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El Gobierno refuerza la seguridad en los embalses de la provincia de Alicante para combatir el cambio climático

El Ministerio considera prioritaria la actuación para garantizar el suministro de agua y la protección frente a las inundaciones por fenómenos extremos

Embalse de Amadorio, en la Marina Baixa David Revenga

Imagínese un episodio de lluvias torrenciales como el ocurrido en la Vega Baja en septiembre de 2019. Una DANA que provocó tres muertos y cuantiosos daños materiales a miles de personas. Ahora piense en un embalse que no puede asumir toda el agua, que se desborda por las intensa lluvias y que llega hasta la población.

Para combatir los efectos del cambio climático, el Gobierno va a reforzar la seguridad en 175 presas titularidad del Estado y otras infraestructuras hidráulicas en las cuencas del Segura, el Júcar, el Guadalquivir y el Ebro.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) ha licita la contratación de servicios para la implantación de un sistema de gestión integral de seguridad. Esta medida permitirá una priorización racional de las inversiones a realizar en materia de seguridad, incluyendo medidas de adaptación a los impactos del cambio climático y de mitigación y recuperación frente a desastres, explican fuentes del Ministerio.

En primer lugar, los trabajos se destinarán a la evaluación sistemática y homogénea de la seguridad de las presas, incluyendo un análisis de sus registros históricos, la recopilación de los escenarios de emergencia producidos por avenidas y la realización de sesiones de identificación de los potenciales fallos que pudieran presentar estas presas, balsas o azudes, entre otros.

Después se identificarán, analizarán y evaluarán todos los factores de riesgo para cada presa, incluyendo la variable del cambio climático. De esta forma, se prevé la evaluación de la incertidumbre en las estimaciones de las acciones y la cuantificación de los efectos del cambio climático sobre las leyes de frecuencias de las avenidas.

Reforzar la seguridad de las presas y los embalses es una de las prioridades del Gobierno, dada la importancia de estas infraestructuras para garantizar el suministro de agua y la protección frente a las inundaciones

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También se introducirán herramientas de simulación de nivel de agua en las presas para distintos eventos hidrológicos y las tipificaciones de los fallos que estas infraestructuras pudieran presentar por insuficiencia hidrológica, inestabilidad, erosión interna o inestabilidad de laderas.

Finalmente, se elaborarán sistemas completos de gestión de riesgo para todas las presas a partir de modelos hidrometeorológicos, es decir, que se estudiará el ciclo del agua en la naturaleza.

En concreto, se prevén actuaciones que afectan a la provincia de Alicante en 31 presas estatales de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) y 27 de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), además de 55 de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y 62 de la Confederación Hidrográfica del Ebro.

Estas actuaciones en la CHJ y la CHS cuentan con un presupuesto total de 3.865.786,77 euros, dos millones para la cuenca del Segura y 1,8 millones para la del Júcar, y un plazo de duración de 24 meses.

"Reforzar la seguridad de las presas y los embalses es una de las prioridades del Gobierno, dada la importancia de estas infraestructuras para garantizar el suministro de agua y protegernos frente a las inundaciones", sostienen fuentes del Ministerio que dirige Teresa Ribera.

En la CHS, La Pedrera es el principal embalse de la provincia, con 240 hectómetros de capacidad y que tiene un problema de filtraciones en el canal de desagüe. Mientras, la presa de Santomera, aunque está en Murcia, es la que tiene que funcionar para que el agua de las principales ramblas del Segura no termine inundando Orihuela y, por extensión, toda la Vega Baja.

Embalse de la Pedrera, en la Vega Baja TONY SEVILLA

Tanto La Pedrera como Crevillent son embalses que se llenan o se vacían a criterio de la cuenca. No llega a ellos agua de ríos o ramblas, sino por tuberías del trasvase Tajo-Segura, por lo que es menos probable que tengan problemas de avenidas.

Pero el de Santomera coronó durante la DANA, en un día se llenó con 20 hectómetros y tuvieron que vaciarlo deprisa y corriendo lo que provocó inundaciones adicionales en Orihuela. Además una de las compuertas de desagüe no funcionó y el embalse necesita un dragado urgente.

Las presas de la provincia de la CHJ en las que se realizarán las actuaciones son Amadorio, Beniarrés, Guadalest e Isbert.

Un reciente estudio de la Universidad Naciones Unidas (UNU-Inweh) alerta del envejecimiento de las presas en todo el mundo, "un problema de desarrollo global emergente", ya que miles de ellas han alcanzado o superado un umbral de edad de alerta de 50 años, y muchas otras lo harán pronto.

Estas estructuras envejecidas "incurren en necesidades y costos de mantenimiento que aumentan rápidamente y, al mismo tiempo, disminuyen su eficacia y representan amenazas potenciales para la seguridad humana y el medio ambiente", sostiene el informe.

La fecha de construcción de las presas de la provincia sobre las que va a intervenir el Ministerio es:

  • Isbert, 1945
  • Amadorio, 1957
  • Beniarrés, 1958
  • Guadalest, 1969
  • Santomera, 1967
  • Crevillent, 1985
  • La Pedrera, 1985

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