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Prisión para un ladrón por el ADN de un calcetín que se puso en la mano para no dejar huellas

La Audiencia de Alicante condena a dos acusados de una banda a 10 y 4 años de cárcel por asaltos a casas y absuelve a otros tres procesados juzgados por casi una veintena de robos

Los acusados el día del juicio en la Audiencia de Alicante. HECTOR FUENTES

La Audiencia Provincial ha condenado a sendas penas de 10 y 4 años de prisión a dos de los cinco acusados de integrar una banda juzgada en Alicante por 17 asaltos y ha absuelto a otros tres procesados al no considerar acreditada su participación en los robos. Los asaltos fueron cometidos en viviendas de Alicante, El Campello, Oliva, Valencia, Marbella y Torremolinos, aunque la sentencia solo declara probada la participación de los dos condenados en seis de los 17 robos, alguno de ellos con violencia.

Las pruebas de ADN obtenidas por la Policía, dos de ellas extraídas de un calcetín que se puso un ladrón para no dejar huellas y de un reloj que se le cayó a otro en un robo, han permitido identificar, junto a otras pruebas, a los dos condenados, los cuales negaron el juicio su participación en los asaltos.

Los tres acusados absueltos, defendidos por los abogados Alicia Grau Córdoba, Rebeca García Serna y Gonzalo Martín se enfrentaban a una petición de la Fiscalía de penas de 11, 4 y 5 años de prisión.

La banda de ladrones enjuiciada era itinerante y en algunos de los hechos juzgados los ladrones usaron el TRAM para huir con el botín sustraído en viviendas de El Campello.

Los hechos declarados probados en la sentencia dictada por la Sección Primera de la Audiencia ocurrieron entre julio y diciembre de 2020. Tres de los robos fueron cometidos en viviendas de la calle Torres Quevedo de Alicante por el acusado condenado a 10 años de prisión, un ciudadano argelino de 37 años con antecedentes por hechos similares en Valencia y Castellón.

En uno de ellos fracturó el bombín de la cerradura para entrar en una vivienda a las once de la mañana del y cuando se disponía a huir con los efectos robados se encontró con la propietaria de la casa y la tiró al suelo de un empujón para huir por las escaleras.

Este mismo acusado, junto a otra persona no enjuiciada, accedió a otra casa de la misma calle de Alicante el 4 de noviembre. El dueño fue golpeado repetidamente por el acusado, mientras su esposa se encerró en el cuarto de baño hasta que los asaltantes se marcharon del domicilio sin poder robar nada.

Ese mismo día intentó entrar en otras dos viviendas de la calle Torres Quevedo pero tuvo que huir por la azotea después de que un vecino le viera y llamara a la Policía. El 25 de noviembre lo intentó de nuevo en un domicilio de la calle Rafael Martínez Sampedro de Alicante, pero cuando estaba manipulando escuchó que desde el interior echaban el cerrojo y optó por marcharse del inmueble.

Huellas

Según se recoge en la sentencia, son varias las pruebas que hay contra este acusado por los asaltos que se le condenan. No solo le reconoce la dueña de la casa que fue empujada y tirada al suelo, sino que la Policía Científica de Alicante le identificó por el ADN extraído de un reloj que se le cayó al ladrón en el dormitorio de una de las casas donde entró y por huellas dactilares encontradas en la puerta de entrada al domicilio y en el papel adhesivo colocado para tapar la mirilla de la puerta de otra casa.

En cuanto al condenado a cuatro años de cárcel, el tribunal considera acreditada su participación en un asalto cometido en València, donde la Policía detuvo a otros dos cómplices y él pudo huir. En este caso, la labor de la Policía Científica ha sido también fundamental para poner nombre y apellidos al ladrón. Los ladrones salieron de la casa con una caja de caudales y una caja de relojes que la Policía pudo recuperar en un coche. En ese mismo vehículo los agentes recogieron un calcetín y una botella de agua y así lograron extraer ADN que coincidía en ambos casos con el del ahora condenado.

La Policía Nacional informó en su día de que los asaltantes, cuando salieron del inmueble donde entraron a robar, portaban unos calcetines enrollados en las manos, presumiblemente para no dejar sus huellas en la escena del delito. La defensa del acusado impugnó la validez de esta prueba pero la Audiencia rechaza en la sentencia la petición.

El tribunal también considera probado que este acusado accedió mediante el método del resbalón en una casa de la calle Maestro José Garberí Serrano de Alicante, pero tuvo que huir rápidamente del lugar sin botín alguno porque llegó la propietaria cuando él estaba en el interior.

Los robos donde la Audiencia no considera acreditada la participación de los acusados ocurrieron en Marbella, Torremolinos, Alicante, El Campello y Oliva. En uno de los asaltos cometidos en Marbella sustrajeron 8.000 euros en efectivo y varios relojes valorados en 168.000 euros, según se recoge en la sentencia de la Sección Primera.

Miembros de la banda enjuiciada llegaron a usar el TRAM para huir en algunos de los robos cometidos en El Campello, aunque han sido absueltos por estos hechos. La prueba de cargo eran imágenes de las cámaras de seguridad del TRAM de las paradas cercanas a las casas donde se cometieron robos. En una de ellas salen con dos bicicletas robadas que fueron reconocidas por el dueño, pero no consta dicha diligencia ni se llamó a la víctima para declarar en el juzgado ni en el juicio, por lo que la Audiencia dice que no basta para enervar el derecho a la presunción de inocencia. 

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