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La Generalitat invierte 20 millones de euros para mejorar la defensa de 30 ciudades contra la gota fría

Bigastro, Alicante y Granja de Rocamora tendrán parques inundables como el Marjal de la playa de San Juan y Orihuela un "tanque de tormentas"

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La Generalitat invierte 20 millones de euros para mejorar la defensa de 30 ciudades contra la gota fría Juani Ruz

Arquitectura adaptada con sistemas de refrigeración más eficientes, calles sombreadas con arboles o toldos, más parques con arbolado de sombra y fuentes públicas, parques inundables, depósitos para recoger agua pluvial y evitar su contaminación. El verano más caluroso desde que se tienen registros en la provincia, directamente relacionado con el proceso de cambio climático, según los expertos, y el riesgo de que en otoño la provincia vuelva a sacudir a la provincia ha provocado la Administración local y autonómica empiecen a ser conscientes del problema.

En estos momentos, Consell y ayuntamientos invierten alrededor de 20 millones de euros en actuaciones en 30 municipios de la provincia para mitigar los efectos del cambio climático directamente vinculados al riesgo de inundación cada vez que sobre la provincia caen lluvias torrenciales. Es un primer y gran paso, pero climatólogos y geógrafos advierten de que este verano ha demostrado que el calor es otro de los factores a tener en cuenta para preparar las ciudades contra el calor y el bochorno. No en vano, muchas ciudades de la costa de la provincia se han ganado el dudoso mérito de “disfrutar” en verano de sensaciones térmicas similares a las del Valle del Guadalquivir.

Adaptar la ciudades al aumento de las temperaturas sigue siendo la gran asignatura pendiente en la provincia. La solución a uno de los problemas graves, el de las inundaciones, puede estar bastante avanzada en un año, plazo de ejecución del Plan Renhace de la Vega Baja que tutela, entre otros, el climatólogo Jorge Olcina. Se trata de una seria de obras en 27 municipios, que van desde renovación y construcción de colectores nuevos y acondicionamiento de ramblas, a parques inundables como los que se han proyectado en Bigastro y Granja de Rocamora. Orihuela absorbe una parte importante de la inversión (3,2 millones de euros), para mejorar toda su red de aguas pluviales, así como, por ejemplo, la construcción de un tanque de tormentas en el parque Aguamarina.

La Generalitat ha bautizado estas actuaciones como Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible e incluyen, básicamente, la construcción de depósitos pluviales, colectores de gran capacidad y parques inundables. Se trata de proyectos que impactan menos que un encauzamiento en las tramas urbanas. En otras palabras: son soluciones de hidráulica urbana que se adaptan a los espacios urbanos sin originar barreras como en los encauzamientos (Barranco de las Ovejas en el barrio alicantino de San Gabriel, como ejemplo), y que ayudan a crear nuevos espacios públicos verdes, como en el caso de los parques inundables. “Intentan conseguir reducir las láminas de agua en las calles de un núcleo urbano cuando caen lluvias intensas que es lo que puede tener efectos más dañinos sobre bienes y personas”, explica Jorge Olcina, catedrático de Geografía de la Universidad de Alicante. Como ejemplos destacados está Alicante, que tiene construido ya un depósito pluvial (San Gabriel) y un parque inundable (La Marjal) y tiene previsto construir más depósitos pluviales, dentro del plan estratégico que acaba de aprobar Aguas de Alicante.

Benidorm y Torrevieja tienen proyectados también depósitos pluviales. Benidorm, por ejemplo, debajo de la avenida del Mediterráneo, aunque la operación de conjunto más destacada se está llevando a cabo en la Vega Baja dentro de las medidas contempladas en el Plan Vega Renhace, que tutela la Generalitat. Algunos municipios ya destinan parte de dinero a diversos proyectos, otros como Torrevieja a la redacción del plan, otros tantos a la compra de algún terreno para su futuro proyecto. Predomina la red separativa de aguas de lluvias y convencionales porque los municipios carecían de ellas.

En Alicante, el parque urbano inundable “La Marjal” en la playa de San Juan es una obra pionera en Europa de marcado carácter medioambiental y social, promovida por Aguas de Alicante conjuntamente con el Ayuntamiento de Alicante para dar solución a los problemas de inundaciones en una de las áreas de urbanización de la playa de San Juan de Alicante. Esta infraestructura es capaz de retener hasta 45.000 m3 frente a una lluvia de alta intensidad, y posteriormente, derivar el caudal de lluvia a la red de drenaje o a la depuradora para su reutilización. Asimismo, en tiempo seco, se utiliza como zona recreativa dotando de un valor social añadido a la función hidráulica.

