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La falta de apoyo empresarial y carga cancela la línea ferroviaria Alicante-Londres que arrancó a final del año pasado

Los promotores suspenden la operativa que tratarán de reanudar el próximo otoño si logran mercancías para no volver de vacío

Imagen del tren que cubría el trayecto Alicante-Londres en 72 horas Áxel Álvarez

La falta de carga para transportar, sobre todo productos hortofrutícolas al estar el mercado europeo saturado de productos terceros como Egipto, norte de África y Sudáfrica, y el hecho que el tren volvía vacío por la mala comercialización han echado por tierra el proyecto de la línea ferroviaria Alicante-Londres, cuyos trenes han dejado de cubrir el trayecto directo este verano.. La empresa Terminales Marítima del Sureste inauguró la línea a finales del año pasado pero la iniciativa no ha cuajado. El tren semanal que cubría el trayecto puerto de Alicante/ terminal de Barking (Londres con salida del puerto los jueves y llegada a capital del Reino Unido los lunes con contenedores refrigerados cargados de frutas, verduras y todo tipo de productos perecederos ya no existe.

Un hito que se anunció como histórico para el puerto, impulsado por la iniciativa privada. El puerto recuperó en 2015 su terminal ferroviaria pero sigue infrautilizada. (apenas un par de trenes al mes con Madrid) al no poder enganchar tampoco con el Corredor Mediterráneo. Los promotores de la línea Alicante-Londres, que no han querido explicar a este periódico los motivos de la cancelación, tratarán de recuperarla el próximo otoño.

Al parecer, y según apuntan desde al Autoridad Portuaria, el problema radica en la falta de mercancías con origen en Londres y destino a Alicante. Es decir, que aunque el convoy habría llevado mercancías hasta la capital de Gran Bretaña volvía vacío por lo que los costes son inasumibles. Un problema habitual en los trenes “multicliente”.

La previsión era que el tren, con una capacidad máxima de hasta 40 vagones, aunque lo normal es que la composición media fuera de 20/30 por motivos de operatividad, saliera todos los jueves desde el puerto, cruzara la frontera por la Junquera y de allí, ya en territorio francés, siguiera rumbo hacia Calais y de allí a Londres por el eurotúnel. Transportaba frutas y verduras de la provincia y la vecina Murcia y todo tipo de carga que pudiera transportar, explicaron en su día desde Fetrama, organización que apostó por el proyecto. El tren tuvo en principio aceptación por la potencial exportación hortofrutícola y de todo tipo de materias, ya que  el Reino Unido importa casi todo. Sin embargo, al final no se han cumplido las expectativas y la carga ha seguido saliendota también en camiones.

Una iniciativa que también fue apoyada por el propio presidente de la Generalitat, Ximo Puig, que visitó incluso el puerto para conocer la iniciativa

'Mercancías al tren' un proyecto para concienciar tanto a las instituciones públicas, como al sector empresarial y a la sociedad de la importancia de trasladar carga de la carretera al tren para reducir las emisiones de CO2 del sector transporte.

La iniciativa 'Mercancías al tren' reúne a empresas ferroviarias, instituciones públicas, clientes e instituciones que luchan contra el cambio climático y quiere transmitir a toda la sociedad la importancia de reducir la huella de carbono. Entre los patrocinadores y colaboradores de la campaña en España se encuentran, Renfe, Valencia Port, Adif, el Ayuntamiento de València, la Generalitat Valenciana y el Parlamento europeo. También colaboran empresas como Transfesa Logistics, Ermewa, Medway y Stadler Valencia.

La duración del viaje a Londres era de  72 horas, recibiendo los destinatarios sus mercancías entre el lunes y martes, es decir, durante las 24 horas siguientes a su llegada. La línea había nacido con dos objetivos principales: por un lado, ofrecer una nueva vía de salida de los productos de la huerta alicantina y murciana, principalmente, tras el Brexit, poniendo en práctica la intermodalidad en el transporte del puerto, y por otro lado, para contribuir a la descarbonización del transporte, a través de una estrategia de impulso del transporte de mercancías por ferrocarril, en la línea del programa ‘Mercancías 30’ del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, con el que se quiere potenciar el transporte ferroviario como eje vertebrador de las cadenas logísticas.

Terminal de contenedores del puerto de Alicante Pilar Cortés

El caso es que la falta de una buena conexión ferroviaria del puerto con Europa provoca unos sobrecostes de unos 15 millones de euros al año a las empresas exportadoras, que optan por la carretera, bien para llegar a los destinos o para llevar las mercancías a otros puertos como València o Algeciras. El contar con un buen enlace en ancho internacional con el Corredor Mediterráneo es una de las grandes asignaturas pendientes del proyecto, tanto para el Gobierno como para la propia CE, que fue la primera que excluyó al puerto de las redes transeuropeas de transporte por su bajo nivel de movimiento de mercancías.

Un informe de la Asociación Valenciana de Empresarios señala que por cada euro invertido en el Corredor Mediterráneo se genera un impacto de 1,71 euros en su tejido productivo, una cifra que se eleva a 2,14, si se calcula sobre el volumen efectivo de inversión. Por ejemplo, en el caso de la Comunidad Valenciana, se cifraba que la inversión inicial prevista hace una década, de 5.472 millones, generaría un impacto de 9.339 millones únicamente durante su construcción, algo trasladable al resto de territorios.

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