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La Generalitat prohíbe la caza con armas en Orgegia tras recibir un ciclista un centenar de perdigones

La Conselleria acuerda con el Ayuntamiento declarar una zona de seguridad de 95 hectáreas que abarca la parcela principal del monte público y terrenos privados contiguos. Solo se permite la caza del conejo con perros y sin escopetas y la cetrería. Un deportista recibió hace casi un año un centenar de perdigones en el parque

Un ciclista pasa junto a un cazador días después de resultar herido otro deportista en Orgegia Jose Navarro

Orgegia libre de escopetas. La Generalitat ha declarado una zona de seguridad en el monte Orgegia, para así evitar que se repita un accidente entre cazadores y usuarios de este parque periurbano de Alicante como el registrado hace casi un año. La Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica ha prohibido el uso de armas en la parcela principal, de las dos que conforma el monte de utilidad pública, así como en varias parcelas privadas contiguas, de forma que los usuarios de este monte público no compartan entorno con cazadores. Una medida que ha sido acordada con el Ayuntamiento de la capital.

La resolución, firmada el pasado viernes por el director general del Medio Natural y Evaluación Ambiental, Julio Gómez, busca mejorar la seguridad en la zona, después de que a finales de noviembre un ciclista recibiera un centenar de perdigones cuando circulaba por un sendero, justo cuando un cazador disparaba a un conejo en este frecuentado parque, cuyos senderos urbanos impulsa el propio Consistorio. Y entrará en vigor en los próximos días, cuando se publique en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), para acabar con una problemática que venía siendo advertida por usuarios del parque al Ayuntamiento desde hacía varios años, sin que el Consistorio hubiera actuado al respecto… hasta que este ciclista resultó herido. El bipartito, después del suceso, pidió a la Conselleria la creación de una zona de seguridad, tras recordar la Generalitat que podía solicitar esta medida.

La resolución, a la que ha tenido acceso INFORMACIÓN, especifica que en “los terrenos incluidos en la zona de seguridad declarada, con el fin de evitar daños a las personas o a los bienes, queda prohibido permanentemente el ejercicio de la caza con armas en cualquier modalidad, pudiendo practicarse la caza del conejo con perros y sin armas y la cetrería conforme a los periodos hábiles y resto de condiciones establecidas en la orden vedas para las zonas comunes de caza y su resolución anual de desarrollo”.

Además, “se prohíbe disparar en dirección a dicha zona de seguridad, siempre que el cazador no se encuentre separado de ella por una distancia mayor de la que puede alcanzar el proyectil”. De cualquier forma, la Conselleria podrá autorizar la caza por razones de control o gestión “cuando puedan existir efectos perjudiciales para las personas y sus bienes, para los cultivos, para otras especies de flora o fauna silvestre o para combatir enfermedades o epizootias que afecten a especies silvestres”.

La resolución recuerda que el 17 de febrero el Ayuntamiento de Alicante solicitó que “se prohíba expresamente la caza menor en los terrenos correspondientes al parque forestal monte Orgegia y parcelas adyacentes, estableciendo una zona perimetral de seguridad de 200 metros para garantizar que ni los cazadores, ni los usuarios del parque urbano y su entorno, se vean afectados por ningún riesgo de accidente”. Así, el 6 de julio el técnico de Recursos Naturales de la Dirección Territorial de Alicante emitió “informe favorable a la declaración expresa como zona de seguridad de un conjunto de parcelas donde se integra parte del monte Orgegia, la estación depuradora y parcelas privadas, que ocupan en conjunto una superficie de 95 hectáreas. Así mismo, con el fin de compatibilizar el uso público recreativo y la actividad cinegética, propone restringir aquellas modalidades de caza que hacen uso de armas y permitir la cetrería y la caza del conejo con perros y sin armas, así como las necesarias para el control de daños que se autoricen expresamente por la dirección territorial”.

Audiencia a los implicados

Posteriormente se concedió "audiencia a los propietarios de los terrenos privados integrados en la zona de seguridad, a la Federación de Caza de la Comunidad Valenciana y al Ayuntamiento de Alicante. Una vez atendidas las alegaciones presentadas, el Ayuntamiento, promotor de la declaración de la zona de seguridad, presenta escrito en el que muestra su ‘total conformidad con el informe emitido por el técnico de Recursos Naturales del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Alicante en relación con la creación de la zona de seguridad en el entorno del monte Orgegia de Alicante y en concreto, a que se restrinjan aquellas modalidades de caza que hacen uso de armas, permitiéndose la cetrería, la caza del conejo con perros y sin armas y, en su caso, las necesarias para el control de daños que estén autorizadas expresamente por la Dirección Territorial de la Conselleria con competencias en caza’".

La inclusión de parcelas privadas responde a la configuración del propio monte, que no es una unidad continua, sino que está separado en dos zonas cercanas pero no contiguas. Una de ellas, la más grande, es la que se declara zona de seguridad y abarca el parque periurbano. Y como el perímetro es muy irregular, se ha incluido alguna parcela contigua de particulares con el fin de facilitar la señalización y evitar confusión entre los usuarios. De esta forma, el parque forestal queda libre de escopetas, por lo que no se podrá cazar con armas en la zona de seguridad.

Investigación policial

La investigación de la Policía Nacional concluyó que los hechos registrados a finales de noviembre fueron un "accidente fortuito" y así lo comunicó al juzgado. El joven cazador implicado declaró a principios de diciembre en calidad de investigado por un delito de lesiones y explicó que se encontraba a unos 25 metros del camino y que había un desnivel y matorrales. Según señaló el cazador, cuando uno de sus perros le marcó la presencia de un conejo disparó, con la fatalidad de que en ese instante irrumpió un ciclista y resultó herido. Así, la Policía considera que dada la posición del cazador y la distancia con el sendero por donde circulaba el ciclista se trata de un accidente. Diez meses después, se han adoptado medidas para que no vuelva a pasar algo que durante años estuvieron advirtiendo los usuarios del parque.

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