El parque El Recorral de Rojales se ha transformado de la mano de Hidraqua como solución para los vertidos de aguas residuales sin tratamiento, que antes iban a parar a la laguna de La Mata. De esta forma, el parque natural de Torrevieja evita un agente perjudicial para su conservación. Al mismo tiempo, Rojales cuenta ahora con una infraestructura que le permite utilizar toda esa agua regenerada en el riego de sus parques y jardines.

Otro ejemplo: Alicante Agua Circular es un plan específico con un valor de 104.390.000 de euros y dos objetivos fundamentales: lograr la reutilización del 100% del agua depurada de Alicante y conseguir simultáneamente el vertido cero a las aguas costeras.

En Elche, el Clot de Galvany es un Paraje Natural Municipal situado en las partidas rurales de El Altet y Los Balsares. Dado su gran valor ambiental ha sido declarado además de Paraje Natural Municipal, Estación Biológica, Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en buena parte de su superficie. En sus 366,31 hectáreas se pueden diferenciar varios ecosistemas en los que existe una gran diversidad, tanto de flora como de fauna, de alto valor biológico por su escasez y grado de amenaza. También se pueden encontrar afloramientos fósiles y formaciones geológicas de gran interés. Además existen elementos del patrimonio arqueológico y etnográfico.

Clot de Galvany, en Elche Antonio Amorós

En el marco de un convenio entre el Ayuntamiento de Elche, Aigües i Sanejament d’Elx y la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas de la Comunidad Valenciana se establece que Aigües i Sanejament d’Elx gestione la estación de depuración de aguas residuales. En la actualidad, la estación cuenta con un tratamiento terciario para las aguas, cuyo destino final es el paraje. Este hecho, garantiza la disponibilidad de aguas depuradas para la gestión sostenible de el Clot de Galvany y de las especies que en él habitan.

Y en la Marina Baixa, Hidraqua tiene en Dinápsis el centro de transformación digital para la gestión sostenible del agua y las ciudades. Es el primero de una red de centros extendida por todo el territorio que ha permitido digitalizar todas las gestiones del ciclo integral del agua, poner en marcha nuevos proyectos de colaboración público-privada y desarrollar decenas de aplicaciones para dar respuesta a las necesidades de las ciudades: turismo inteligente, indicadores ambientales para la toma de decisiones municipales, diseño de plan contra inundaciones, planes de resiliencia.

De la mano de Hidraqua y Dinápsis, Benidorm se ha convertido en una ciudad inteligente preparada para hacer frente al cambio climático. Actualmente, la ciudad cuenta por ejemplo con un rendimiento superior al 97%, mientras que la media en España es del 77%, utiliza agua salobre para los Lavapiés de las playas, tiene una de las mejores estaciones potabilizadoras, una red 100% controlada.

Destacan también los «tanques de tormentas» (depósitos que recogen el agua pluvial evitando que inunde cauces para luego depurarla) que se van construir en el parque Aguamarina de Orihuela, o los parques inundables de Bigastro y Granja de Rocamora. En Torrevieja está previsto ejecutar un plan de drenaje frente a las lluvias torrenciales en la zona centro, y obras para frente a las inundaciones en Punta Prima. 

Otra inversión importante es la que se realiza en Almoradí. Cerca de 1,5 millones de euros para la red de evacuación de pluviales y el colector del Calvario.

Temporales

El aumento de la temperatura del mar Mediterráneo, y en concreto en la costa de la provincia de Alicante, donde durante el verano el agua alcanza máximas de 30 grados, se ha convertido en la principal evidencia científica y de máxima preocupación del cambio climático en Alicante. En los últimos 40 años, la temperatura media del mar frente la costas de la provincia ha aumentado 1,3 grados, triplicando, incluso, a la de la temperatura del aire. 

Jorge Olcina subraya, en este sentido, que el calentamiento del mar es imparable desde 1982, y obliga tomar medidas, difíciles, pero necesarias. «El cambio climático va a provocar que tengamos un gran temporal marítimo cada dos o dos años y medio, cuando hace 20 años eran muchos menos frecuentes. Además van a ser más intensos, y no solo en la generación de lluvias torrenciales, sino en la mayor virulencia del mar batiendo contra la costa. Por ello es urgente que se revise la Ley de Costas de 2013 que prorrogó las concesiones de viviendas y negocios hasta 75 años más. No se trata de que el nivel del mar vaya a subir sobremanera, pero sí aumentará la intensidad», explica Olcina. 

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