Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El bipartito impulsa cambios en la ordenanza de la limpieza de Alicante

El Ayuntamiento abre un mes de consulta ciudadana en un proceso en el que prevé introducir ajustes normativos en materia de medioambiente urbano y de gestión de residuos tras aprobar el Plan de Residuos, aunque por ahora descarta endurecer las sanciones

El concejal de Limpieza, frente a una isla de contenedores

El concejal de Limpieza, frente a una isla de contenedores / hector fuentes

C. Pascual

C. Pascual

Cinco años de su última modificación, que se aprobó en febrero de 2017, el Ayuntamiento de Alicante promueve nuevos cambios en la ordenanza de limpieza de la ciudad de Alicante. Se trata, según el concejal de Limpieza, Manuel Villar, de ajustes para adecuarla al nuevo Plan de Residuos, recientemente aprobado. "No es una nueva ordenanza, sino modificar la actual por el Plan de Residuos. Ahora iniciamos los trámites con un periodo de consulta ciudadana. La normativa exige que se revise la ordenanza, y eso es lo que vamos a hacer", ha señalado el edil, quien ha asegurado que la intención es incluir solo los cambios obligados tras la aprobación del Plan de Residuos.

Sin embargo, el concejal ha dejado la puerta abierta a incluir otras modificaciones, "si existen aportaciones interesantes de los ciudadanos" en las que el gobierno municipal no haya reparado previamente. Cuestionado sobre si este trámite se aprovechará para reforzar las medidas contra los ciudadanos incívicos, el edil ha rechazado esa alternativa, pese a mostrarse repetidamente crítico con los ciudadanos que incumplen la ordenanza existente: "No creo que haya que incrementar las sanciones, pero sí que tenemos que hacer más campañas de concienciación".

En el documento oficial, donde se habla de la "Nueva ordenanza de limpieza de los espacios públicos y de gestión de residuos del Ayuntamiento de Alicante", se explica que "ante los cambios normativos en materia de medioambiente urbano y de gestión de residuos desde la última modificación de la Ordenanza Municipal de Limpieza del Ayuntamiento de Alicante, se considera necesaria la actualización y adaptación de dicha ordenanza a los citados cambios así como al marco de las competencias municipales y de prestación de los servicios públicos".

En consecuencia, el gobierno municipal ha activado el proceso de consulta pública, de un mes de duración, para que los ciudadanos puedan emitir sus opiniones.

Fuentes de partidos de la oposición han asegurado que aprovecharán este trámite para incidir en asuntos relativos a la limpieza y la recogida de residuos en Alicante.

El ajuste de las ordenanzas de limpieza está siendo habitual en los municipios españoles. Madrid, hace justo un año, impulsó una modificación para alinear el texto con la Directiva 2008/98/CE sobre los residuos, que establece la norma comunitaria para el tratamiento de los residuos en la Unión Europea que se centra en el uso de técnicas adecuadas de gestión, recuperación y reciclado de residuos para reducir la presión sobre los recursos y mejorar su uso.

En Madrid, en su ajuste de la ordenanza, el gobierno municipal introdujo un mayor nivel de exigencia para la Administración, para que tener un papel ejemplarizante sobre el conjunto de la ciudad, también para las empresas, con controles más exhaustivos, pero, sobre todo, dedica esfuerzos a incrementar la información y concienciación ciudadana para el mantenimiento del buen estado de la ciudad. Por otro lado, Madrid da mayor garantía a los ciudadanos en el conocimiento de sus obligaciones, responsabilidades y derechos. Además, la capital de España se endurece el régimen sancionador para eliminar las prácticas incívicas que perjudican la imagen de la capital, como la realización de pintadas vandálicas o el abandono de residuos en la vía pública (excrementos caninos, de poda y jardinería de espacios privados).

El Ayuntamiento de Alicante, por ahora, rechaza aumentar las sanciones a esos ciudadanos que incumplen la ordenanza de limpieza.

Otro paso

Hace poco más de un año, el bipartito de Alicante impulsó la aprobación del Plan de Residuos de Alicante, que se sustenta en cuatro ejes: "Fomentar la conciencia cívica, reducir la producción de residuos, mejorar la selección en domicilio y hacer más eficiente la recogida selectiva", según el gobierno municipal, que destinará unos cuatro millones anuales más al nuevo contrato, pasando de los actuales 14,9 a 19 en 2023, fecha prevista para el inicio del nuevo contrato.  

Para cumplir los objetivos marcados (duplicar la recogida selectiva), el documento que ahora fuerza a modificar la ordenanza incluye la necesidad de ampliar en unos 4.000 los actuales contenedores. Se ha previsto pasar de 88 a 2.056 contenedores de orgánica en 2022, de 1.334 a 1.654 de vidrio, de 1.045 a 2.000 de envases, de 875 a 1.971 de cartón. A su vez, se prevé reducir el gris en 650 contenedores en el año 2024, pasando de 3.423 a 2.773 unidades. También está incluida la ampliación de las papeleras: de las 7.891 actuales a las 9.231 para alcanzar la ratio de 27 por cada 1.000 habitantes en Alicante.

La producción de residuos en Alicante en la actualidad ronda las 194.000 toneladas anuales, más de media tonelada por habitante cada año. La previsión del bipartito pasa por superar las 200.000 toneladas año dentro de veinte años. En este, sentido, el plan municipal establece objetivos como alcanzar el 47,38% en 2022 en la orgánica, que debería para rondar el 60% en 2028. En la actualidad, es apenas del 5,7%. También se espera pasar del 12,1% actual al 25,3% en envases ligeros en ocho años, del 15,2% al 31,2% en papel y cartón, del 51 al 61% en vidrio y del 14,6% al 58,7% en textil [un servicio que el Ayuntamiento prevé asumir con el nuevo contrato en fase de licitación].

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents