegios, en las últimas dos semanas hasta 10 centros de la provincia han recibido las presiones de estos grupos. La Policía Nacional ha intervenido en tres ocasiones en la ciudad de Alicante y la Guardia Civil en cuatro centros de El Campello, Sant Joan, Altea y Xàbia. En Elche, la Policía Local ha registrado también un caso de padres negacionistas a la puerta de un centro educativo para presionar a otras familias en contra de la vacunación de los menores.

En el caso de Elche, la Jefatura Local establece como protocolo un dispositivo de control y seguridad a las puertas de los centros educativos en los que se va a realizar la inoculación para atender cualquier problema de orden público, explicó un portavoz. En el caso de la Guardia Civil, estos días las patrullas recorren los colegios donde se va a vacunar para, de forma preventiva, evitar altercados.

Vacunación a un niño en un colegio de la zona de Benidorm. | DAVID REVENGA

Estos grupos de antivacunas se organizan a través de Télegram. En estas cuentas se difunden los listados en los centros en los que se va a vacunar y se pide colaboración de gente para acudir a la hora a la que llegan los equipos de vacunación. Generalmente acuden dos o tres personas a cada colegio. Cuando estos grupos requieren que se persone la Policía o la Guardia Civil el procedimiento establece la obligación de pedir que se identifiquen tanto los antivacunas como el personal sanitario que está vacunando para después remitir la denuncia al juzgado, que es el que debe decidir si la archiva o continúa con la investigación. Esta identificación en ningún caso supone que, de entrada, se vaya a actuar contra los profesionales sanitarios.

Así ocurrió en el colegio Enric Valor, donde dos agentes accedieron este martes al centro tras ser requerida su presencia por uno de estos grupos antivacunas. «Nos pidieron a los enfermeros que nos identificáramos porque habían denunciado que estábamos administrando sustancias tóxicas a los niños», señala uno de los enfermeros que vacunó en el centro, quien se muestra indignado «porque nos metan en este lío a los sanitarios, que no hacemos otra cosa que trabajar». La directora de este centro, Yolanda Rodríguez, explica que desde que arrancó esta segunda parte de la campaña de vacunación es habitual este tipo de incidentes en los colegios. «En el caso de mi centro el incidente no fue a más, pero hay colegios en los que están hostigando a otros padres o a los profesores, con el envío de escritos intimidatorios».

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